Tengo que admitirlo. Las contraseñas siempre han sido mi punto débil, el motivo por el cual tardo más de la cuenta siempre en entrar a herramientas o aplicaciones, porque nunca las recuerdo. Soy malo con los gestores de contraseñas, y siempre tiro de las que me sugiere Google, poniendo las cosas muy fáciles a los ciberdelincuentes. Al menos eso era antes. Ahora, gracias a las claves de acceso, mi vida es mucho más ordenada y segura, al menos en lo que al plano tecnológico y digital se refiere.
Y gran parte de ello es gracias a las claves de acceso. Aquí te cuento cómo las contraseñas empiezan a ser cosa del pasado. Y más cuando la gestión de contraseñas es uno de los grandes desafíos para la seguridad digital de todos los usuarios. El hecho de recordar diferentes combinaciones que sean únicas y a la vez robustas es una tarea que, cada vez, resulta más difícil. Por lo que muchos usuarios recurren al camino fácil: reutilizar las claves.
La nueva moda ahora son las claves de acceso. Sigue en este artículo para enterarte de los motivos que están provocando este adelantamiento por la derecha que, en mi opinión, va a traer más ventajas a los usuarios.
¿Qué son las claves de acceso y por qué son tan importantes?
Durante años, las contraseñas han sido el pilar de nuestra seguridad online, pero también han sido un punto débil. Robos, ataques de phishing y la eterna lucha por recordar decenas de combinaciones nos han llevado a buscar alternativas. Aquí es donde entran en juego las claves de acceso o passkeys.
Las claves de acceso son una forma moderna de autenticación que elimina la necesidad de escribir contraseñas. En lugar de caracteres alfanuméricos, utilizan métodos biométricos como huellas dactilares, reconocimiento facial o un PIN que nunca sale de tu dispositivo. Así, no solo son más fáciles de usar, sino también prácticamente imposibles de hackear.
Hay que poner en valor que este tipo de claves consiguen eliminar el riesgo que existe, por ejemplo, frente a los ataques de phishing. Más que nada porque no hay una contraseña el propio usuario puede llegar a dar en caso de caer en la trampa de los ciberdelincuentes. Por lo que se neutraliza el vector de ataque principal.
Ventajas frente a las contraseñas
El cambio hacia las claves de acceso no es solo una cuestión de comodidad, sino de seguridad. A continuación, te cuento por qué están ganando tanto terreno:
- Más seguras: Al no almacenarse en servidores, las claves de acceso no pueden ser robadas en ataques masivos. Además, eliminan el riesgo de phishing, ya que no existe una contraseña que puedan intentar robar.
- Fáciles de usar: Iniciar sesión es tan simple como tocar tu teléfono o utilizar tu rostro como identificación.
- Sincronización total: Puedes usarlas en diferentes dispositivos, y si cambias de móvil, las claves se transfieren de forma segura gracias a protocolos como el CXP (Credential eXchange Protocol).
Para que te hagas una idea más clara de cómo de buenas son, aquí te dejamos una rápida comparativa entre claves de acceso vs. contraseñas + gestor vs. 2FA:
- Resistencia al phishing: por parte de las passkeys es total, mientras que las contraseñas + gestor son vulnerables. En el caso de la autenticación 2FA, la vulnerabilidad es parcial, ya que se puede conseguir mediante SIM Swapping
- Facilidad de uso: usar las claves de acceso es muy fácil desde un dispositivo. Las otras dos alternativas no lo son tanto, pero tampoco resultan muy complejas de usar.
- Riesgo de brecha en el servidor: por parte de las passkeys el riesgo es mínimo, pero para las contraseñas + gestor es muy alto (hashes de contraseñas).
¿Cómo funcionan las claves de acceso?
El funcionamiento de las claves de acceso es sencillo pero increíblemente eficaz. Cuando configuras una clave en un dispositivo, esta crea un par de claves criptográficas: una pública y otra privada.
- La clave privada se queda guardada de forma segura en tu dispositivo, mientras que la pública se comparte con el servicio al que quieres acceder. Además, el guardado de este tipo de contraseñas se hace de forma segura en el chip que lleva el dispositivo en sí.
- La clave pública: en este caso, se envía al servidor del servicio. Y hay que tener en cuenta que no es tan secreta. Cuando intentas iniciar sesión, el servicio utiliza la clave pública para verificar tu identidad sin necesidad de enviar datos sensibles. Esto garantiza que tus credenciales no puedan ser interceptadas o manipuladas. Por lo que sigue siendo segura.
Además, hay que señalar que cada vez son más frecuentes, por ejemplo, entre las grandes compañías. Tal y como vamos a explicar a continuación:
Grandes compañías ya están apostando por ellas
Gigantes como Google, Microsoft y Apple están liderando la adopción de esta tecnología. Google ya permite utilizar claves de acceso en servicios como Gmail, mientras que Microsoft ha anunciado que eliminará progresivamente el uso de contraseñas en favor de este método más seguro.
Además, la FIDO Alliance, la organización detrás de este estándar, está trabajando para que más empresas implementen las claves de acceso y simplifiquen el proceso para los usuarios. Su objetivo es claro: hacer de las contraseñas una reliquia del pasado.
El futuro de la autenticación está aquí
Las claves de acceso no solo son una alternativa interesante; son el futuro. A medida que más plataformas adopten esta tecnología, la experiencia online será más rápida, cómoda y segura.
Así que, si aún dependes de un gestor de contraseñas o de memorizar combinaciones, es momento de actualizarte. Las claves de acceso están diseñadas para protegerte de las amenazas actuales y simplificar tu vida digital.
