Durante años, he usado mi dirección de correo principal para todo: tiendas, boletines, sorteos, apps nuevas… y la consecuencia ha sido siempre la misma: spam, promociones invasivas y alguna que otra filtración de datos. Hasta que un día dije basta. Esta no es una percepción aislada. Según un informe de Kaspersky de 2024, casi la mitad del tráfico mundial de correo electrónico (un 47,27%) es spam. Además, las filtraciones masivas de datos exponen miles de millones de credenciales cada año, convirtiendo nuestra dirección de correo en una puerta de entrada para riesgos de seguridad. Es hora de actuar.
Empecé a buscar formas de registrarme en webs sin tener que dar mi dirección real. Quería evitar el spam, mejorar mi privacidad y no tener que preocuparme cada vez que una tienda online me pedía un correo. Y encontré la solución perfecta: los servicios de alias de correo.
¿Qué es un alias de correo y para qué sirve?
Un alias es básicamente una dirección falsa que actúa como intermediaria. Cualquier mensaje que llegue a ese alias se reenvía automáticamente a tu correo real, pero tú nunca compartes tu dirección verdadera. Lo mejor es que puedes desactivar ese alias cuando quieras, bloquear el remitente o simplemente dejar de recibir mensajes de una web concreta.
Yo uso Firefox Relay, que es gratuito y muy fácil de configurar. Te genera direcciones temporales (como f3d1b@relay.firefox.com) que puedes usar para registrarte donde quieras. Es compatible con cualquier servicio y no tienes que instalar nada raro. Los pasos para poder usarlo son los siguientes:
- Instalas la extensión en el navegador web.
- Creas una cuenta de usuario.
- Generas un alias o los que quieras, como máximo puedes crear 5 gratis.
- Verifica que el reenvío funciona correctamente.
- Gestiona el alias por si quieres borrarlo o cambiar su configuración.
Gracias a esto, ahora sé exactamente quién me manda cada correo. Si un sitio vende mi dirección, lo descubro al instante. Y lo mejor: mi bandeja está mucho más limpia, sin promociones que no he pedido ni mensajes de spam disfrazados de “descuento exclusivo”. Esto también ayuda a mantener la seguridad, ya que el spam o correo basura no solo puede llegar a ser una molestia, sino suponer un problema real para la protección de los dispositivos.
Alternativas gratuitas a Firefox Relay
Aunque Firefox Relay me funciona genial, no es el único. Hay otras opciones bastante fiables y también gratuitas:
- SimpleLogin: te permite gestionar múltiples alias, organizar tus correos y hasta responder desde el alias si lo necesitas. Tiene versión gratuita y de pago.
- AnonAddy: es de código abierto y bastante transparente. Puedes crear alias ilimitados si te apañas con la versión más básica.
- DuckDuckGo Email Protection: crea alias que eliminan rastreadores de los correos antes de reenviártelos. Muy útil si quieres mejorar la privacidad de verdad.
Todos estos servicios funcionan de forma parecida: te registras una vez, generas un alias y lo usas cuando lo necesites. Así de simple.
En la siguiente tabla puedes ver un resumen de las mejores opciones:
| Servicio | Nº Alias Máx. | Responder desde Alias | Filtra Rastreadores | Licencia | Mejor para | Plan Premium desde |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Firefox Relay | 5 | No (Sí en Premium) | Sí | Propietario | Principiantes que buscan simplicidad | 0,99 €/mes |
| SimpleLogin | 10 | Sí | No | Código Abierto | Usuarios que necesitan responder desde el alias | 4 €/mes |
| AnonAddy | Ilimitados* | No (Sí en Premium) | No | Código Abierto | Usuarios técnicos que valoran el código abierto | 1 €/mes |
| DuckDuckGo Email Protection | Ilimitados | Sí | Sí | Propietario | Usuarios centrados 100% en la privacidad | Gratuito |
Por qué merece la pena dejar de dar tu correo real
Desde que empecé a usar alias, he notado varias cosas:
- Recibo mucho menos spam, porque puedo eliminar los alias que ya no me interesan.
