Puedes darle el nombre que quieras a tu red Wi-Fi y cambiar así el que viene de forma predeterminada. De hecho, esto es aconsejable. Ahora bien, ¿puedes poner cualquier nombre que se te ocurra? Sobre el papel, sí. Sin embargo, esto podría tener consecuencias para la calidad de la conexión, como vamos a explicarte. Si utilizas determinados caracteres, podría hacer que el Wi-Fi funcione peor.
Vamos a hablarte de qué deberías evitar poner en el nombre de tu red inalámbrica. Aunque eso no es algo que vaya a cambiar la velocidad por sí mismo, sí que podría generar ciertos conflictos y problemas a la hora de conectar determinados dispositivos. Esto, en definitiva, puede traducirse en un peor funcionamiento.
Qué evitar poner de nombre al Wi-Fi
Deberías evitar el uso de caracteres especiales. Por ejemplo, no deberías poner nombres con tildes, símbolos extraños, letras japonesas o incluso emojis. Técnicamente, todo esto estaría permitido a la hora de usar un nombre para la red inalámbrica. Sin embargo, esto podría suponer un problema.
Lo que ocurre es que algunos dispositivos, especialmente modelos más antiguos o baratos, no interpretan bien esos símbolos que van más allá de letras y números simples. Esto puede provocar que haya ciertos errores al conectarse. Por ejemplo, puede pasar en dispositivos de lo que se conoce como el Internet de las Cosas, y no tanto en ordenadores y móviles.
Si utilizas un nombre para tu red Wi-Fi que tenga caracteres extraños o emojis, podrías tener dificultades con algunos dispositivos, aunque sea algo que puedas configurar fácilmente como nombre de la red inalámbrica.
Además, incluso tener un nombre demasiado largo podría llegar a ser problemático. En ocasiones, los dispositivos podrían tener dificultades para conectarse si ese SSID es demasiado largo y complejo. Puede provocar lentitud o que directamente no llegue a conectarse a esa red con normalidad.
Utiliza nombres simples
Lo mejor es que utilices un nombre de red sencillo, simple, para tu Wi-Fi. Evita usar palabras o nombres que puedan relacionarte, de cara a mantener tu privacidad, pero no deberías usar frases largas y complejas. Un nombre sencillo, es lo mejor para evitar posibles conflictos que pueda haber al usar tus dispositivos y conectarse a la red.
El objetivo debe ser poder identificar correctamente tu red inalámbrica. Intenta evitar poner nombres muy genéricos, que puedan estar ocupados por otras redes cercanas, además de mantener el que viene de serie con tu router. Siempre optando por nombres únicos, personalizados, pero sin llegar a complicarte demasiado y usar símbolos o caracteres especiales.
En definitiva, aunque puedas utilizar cualquier nombre para tu red Wi-Fi, es importante que no uses caracteres o símbolos especiales, además de evitar utilizar nombres muy largos. Por ejemplo, evita poner guiones, tildes, símbolos como el del porcentaje, emojis… Cualquier cosa que vaya más allá de letras (exceptuando la “Ñ”, “Ç” y similares) y números.
Aunque no sea algo que siempre afecte, por lo que no sería determinante, sí que puede venir bien para el objetivo de lograr una conexión estable y veloz. Si tienes problemas con la red Wi-Fi en algún dispositivo, revisa si estás utilizando un nombre adecuado.
