Podrías tener cuentas vinculadas a tu e-mail o teléfono que no recuerdes y que incluso puedan suponer un problema para tu privacidad. A veces puedes dudar si tienes cuenta en alguna plataforma o qué servicios has vinculado a alguna red social. Esto podría también dar ciertas facilidades a los atacantes en caso de sufrir alguna filtración. En este artículo, vamos a hablarte de algunas opciones para ver las cuentas vinculadas a una dirección de correo o número de teléfono.
Es bastante común que nos registremos en alguna plataforma para algo en concreto y que no volvamos a usarla. Puede ser para poder ver algo en un foro, acceder a alguna información que solo está disponible para usuarios registrados, contactar a través de alguna plataforma, etc. Esas cuentas pueden quedar abandonadas y, en algún momento, suponer un problema para la seguridad.
Ver cuentas vinculadas al correo electrónico
La idea es poder ver qué cuentas puede haber vinculadas a una dirección de e-mail o número de móvil. Además, vas a poder conocer si te registraste en algún momento a una plataforma en concreto, como podría ser una red social, foro, tienda online… En caso de que ya no te interese realmente, siempre puedes desactivar esa cuenta. En ocasiones, hay páginas que dejan de ser seguras, cambian de manos y, por tanto, los datos personales podrían verse comprometidos.
Una primera opción, bastante sencilla, es ver las cuentas vinculadas a tu Gmail. Para ello, tienes que entrar en tu cuenta, vas a tu foto (aparece arriba a la derecha) y entras en Gestionar tu cuenta de Google. Allí tienes que ir a Seguridad, vas un poco hacia abajo y verás la sección donde aparecen los dispositivos vinculados y las conexiones con aplicaciones y servicios de terceros. Esto último es lo que te interesa. Serán las cuentas vinculadas a tu correo. Son todas a las que en algún momento le diste permiso para iniciar sesión desde Google. Verás la cantidad total, pero también una lista con el nombre de cada una.
Si tienes dudas de si te registraste o no en alguna página o plataforma, lo que puedes hacer es buscarla en el correo. Lo puedes hacer en Gmail, Outlook o cualquier otro. Simplemente pones el nombre de esa tienda en concreto y te aparecerán e-mails relacionados con el registro. Si no tienes nada, probablemente no te hayas registrado nunca.
También puedes optar por ver el gestor de contraseñas. Podrás ver cuentas que hayas creado y, tal vez, ya no te acuerdes. Por ejemplo, puedes acceder al gestor de claves de Chrome. Tienes que ir al menú de arriba a la derecha, pinchas en Contraseñas y autocompletar y accedes al Gestor de contraseñas. Verás todas las cuentas que en algún momento vinculaste a este administrador de contraseñas. Ojo, no significa que todas ellas sigan teniendo la misma clave, ya que tal vez la cambiaste y no lo has actualizado.
En el caso de tu teléfono, en muchos casos vas a recibir un código de verificación por SMS para registrarte en alguna plataforma. Puedes buscar en los mensajes recibidos y ver si hay alguno que corresponda con un nombre en concreto. Esto te indicará que, efectivamente, esa cuenta está vinculada a tu número. Siempre que no te interese, puedes borrar la cuenta y que no siga estando vinculado.
Además, en cualquiera de estas cuentas que puedas ver que estás registrado, vas a poder acceder y entrar en la información. Allí, podrías ver si has dado tu número de teléfono y, por tanto, lo has vinculado. Lo puedes ver en Facebook y otras redes sociales, así como plataformas de todo tipo. Lo ideal es que no compartas más información de la estrictamente necesaria, ya que de lo contrario podrías estar demasiado expuesto en la red y eso afectará a tu privacidad.
En definitiva, con estos pasos, y de forma sencilla, podrías ver si tienes cuentas vinculadas a tu e-mail o número de teléfono. Ten en cuenta que podrías tener otra cuenta creada con otra dirección o que incluso hayas eliminado la información en algún momento. Incluso podrías crear redes sociales anónimas. Proteger tus datos, está en tu mano siempre que no cometas errores y mantengas una buena protección de tus dispositivos y cuentas.
Elimina o desactivar las cuentas que ya no usas
Una vez que has localizado las cuentas vinculadas a tu correo o número de teléfono, el siguiente paso es decidir qué hacer con ellas. Si se trata de servicios que ya no utilizas, lo más recomendable es eliminarlas por completo. De esta manera evitas que tus datos personales sigan almacenados en plataformas que podrían dejar de ser seguras o sufrir filtraciones en el futuro.
En muchos casos, las plataformas ofrecen la opción de desactivar la cuenta en lugar de borrarla. Esto puede ser útil si no estás seguro de querer perder todo el contenido, pero igualmente deberías revisar los permisos y quitar cualquier acceso a Google, Facebook u otra red social. Si prefieres mantener la cuenta, al menos cambia la contraseña por una nueva y segura.
Cuantas menos cuentas olvidadas mantengas, más protegida estará tu privacidad y tu información personal.
Mejores prácticas para evitar problemas
A partir de ahora, es importante evitar acumular cuentas olvidadas, con el fin de minimizar riesgos en el futuro. Y eso pasa por crear hábitos preventivos que reduzcan nuestra huella digital desde el origen. Uno de esos métodos efectivos, pasa por usar correos temporales o alias para registros no importantes. Ya hemos hablado en otras ocasiones de servicios como SimpleLogin (integrado en Proton Pass), Addy.io o los alias de Proton Pass que generan direcciones únicas sin exponer nuestro email principal.
También es importante activar la autenticación de dos factores (2FA) en todas las cuentas importantes. Es la mejor manera de que nadie puede acceder a nuestras cuentas, incluso aunque se haga con las claves de acceso. Sistemas como Google Authenticator, Authy o Microsoft Authenticator son resistentes al phishing y garantizan una capa extra de protección mucho más fuerte.
También es muy útil crear un gestor de contraseñas para crear y recordar claves complejas en cada servicio. Aquí hay opciones de sobra como Bitwarden o 1Password. Estos gestores generan contraseñas aleatorias, las almacenan cifradas y alertan sobre reutilizaciones o brechas, eliminando el mal hábito de repetir la misma clave. La idea es no tener que memorizar credenciales ni temer que una filtración afecte múltiples cuentas.
Tampoco hay que olvidar esas revisiones que debemos hacer de vez en cuando. Por ejemplo, cada seis meses podremos chequear las aplicaciones y servicios conectados en tus cuentas principales como Google, Apple ID, Facebook y Microsoft. En estas secciones de seguridad podremos revocar accesos innecesarios o eliminar permisos obsoletos. Al margen de esto, siempre podremos crear un correo de descarte solo para suscripciones o newsletters. La idea es usar una dirección secundaria solo para estos fines. Así, el email principal estará limpio de spam y lejos de bases de datos comerciales o expuestas.