- Evito filtraciones, ya que mi dirección real no está repartida por todas partes.
- Tengo más control, porque sé qué sitios me envían qué correos.
- Y, sobre todo, navego más tranquilo, sin miedo a qué harán con mis datos.
Además, si te gusta probar servicios online, pedir cupones, registrarte en sorteos o simplemente echar un ojo a nuevas apps, este sistema es ideal. Puedes usar un alias diferente para cada cosa, y si uno empieza a molestarte, lo borras y listo.
Esto no significa que dejes de usar una dirección de correo electrónico principal para tareas habituales de tu día a día, sino que es compatible con tener otras direcciones secundarias, las cuales usarás en situaciones de mayor riesgo.
No es paranoia, es sentido común digital
Con la cantidad de filtraciones de datos que hay cada año, proteger tu correo es algo básico. No se trata de vivir escondido, sino de usar herramientas que te den más control y te ahorren dolores de cabeza. Y lo mejor es que muchas de ellas son gratuitas y fáciles de usar. Hay un dato que podemos considerar escalofriante, pero muy relevante al mismo tiempo. Se calcula que el 90% de los ciberataques corporativos, sin contar los personales, comienzan directamente en la bandeja de entrada. Las variables que pueden llegar a nuestro correo son tan variadas como la imaginación de los ciberdelincuentes, siendo un clásico el phishing disfrazado de oferta irresistible con enlace malicioso que parece inofensivo.
En el momento en que nos registramos a una web, que posiblemente consultemos una o dos veces, estamos “regalando” nuestro correo electrónico que va directamente a una base de datos que escapa de nuestro control. Si llegado el caso, esa base de datos es filtrada, nuestro correo electrónico y quién sabe si más datos personales, acaban en manos de comerciantes que venden archivos Excel con filtraciones masivas al mejor postor.
Se calcula que cada día se envían más de 14.500 millones de correos spam en todo el mundo. Hoy en día es prácticamente imposible que la bandeja de spam de un cliente de correo no tenga contenido de este tipo. Gmail, por ejemplo, a lo largo de los años y de los reportes de los usuarios, ha logrado contar con un fuerte filtro de spam. Hoy en día es raro que todo ese correo, malicioso o no, se cuele en la bandeja de entrada, pero se cuela.
Como decimos, no se trata de vivir en una especie de paranoia digital, que nos puede llevar incluso a descartar correos legítimos y bienintencionados. Las marcas pueden y deben hacer publicidad por todas las vías que les sea posible. La cuestión aquí es que no perdamos nosotros el control y que podamos filtrar sin problemas. Se viene una nueva oleada de phising que está siendo alertada por activa y por pasiva. El phishing mediante IA es ya una realidad y acabará también en las bandejas de entrada de los clientes de correo. Quizá ahora, más que nunca, cobre sentido el hecho de usar correos desechables para todos esos registros puntuales.
| Nº | Paso / Acción Esencial | Detalles Clave | Completado |
|---|---|---|---|
| 1 | Elegir un servicio de alias de la tabla comparativa. | Considera si necesitas responder desde el alias o si priorizas el filtrado de rastreadores. | ☐ |
| 2 | Registrarse en el servicio elegido y configurar la extensión del navegador. | Asegúrate de guardar la contraseña de este servicio en un gestor seguro. | ☐ |
| 3 | Generar el primer alias para un registro de bajo riesgo (ej. un boletín). | Usa la función de autogenerar del servicio. | ☐ |
| 4 | Verificar que el correo de confirmación llega a tu bandeja de entrada real. | Revisa la carpeta de spam por si acaso. | ☐ |
| 5 | Empezar a usar alias para todos los nuevos registros no críticos. | Evita usarlos para servicios bancarios o gubernamentales al principio. | ☐ |
Yo no voy a volver a dar mi dirección real a una tienda online, ni a una app de la que no me fío del todo. Y tú, ¿te lo sigues pensando?
