La URL solicitada no está disponible: ¿cómo solucionar este error?

La URL solicitada no está disponible: ¿cómo solucionar este error?

Javier Jiménez

Cuando intentamos entrar en una página web desde el navegador, en ocasiones pueden surgir problemas. Estos fallos impiden que podamos visualizar correctamente el sitio o que incluso llegue a cargar. Uno de los que podemos ver es el error de URL solicitada no disponible. Si vemos esto significa que esa página no va a cargar. Las causas pueden ser varias, por lo que vamos a mostrar algunos pasos que podrían ayudarnos a resolver esta cuestión.

URL solicitada disponible y no carga la web

En muchas ocasiones nos encontramos con estos fallos al cargar una página web. Generalmente son problemas momentáneos y simplemente con volver a refrescar el sitio ya podemos verlo correctamente. En cambio a veces esto no surte efecto, ya que tenemos algún problema con el software del equipo, la conexión o incluso algún tipo de malware que impide que naveguemos correctamente.

Cuando vemos el error que indica que la URL solicitada no está disponible podría aparecer únicamente al entrar en un sitio web concreto, pero también podría mostrarse en cualquier otra página a la que intentemos entrar. Este último caso descartaría que se tratara de un fallo puntual de un sitio determinado y fuera algo más genérico.

Otra de las opciones, es que el sitio ya no exista con la dirección que tenemos guardada en el navegador, o la que conocemos para escribirla. Esto puede deberse a una modificación en la ubicación, cambios de nombre o direcciones en internet. Incluso para la optimización del SEO, se puede decidir cambiar la estructura de la URL. Por lo cual, el acceso desde una antigua, no funcionaría.

Es un problema relativamente común y podemos decir que no hay un motivo fijo, sino que podría deberse a diferentes fallos. De ahí que tengamos también un abanico de opciones para resolverlo. Puede deberse a errores en el navegador debido al uso, a un problema puntual de la página web que intentamos visitar, del router… Vamos a ver qué podemos hacer.

Cómo evitar el error de URL solicitada no disponible

Este error además puede aparecer en cualquier navegador. El más popular hoy en día es Google Chrome, pero también podría mostrarse en cualquier otra opción que estemos utilizando en nuestro equipo. Por ejemplo podemos mencionar también Mozilla Firefox o Edge. Los consejos para evitar este problema son comunes a todos ellos. Lo normal es que este tipo de fallos se solucionen de una manera sencilla, sin tener que dedicar demasiado tiempo a ello. Solo tendremos que llevar a cabo una serie de pasos que comentamos.

Actualizar y borrar caché del sitio

Si empezamos por lo más básico, sin duda algo que podemos hacer es simplemente pulsar F5 y que se actualice la página. A veces con esto solucionamos errores simples al cargar una web y se muestra correctamente. Pero si hemos llegado hasta aquí es más que probable que ese primer paso ya se haya realizado.

Lo siguiente a tener en cuenta es borrar la caché del sitio web. También podríamos borrar todo lo almacenado en el navegador, pero vamos a ver cómo hacerlo para una sola página. A veces se generan problemas de este tipo y la solución simplemente está en vaciar la caché de esa página.

Para ello, en el navegador Google Chrome, tenemos que pulsar la combinación de teclas Ctrl+Mayús+I. De esta forma se abrirá las herramientas para desarrolladores. Ahora, sin cerrar la ventana que se nos abre a la derecha, tenemos que pulsar con el segundo botón del ratón encima del botón de actualizar, en la barra de herramientas. Veremos que se despliegan tres opciones y la tercera es Vaciar la caché y volver a cargar de manera forzada. De esta forma borraremos la caché de ese sitio y se volverá a cargar de nuevo.

Reiniciar equipo y router

Este tipo de problemas podría deberse a fallos de la conexión o del propio sistema operativo. Por tanto, si vemos el error de URL solicitada no disponible al abrir una web, podemos probar un par de cosas sencillas y en ocasiones efectivas: reiniciar los equipos. Esto puede solucionar pequeños conflictos que se generan con el uso y que dan lugar a los temidos fallos de conectividad.

Aquí hay que tener en cuenta que el router debemos reiniciarlo correctamente. No basta con apagarlo y volver a encenderlo al segundo. Para que ese reinicio sea óptimo debemos mantener el aparato apagado al menos 30 segundos y posteriormente volver a encenderlo. De esta forma lograremos que tenga sentido. Es el primer paso que debemos dar siempre que aparezcan problemas de este tipo que impidan que naveguemos correctamente.

Ver si el antivirus o firewall está bloqueando

Contar con programas de seguridad es muy importante para mantener siempre el buen funcionamiento en nuestros equipos. Son muchas las opciones que tenemos a nuestra disposición. Pero a veces estas herramientas que usamos pueden también generar problemas sin que seamos conscientes de ello. Hay que estar atentos y revisar.

Podría haber una mala configuración, por ejemplo. Especialmente ocurre con el firewall, pero también el antivirus podría estar bloqueando el navegador y que no funcione correctamente. Simplemente con acceder a la configuración y ver si hay algo mal, algo que estuviera bloqueando, podríamos resolver este error.

Una opción rápida y sencilla sería pausar momentáneamente el antivirus o firewall e intentar así cargar ese sitio web para ver si sigue apareciendo el error de URL solicitada no está disponible. En caso de que funcione, ya sabemos que podría ser un problema del antivirus o cortafuegos. Hay que tener en cuenta que debemos estar seguros de estar conectados a una red fiable.

