El correo electrónico es algo que utilizamos continuamente en nuestro día a día. Sirve para estar en contacto con amigos, familiares o compañeros de trabajo, pero también para poder registrarnos en plataformas muy variadas, guardar documentos o incluso servir de respaldo para otros servicios. Sin embargo, utilizar una única cuenta de e-mail puede ser un riesgo. Te vamos a hablar de cuáles son los motivos.
Tener varias cuentas, como vas a ver, puede resultar muy interesante para mantener también la seguridad y privacidad. Te ayudará a tener un mayor control y limitarás la exposición, lo cual evitará que los piratas informáticos puedan crear ataques más sofisticados.
Riesgos de usar un único correo electrónico
Puedes utilizar plataformas muy diversas, como podrían ser Gmail y Outlook. Puedes tener varias cuentas de una misma plataforma o bien optar por tener de diferentes. Sea cual sea la opción que elijas, tiene ventajas contar con varias direcciones disponibles. Por ejemplo, una la podrías usar para el trabajo, otra a nivel personal e incluso una tercera para registrarte en sitios que puedan suponer un riesgo.
Más Spam en tu cuenta
Precisamente, el primer motivo es para poder disminuir el riesgo de que te envíen correos basura o Spam. Si te registras siempre con una única dirección, al final terminarás recibiendo muchos correos que no te interesan, de plataformas en las que simplemente te registraste para algo puntual y ya.
Lo ideal es tener varias cuentas e ir usándolas en función de qué necesites. Por ejemplo, tener una dirección para registrarte en páginas a través de las cuales podrían empezar a enviarte muchos e-mails de publicidad o Spam.
Mayor exposición a ataques
También vas a limitar la exposición a ataques. Si usas una cuenta para todo, el riesgo a sufrir ataques informáticos va a aumentar. Al tener varias, podrás usarlas en función de dónde inicies sesión, dónde vayas a registrarte, etc.
Un ejemplo claro es si sueles imprimir documentos en una tienda. Podrías ir a un ordenador público, poner tu correo y descargar allí los documentos. Eso tiene riesgo, ya que no sabes si ese equipo podría tener un keylogger y van a robar tu contraseña. Para evitar problemas, lo que puedes hacer es tener una cuenta secundaria y usarla en esos casos.
No filtras el tipo de correos, ni tienes orden
Otro motivo para no tener una única cuenta de e-mail, es que no podrías filtrar los correos electrónicos correctamente. No podrías tener un orden. Por ejemplo, podrías tener un e-mail para recibir correos relacionados con el trabajo, otro para comunicarte con amigos o familiares, otro para registrarte en páginas y plataformas, etc.
Si necesitas tener un orden, si buscas un e-mail en concreto, simplemente tendrás que ir a la cuenta que corresponda y tendrás todo más a mano.
Problemas agravados si pierdes el acceso
Una cuestión más a tener en cuenta, es que si pierdes el acceso a esa única cuenta de e-mail que tienes, vas a perder el control de todo. No podrás recuperar cuentas de otras plataformas, por ejemplo. Ni siquiera tendrías ese correo vinculado a otro e-mail, lo que te permitiría recuperarlo en caso de tener algún problema.
Por tanto, contar con varias direcciones de correo electrónico es algo que deberías tener en cuenta. Te ayudará, entre otras cosas, a mejorar la privacidad y seguridad.
