Técnicamente, sí podrías conectarte a una red WiFi abierta y tener Internet gratis. Sin embargo, hay ciertos escenarios en los que, aunque aparezca sin contraseña, realmente sí necesites hacer algo más para conectarte. Además, el hecho de que esté la red abierta no significa que sea una buena decisión conectarte, ya que tu privacidad y seguridad podrían estar en peligro.
Por qué un WiFi sin contraseña no significa que tenga Internet
Hay redes WiFi sin contraseña que son públicas, diseñadas para que la gente se conecte, y donde no tendrías ningún problema. Las puedes encontrar en lugares como:
- Ayuntamientos.
- Bibliotecas.
- Centros comerciales.
- Restaurantes.
- Tiendas.
Sin embargo, hay otros muchos lugares en los que podrías ver un WiFi abierto, sin contraseña, pero al que no vas a poder acceder. Esto ocurre porque va a contar con algún tipo de autenticación adicional. Una vez te conectes, te pedirá un usuario y contraseña, independientemente de la clave del WiFi.
Estos son los escenarios más comunes por los que podrías no tener acceso a Internet, aunque la red WiFi esté abierta:
- Tiene portal cautivo.
- Credenciales para autenticarte.
- Red abierta, pero no tiene salida a Internet.
- Otras restricciones adicionales.
Principalmente, lo que suele haber es un portal cautivo. Es lo que vas a encontrarte, por ejemplo, en muchos hoteles. Te conectas a la red inalámbrica, pero va a solicitar que pongas algún usuario y contraseña para poder entrar y tener salida a Internet. También pueden solicitar otras credenciales o tener restricciones adicionales.
Qué riesgos tiene conectarme a una red abierta
Usar un WiFi abierto que haya cerca de tu casa puede tener ciertos riesgos. Aunque podría tratarse de algo perfectamente seguro y legítimo, también ser un fraude y una trampa para robar tus datos. Es algo que debes tener presente antes de conectarte a cualquier red.
Principales riesgos:
- Intercepción del tráfico.
- Punto de acceso falso.
- Ataques contra dispositivos conectados en la red.
- Redirección a páginas falsas.
Cuando te conectas a una red pública, realmente no controlas quién puede estar detrás. No sabes si han creado ese punto de acceso simplemente para robar datos, por lo que el riesgo va a estar siempre presente. Podrían interceptar el tráfico de todo lo que haces, redirigirte a páginas falsas para robar contraseñas, etc.
Cómo usar un WiFi público con seguridad
Para conectarte con seguridad a una red WiFi pública, ya sea abierta o no, lo mejor es contar con una VPN. Esto permitirá cifrar la conexión, por lo que todo el tráfico va a quedar oculto y no estará expuesto a cualquiera. Asegúrate de utilizar una VPN que sea de garantías y realmente te proteja.
En cualquier caso, deberías tomar ciertas precauciones como las siguientes:
- Verifica que la red es legítima.
- Comprueba que siempre navegas por páginas oficiales.
- Evita realizar pagos o poner contraseñas.
Todo esto te ayudará a reducir riesgos y evitar que tus datos personales y contraseñas puedan quedar expuestos simplemente por conectarte a una red WiFi. Recuerda que hay ciertos lugares, como son centros comerciales, bibliotecas o estaciones, donde es más común que haya redes falsas, ya que hay un mayor flujo de gente.