Parar el firewall en Windows

Renovar la IP desde la línea de comandos

Una alternativa más es la de renovar la IP a través de la línea de comandos. Es un proceso sencillo y también nos puede ayudar a evitar problemas de este tipo que pueda afectar a la hora de entrar en una página web desde el navegador.

Para ello tenemos que ir a Inicio, escribimos Símbolo del sistema y lo abrimos con permisos de administrador. Una vez estemos dentro hay que ejecutar dos comandos: ipconfig /release y el comando ip config/ renew. De esta forma nos asignará una nueva dirección IP a la conexión.

Cambia la dirección IP de tu DNS

Muchas veces, solemos dejar la configuración predeterminada de nuestro DNS porque la realidad es que suele generar pocos inconvenientes al momento de navegar por Internet. Pero la realidad es que este tipo de errores de URL, muchas veces suelen estar causados por las direcciones DNS que tenemos configuradas.

Una de las primeras pruebas que podemos hacer para descartar que nos muestre este error por causa de las direcciones DNS es configurar nuestro DNS al de Google, ya que podemos hacerlo en unos sencillos pasos de una forma muy rápida y puede arreglar este problema en unos minutos.

Lo primero que debemos hacer es ir al inicio de Windows y buscar el centro de redes y recursos compartidos, una vez allí debemos elegir el adaptador de red que estamos utilizando para conectarnos a Internet, hacer clic derecho y elegir propiedades. Una vez allí, buscamos el protocolo de Internet versión 4 (TCP/IPv4).

Luego debemos seleccionar la opción de usar las siguientes direcciones de servidor DNS y allí podemos configurar las direcciones IP de los DNS de Google, bien sea la 8.8.8.8 o la 8.8.4.4 y posteriormente validamos nuestra nueva configuración y damos clic en el botón aceptar.

Una vez hecho esto, lo que debemos hacer es ir a nuestro símbolo de sistema o cmd, podemos buscarlo desde el inicio de Windows, y cuando estemos en la ventana utilizaremos el comando ipconfig /flushdns. Esto lo que hará, será limpiar todas las direcciones DNS que tengamos en la actualidad y las reemplazará con las nuevas.

Después de realizar el cambio de DNS simplemente debemos probar nuevamente a entrar en las URL que nos estaban dando error al entrar, y verificar si con esta nueva configuración de DNS deja de sucedernos y podemos navegar por ella sin que tengamos ningún problema.

Comprobar la URL

Aquí podemos encontrar errores de escritura, pues basta una simple letra, número o símbolo para que no podamos acceder a la página. Por eso es recomendable revisar si la URL está bien escrita.

A mayores de la ortografía, debemos prestar atención al posicionamiento de las barras o directamente, la carencia de estas, pueden dar lugar a estos fallos. Estas pueden indicar que nos movemos entre archivos, por lo cual una mal colocada bastaría para que el navegador no sepa a donde dirigirnos.

Otra de las opciones, es que el sitio ya no exista con la dirección que tenemos guardada en el navegador, o la que conocemos para escribirla. Esto puede deberse a una modificación en la ubicación, cambios de nombre o direcciones en internet. Incluso para optimización del SEO, se puede decidir cambiar la estructura de la URL. Por lo cual, el acceso desde una antigua, no funciona

Reinstalar o cambiar de navegador

Si todo lo que hemos comentado anteriormente no tiene efecto, podría tratarse de algún problema con el navegador. Puede que incluso algún software malicioso instalado en él pudiera estar causando problemas. Ya sabemos que hay muchos tipos de extensiones pero no todas ellas son legítimas y a veces pueden provocar fallos.

Por tanto, en este caso lo que debemos hacer es reinstalar el navegador. Nuestro consejo es hacer primero una desinstalación completa del sistema, borrando además todos los datos almacenados, y posteriormente instalarlo de cero. No hay que dejar rastro, ya que de lo contrario podría seguir presente este error e interferir de la misma manera una vez lo instalemos nuevamente.

Como alternativa, una opción a tener en cuenta es la de probar otro navegador. De esta forma podremos saber fácilmente si el error de que la URL solicitada no está disponible es de ese navegador en concreto o es algo que afecta al sistema, a nuestra conexión, y ocurre igual en cualquier otra opción.

¿Cómo afectan estos errores a la páginas web?

Los buscadores interpretan estos errores como algo negativo, especialmente cuando se repiten o permanecen mucho tiempo fuera de servicio. Si encuentran errores como HTTP 404, entienden que la página no está siendo mantenida, por lo cual tiene un impacto negativo para el posicionamiento de la misma, incluso pueden dejar de indexarlas. Lo que significa que pueden bajar las visitas de forma muy considerable.

En cuestiones de credibilidad, debemos tener en cuenta que no podemos tener enlaces rotos, los cuales no llevan a ninguna parte o son inaccesibles. Un gran porcentaje de usuarios no sigue buscando contenido en nuestra página web una vez se encuentra con algún error.

En definitiva, siguiendo estos pasos que hemos mencionado podemos dar solución a este problema y a otros similares. Son muchas las ocasiones en las que al intentar entrar a un sitio web no carga correctamente y en general las soluciones suelen ser sencillas. Solo hay que seguir las recomendaciones que hemos dado y ver si de esta forma nuestro navegador funciona bien y no muestra ningún problema.

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