Tener una red de invitados para la conexión Wi-Fi de casa, puede ser muy interesante. Es sencillo, permite ganar en comodidad y, también, en seguridad. Lo más habitual es configurar esa red en el router, creando un Wi-Fi distinto. Sin embargo, está la opción de utilizar un repetidor inalámbrico para ello. Te vamos a hablar de cuáles serían las ventajas.
Si estás pensando en habilitar una red de invitados, para que puedan conectarse cuando vayan a tu casa, no te quedes solo con la opción de configurarla en el router. Si ya dispones de un repetidor Wi-Fi, lo puedes aprovechar para crear esa red y tener un mayor control sobre quién se conecta.
Ventajas
Pero, ¿qué ventajas tiene usar un repetidor como red secundaria o red de invitados? Te vamos a mostrar cuáles son las ventajas principales, para que puedas aprovechar al máximo la conexión, además de mantener la seguridad y no tener problemas de ningún tipo.
Red distinta a la principal
La primera ventaja es que vas a tener una red distinta a la principal, que será donde conectes tus aparatos domésticos. Esto permite tenerla separada, por lo que reduces el riesgo de ciertos problemas, como saturación, interferencias con otros dispositivos o incluso reducir el riesgo de tener problemas de seguridad.
Básicamente, será una red inalámbrica separada de la principal de tu router. Esto permitirá que puedas configurarla como quieras, cambiarle el nombre, poner otra contraseña, etc.
Te ayudará a tener un mayor control y saber diferenciar mejor las redes. También darás más facilidad a quien vaya a conectarse si, por ejemplo, pones como nombre «Red para invitados» o similar, que demuestre claramente cuál es la intención de esa red inalámbrica.
Facilidad para activarla o desactivarla
También está la ventaja de poder activarla o desactivarla fácilmente. Solo vas a tener que configurar la red, asignando ese nombre y clave de acceso, y ya podrás habilitar o no el repetidor para que puedan conectarse a la red tus visitas.
Es tan sencillo como desenchufar o enchufar el repetidor, pero también, en caso de que tu modelo sea compatible, poder habilitarlo o no mediante aplicación de móvil. Incluso podrías gestionarlo sin necesidad de estar en casa.
Puedes ponerlo donde se conecten las visitas
Otro punto positivo, es que puedes ubicar ese repetidor, esa red de invitados, en definitiva, en el lugar que más te interese. Por ejemplo, si tus visitas se van a conectar desde el salón, y tienes el router en otro lugar más alejado de tu vivienda, podrías poner el repetidor en el salón y así acercar la conexión.
Lógicamente, un repetidor no hace milagros, por lo que podrías tener problemas de conexión si lo pones demasiado lejos del router. Pero sí que puede ser útil para poder conectar dispositivos que tengan menos alcance, por ejemplo.
Eso sí, asegúrate de usar un repetidor que sea de calidad, que tenga unas buenas características y permita mejorar la conexión en zonas donde realmente vas a conectar dispositivos muy variados en tu vivienda.
Limitas el ancho de banda
Puedes asignar un ancho de banda determinado a ese repetidor Wi-Fi, por lo que evitarías consumir demasiados recursos de tu conexión y tener problemas a la hora de conectar otros aparatos a la red. Esto también lo puedes hacer directamente con el router, pero no siempre es tan sencillo.
Puede ser interesante para que no caiga la velocidad a la hora de reproducir contenido en Streaming, jugar online o realizar una videollamada, que son algunos ejemplos en los que vas a necesitar una conexión de calidad.
Por tanto, estas son algunas ventajas de utilizar un repetidor Wi-Fi como red de invitados. Podrás asignar el nombre que quieras, ponerle una contraseña distinta o apagar y encender la red de forma sencilla. Ubicarlo correctamente, también es un punto a tener en cuenta. Crear una red Wi-Fi dedicada, es interesante.
