Si tu prioridad es potenciar la privacidad, desconectar la Smart TV es una buena opción. Eso sí, siempre y cuando realmente no vayas a usarla con conexión a Internet para, por ejemplo, ver contenido en streaming. Cualquier aparato conectado a la red podría filtrar datos personales o información de uso. No es lo mismo desconectar el Wi-Fi que apagar el aparato por completo.
Por qué desconectar Internet en la TV mejora la privacidad
Hay televisiones que recopilan datos de lo que haces, incluso si no estás utilizando alguna aplicación de forma activa o viendo contenido en Internet. Al desconectarla de la red, vas a ganar en privacidad por estos motivos:
- Menos seguimiento de lo que ves.
- No hay comunicación con el fabricante y terceros.
- Menos funciones conectadas que recopilan datos.
Ten en cuenta que algunas televisiones utilizan una característica llamada ACR (reconocimiento automático de contenido). Esto permite identificar lo que aparece en la pantalla y así obtener información sobre los hábitos de visualización del usuario. Esto permite personalizar publicidad y ofrecer recomendaciones.
También vas a evitar que la televisión envíe datos a través de Internet. Esto puede ser información que envíe al fabricante o a un tercero. Al desconectarla de la red, vas a reducir la telemetría y evitarás las comunicaciones de las aplicaciones con otros servicios.
Además, vas a tener menos funciones conectadas que puedan estar recopilando datos. Si la Smart TV tiene asistente de voz, micrófono o funciones de control remoto, al desconectar todo esto va a limitar las comunicaciones. Tu privacidad puede mejorar y reducirás el riesgo de que un tercero pueda escuchar lo que dices.
Qué pasa si desconectas Internet de tu Smart TV
Lógicamente, desconectar Internet de tu televisión va a tener ciertas implicaciones. Algunas de ellas pueden ser negativas y podrían afectar a la manera en la que usas la televisión. Es una balanza que debes tener en cuenta y actuar correctamente para lograr una mejora de la privacidad, pero que ello no suponga problemas adicionales.
Algunas desventajas son las siguientes:
- No podrás ver contenido en streaming.
- No recibes actualizaciones.
- La búsqueda por voz o funciones en la nube quedan desactivadas.
- Problemas para acceder a ciertas características que necesitan Internet.
Lo primero y más evidente es que no vas a poder ver contenido en streaming a través de plataformas como Netflix o YouTube. Todo lo que necesite acceso a la red, va a quedar restringido en cuanto desconectes el Wi-Fi. Seguirá funcionando la televisión para ver la TDT o conectar aparatos por HDMI.
También dejarás de recibir actualizaciones automáticas. Esto puede suponer un problema para tu seguridad, ya que podría haber vulnerabilidades o errores que impidan que la TV funcione correctamente. Es importante siempre tener las últimas versiones instaladas.
Además, tampoco funcionarán ciertas funciones, como puede ser la búsqueda por voz, y características que necesiten tener acceso a Internet. Tu televisión va a seguir funcionando, pero tendrás limitaciones si quieres usar todo su potencial.
