Los rastreadores o tag, son pequeños dispositivos que pueden ser muy útiles para saber dónde está algún objeto o cualquier otro aparato. Los hay de diferentes marcas, con diferentes sistemas. Por ejemplo, están los AirTag, de Apple. También SmartTag, de Samsung, así como otros muchos que funcionan con la red de Google. Vamos a darte algunas recomendaciones sobre dónde podrías usarlos.
El objetivo de estos pequeños dispositivos, es determinar la ubicación de algo en concreto. Se conectan, de forma silenciosa, a los dispositivos que pasen cerca de donde lo pongas. De esta forma, puede triangular la ubicación y te dirá, con un error de pocos metros, dónde está algo que has perdido, por ejemplo.
Dónde usar rastreadores
Ten en cuenta que esto no funciona con GPS, ni tiene conexión a Internet. Por tanto, no podrías coger un rastreador de este tipo y dejarlo en medio del campo, por donde no pase nadie; necesita que haya otros usuarios, con sus teléfonos móviles, que pasen dentro del rango de alcance del Bluetooth, que no suele ser más que unas decenas de metros.
Coche, moto o bici
Sin duda, un ejemplo claro de dónde puedes usar rastreadores o tags, es en un vehículo. Puede ser un coche, una moto o una bici. Siempre que dejes dentro tu rastreador, podrás saber dónde lo tienes aparcado. Muy útil si lo dejas en un gran parking, por ejemplo, ya que podrás ver dónde está.
Además, también es interesante por seguridad. En caso de que roben tu bici, por ejemplo, tendrías más opciones de encontrarla. Siempre que ese tag se mantenga en tu vehículo, y haya conexiones de otros dispositivos, podrás saber la ubicación. Lo ideal es que lo dejes en un lugar oculto del coche, por ejemplo.
Maleta cuando vas de viaje
Un clásico en el uso de estos dispositivos, es en maletas y mochilas. Puedes saber dónde están, en caso de pérdida o de haberla olvidado en algún lugar. Por ejemplo, muy útil si estás haciendo una escala en avión y ves que tu equipaje no ha salido, una vez has aterrizado en el destino. Podrás ver si se quedó en la escala.
En lugares como un aeropuerto, donde hay mucha gente, estos dispositivos funcionan muy bien. Siempre habrá móviles cerca a los que poder conectarse, por lo que es un espacio perfecto para rastrear objetos.
También es útil por seguridad. Cuando abandonas un hotel, muchas veces dejas las maletas durante unas horas, hasta volver a por ellas e ir luego al aeropuerto o a tu siguiente destino. Si quieres tener el control siempre, para asegurarte de que siguen donde las dejaste, y nadie ha robado nada, un rastreador de este tipo viene muy bien.
Llaves o cartera
También puedes usar rastreadores en las llaves y en la cartera. Si eres de los que pierde las llaves con facilidad, aunque sea dentro de casa, tener un llavero de este tipo, es buena idea. Podrás detectar dónde se encuentra y así evitar tener que perder mucho tiempo en buscar.
En cuanto a la cartera, también es útil en caso de pérdida o robo. Será de ayuda para determinar el lugar exacto en el que se encuentra o, al menos, donde fue la última conexión conocida.
Si la pierdes en casa, podrás guiarte desde tu móvil y ver en qué habitación la has dejado. Si la has dejado olvidada en alguna cafetería, se te ha caído por la calle o cualquier situación similar, tendrías más opciones de recuperarla. Por ejemplo, si alguien la ha dejado en la comisaría de policía, podrías ver, a través del mapa, que se encuentra allí.
Disco duro o memoria USB
Los discos duros y otras memorias de almacenamiento, son otro ejemplo de donde puedes utilizar los rastreadores o tags. Si trabajas fuera, si necesitas intercambiar archivos entre dispositivos, siempre corres el riesgo de olvidarte un disco duro externo en una cafetería, por ejemplo.
Con un simple tag, podrás saber dónde dejaste ese aparato y volver a por él. Incluso en un pendrive, que es un dispositivo de pequeño tamaño, vas a poder poner un tag de este tipo.
En definitiva, estos son algunos usos útiles que puedes darle a tus rastreadores. Te ayudarán a tener un control sobre la ubicación de objetos y dispositivos muy variados, además de mejorar la seguridad en caso de robo.
