Los sistemas Mesh son una buena opción para tener Internet en diferentes lugares de la vivienda. Los puedes utilizar si la cobertura no llega bien a determinadas zonas y así poder conectar muchas cosas. Sin embargo, es fundamental que los ubiques correctamente y no cometas errores. Es clave ponerlo no excesivamente lejos del router, ya que necesitan recibir señal. Tampoco deberías ponerlos junto a obstáculos e interferencias.
Cómo colocar los nodos Mesh en casa para mejorar la red
Según el modelo que compres, puedes tener un sistema Mesh de dos, tres o más satélites. Cuantos más tengas, mayor flexibilidad para poder ubicarlos en zonas estratégicas y aprovechar la señal.
A medio camino entre el router y la zona sin cobertura
Un error habitual es poner los nodos muy lejos del router. Es el mismo problema que puede aparecer al usar un repetidor inalámbrico. Si haces esto, ese dispositivo va a recibir una señal muy debilitada, por lo que tendrás problemas para lograr una conexión óptima. Lo ideal es que lo pongas en una zona intermedia. Es decir, no deberías ponerlo muy cerca del router, ya que perdería sentido, pero tampoco demasiado alejado. A media distancia entre el router y la zona en la que tengas problemas de cobertura, es la clave. Además, piensa que los diferentes nodos van a conectarse entre sí, por lo que debes aplicar lo mismo con el resto.
Actualmente los modelos con Wi-Fi 7 tienen MLO en la red troncal, esto significa que podrán conectarse a todas las bandas de frecuencias y cursar el tráfico por todas de forma simultánea. De esta forma, podemos aumentar la velocidad real de la red troncal y conseguir mayor velocidad de cara a los clientes inalámbricos.
Un nodo por planta, si tienes varias
Si tu vivienda tiene varias plantas, lo mejor es que pongas cada nodo en una de ellas. No los pongas todos en la misma, ya que estarías desaprovechando la capacidad que tienen. En este caso, lo mejor es ponerlos cruzados. Es decir, uno en un extremo y, el otro, en el otro. También podrías poner ambos en una zona central de cada planta. El objetivo es que en cualquier lugar de cada planta tengas un nodo disponible cerca y no tengas que conectarte desde muy lejos.
Si tu casa tiene tomas de red Ethernet, lo mejor que puedes hacer es conectar cada nodo por cable, y así tendremos un backhaul (red de retorno o red troncal) a una velocidad de 1Gbps e incluso 2.5Gbps, todo dependerá de la velocidad del puerto Ethernet en cuestión. Además, los modelos de TP-Link permiten establecer una comunicación por Wi-Fi y cable, para así tener una red troncal aún más robusta, y todo ello de forma completamente transparente de cara al usuario.
Evita zonas con interferencias u obstáculos
Por supuesto, es clave que evites zonas en las que pueda haber obstáculos o interferencias. No pongas esos nodos al lado de paredes gruesas, columnas, objetos metálicos… Todo esto hará que la señal se debilite, por lo que debes mantener tus equipos lo más alejados posible. Es similar a lo que deberías hacer con tu router y con cualquier aparato que vayas a conectar a la red.
Cuanto más alejados estén de posibles obstáculos, mejor, tanto para el propio nodo Mesh que debe recibir señal del nodo principal, como también de cara a los clientes inalámbricos que tenemos que proporcionarles señal Wi-Fi.
Busca siempre una zona elevada
Por otra parte, poner los nodos en una zona elevada es buena idea. No los pongas en el suelo, ya que estarías desperdiciando señal. Ponlo siempre a media altura, desde donde pueda repartir mejor al resto de aparatos que vayas a conectar. Tampoco deberías conectarlos cerca de una ventana que dé a la calle, ya que también estarías desperdiciando señal al no conectarte fuera de casa.
Generalmente estos dispositivos permiten ponerlos en la pared, con el objetivo de que, si no tienes una mesa donde colocarlo, al menos los pongas en la pared que tendrán mejor rendimiento que si lo pones en el suelo.
En definitiva, estas son algunas recomendaciones que puedes poner en práctica para poder aprovechar tu sistema Mesh al máximo. El objetivo es que puedas conectar aparatos a la red en las mejores condiciones posibles y no tener problemas de velocidad o estabilidad.
