La fuerza bruta es una de las estrategias que tienen los piratas informáticos para robar contraseñas y entrar en cuentas de forma ilegítima. Aunque pueda ser útil cambiar una letra o número para potenciar la seguridad, esto no es suficiente. De ello vamos a hablarte en este artículo. Te daremos algunas recomendaciones para que puedas proteger al máximo tus cuentas y evitar así que haya intrusos.
Qué son ataques de fuerza bruta
Un ataque de fuerza bruta consiste en probar muchas combinaciones distintas para encontrar cuál es la contraseña correcta. Los cibercriminales podrían utilizar herramientas para probar incluso miles de millones de combinaciones diferentes y poder así entrar en una cuenta.
El atacante se basa en programas creados específicamente para ir probando continuamente combinaciones de claves. Ahora bien, lo cierto es que no suelen probar cualquier contraseña, lo cual podría suponer esos millones de combinaciones distintas que hemos mencionado, sino que prueban las más habituales.
Existen lo que se conocen como diccionarios con contraseñas filtradas, variantes que suelen usar los usuarios y, en definitiva, una lista con las claves más comunes. Eso es lo que suelen probar los atacantes para intentar acceder a tus redes sociales, correo electrónico y plataformas de todo tipo.
Por ejemplo, en ataques de fuerza bruta suelen utilizar cosas como:
- Fechas de nacimiento.
- Palabras comunes.
- Nombres de personas.
- Equipos deportivos.
- Determinados patrones de teclados.
De esta forma, tienen mayor probabilidad de encontrar la clave de acceso. Lo cierto es que siguen siendo muchos los usuarios que, por ejemplo, utilizan su nombre y fecha de nacimiento para entrar en Facebook o en Gmail. Eso lo saben los atacantes y es lo primero que van a intentar, junto con otras combinaciones habituales.
Esto hace que sea muy importante elegir contraseñas distintas y no dar facilidades. Nunca deberías utilizar cosas como tu nombre o fecha de nacimiento.
Por qué no basta con cambiar una letra o número
Puede parecer buena idea cambiar alguna letra o número y hacer menos predecible esa contraseña. Por ejemplo, poner un número en vez de una letra en tu nombre (cambiar una “a” por un “4” o una “e” por un “3”), pero el patrón realmente sería muy similar.
Los piratas informáticos interpretan que los usuarios pueden realizar cambios de este tipo y van a añadir variantes a esos diccionarios. Van a tener en cuenta posibles cambios de este tipo que pueda haber y seguirán intentando romper la contraseña sin llegar a tener una lista de millones de contraseñas.
Por tanto, para tener una contraseña realmente segura deberías tener en cuenta lo siguiente:
- Al menos entre 14 y 16 caracteres.
- Contraseña única para cada cuenta.
- Totalmente aleatoria.
- No utilizar tu nombre, fecha de nacimiento o cualquier dato similar.
Usar un buen gestor de contraseñas puede ayudarte a almacenar las claves con seguridad y no tener que memorizarlas todas. Esto te ayudará a crearlas siguiendo las reglas que hemos mencionado y así evitar tener claves predecibles, sencillas para los cibercriminales. Asegúrate de usar siempre contraseñas fiables en cualquier tipo de cuenta que vayas a crear.
