Métodos para llevar Internet a otras habitaciones en la casa

Métodos para llevar Internet a otras habitaciones en la casa

Javier Jiménez

Tener acceso a Internet hoy en día es algo esencial para cualquier usuario. Son muchas las acciones del día a día que serían inimaginables sin tener conexión a la red. Podemos conectarnos de forma inalámbrica y a través de cable. Tenemos muchos dispositivos con acceso a Internet en nuestros hogares. Sin embargo hay que tener en cuenta que no siempre es fácil conectarse desde toda la vivienda. En ocasiones la red inalámbrica no llega o la calidad es débil. En este artículo vamos a hablar de cómo llevar Internet a otras habitaciones del hogar.

Cómo llevar Internet a otros lugares

Por suerte tenemos diferentes opciones para poder conectarnos desde otros sitios en casa. Es muy común que el router esté en una habitación y la red inalámbrica no llegue bien o que incluso no llegue nada a otras zonas. Especialmente puede ocurrir si tenemos varias plantas o si hay muchas paredes y muros por el medio.

Si buscas ampliar las zonas con conectividad de tu hogar, vas a poder contar con algunas alternativas. Esto permitirá que conectes más aparatos y además evitar las temidas zonas muertas, desde las cuales no hay conexión con el router o llega tan lenta que la velocidad es muy limitada.

Cables de Internet

Una manera básica y muy recurrida es la de extender cables Ethernet por nuestro hogar. De esta forma podremos llevar el Internet de nuestro router a un ordenador que se encuentre en otra habitación, a cualquier otro dispositivo compatible o incluso a otro router que pueda repartir igualmente Internet.

Lógicamente en este caso vamos a tener que llevar a cabo ciertas medidas logísticas. Será necesario llevar el cable a otra habitación o zona del hogar, algo que puede suponer muchos metros. Podríamos tener que realizar alguna pequeña obra para canalizar esos cables o aprovechar algo ya existente, y suele ser necesario disponer de herramientas especializadas, como crimpadora o pasacables.

Sin duda esta opción nos va a permitir aprovechar al máximo la velocidad, ya que no vamos a perder recursos disponibles. Sin embargo hay que tener en cuenta que no es la opción más práctica en muchos casos. Va a requerir de una instalación y cierta infraestructura que no en todas las ocasiones va a ser posible.

En este caso también será recomendable buscar la categoría del cable más adecuada, lo cual influye en la transferencia de datos. Y en caso de que las distancias a cubrir sean demasiado largas, es posible que sea necesario utilizar algún repetidor.

Repetidores Wi-Fi

Una alternativa muy recurrida es la de usar amplificadores Wi-Fi. Tenemos varias opciones en este caso. Básicamente consiste en disponer de uno o varios receptores que posteriormente ofrecen conexión inalámbrica a otros dispositivos. Va a potenciar la señal en una determinada zona de la vivienda donde lo tengamos conectado.

Hay que tener en cuenta que algunos modelos también ofrecen la posibilidad de conectarnos por cable. Esto quiere decir que podremos conectar dispositivos que no tengan conexión Wi-Fi, como pueden ser algunos televisores o consolas. En este caso tendremos un abanico de posibilidades más amplio para que todos nuestros equipos puedan mejorar la velocidad y calidad de la conexión.

Repetidor Wi-Fi

Si queremos aprovechar al máximo la velocidad, lo interesante es adquirir un repetidor que tenga puerto Gigabit Ethernet. De esta forma no estaremos limitados a 100 Mbps, como ocurriría con los puertos Fast Ethernet. También es importante que tenga doble banda Wi-Fi y así evitar interferencias en el canal que usemos y poder aprovechar las ventajas que ofrece cada una de ellas. La banda de los 2,4 GHz es la que suele generar más problemas de interferencias, ya que tiene menos canales disponibles, se superponen entre sí y es más probable que nuestros vecinos puedan estar utilizando el mismo que nosotros o uno cercano y eso genere problemas.

PLC

Otra opción muy interesante son los PLC. Es una alternativa que mantiene muy bien la calidad y velocidad de la conexión. Se basa en la red eléctrica. Consiste básicamente en dos dispositivos. Uno de ellos está conectado al router y es el que recibe la señal que posteriormente pasa por el cableado eléctrico para, en el otro extremo y desde el segundo dispositivo ofrecer conexión.

Es una alternativa más para tener Internet en otras habitaciones y zonas del hogar. Los sistemas PLC tienen además ciertas ventajas frente a los repetidores anteriores. Hay que mencionar que hay modelos que ofrecen Wi-Fi y otros que simplemente ofrecen cable, algo ideal para aquellos que vayan a conectar dispositivos de esta forma. Su instalación es bastante sencilla, pero siempre es bueno revisar todas las características de las que estos disponen.

Como consejos para utilizarlos podemos indicar evitar las regletas, por lo que conviene conectarlos directamente a la pared. Además, también debes tener en cuenta que si el cableado eléctrico es antiguo puedes tener más problemas si los conectas muy lejos. Igualmente, conviene no poner otros aparatos eléctricos cerca, como podría ser conectar una televisión, ya que podrían generar interferencias.

En este caso, el gasto económico no será demasiado elevado, como puede ser si damos uso de sistemas Mesh como veremos a continuación.

Sistemas Wi-Fi Mesh

Una última alternativa para poder llevar el Internet a otras zonas del hogar son los sistemas Wi-Fi Mesh. Está compuesto por un dispositivo principal, que es el punto de acceso o router, y una serie de satélites que pueden ser desde simplemente uno a varios. Hay muchos modelos, como también diferencias en calidad, velocidad y qué puede aportarnos.

Cada satélite está conectado al resto. Esto se diferencia de los repetidores inalámbricos, ya que aporta más calidad a la conexión y no hay cortes. Básicamente nos conectaremos al que más calidad y velocidad ofrezca en cada momento según nos movamos por un edificio.

Gracias a los sistemas Wi-Fi Mesh podremos llevar también la conexión de Internet a otros lugares de la vivienda. Es una de las mejores opciones para evitar obstáculos y salva las zonas muertas y poder acceder a la red con una buena velocidad. Por ejemplo una casa de dos plantas, donde resulte complicado llevar cable de red o utilizar otras alternativas sin que la conexión pierda potencia.

Sistema Wi-Fi Mesh

Aprovechar un router viejo

Es muy común que tengamos por casa algún router viejo que ya no utilicemos. Puede que hayamos cambiado de compañía y nos hayan dado uno nuevo o tal vez hayamos decidido comprar uno más potente, con más capacidad. Sin embargo ese router que ya no estamos usando puede tener utilidad para llevar la conexión a otras habitaciones.

Podemos decir que actúa como un repetidor. Si disponemos de cableado en nuestra vivienda podemos conectar ese router antiguo en otro lugar para que a su vez reparta conexión a otros dispositivos. Además podremos conectarnos tanto por cable como por Wi-Fi, algo que es muy útil para determinados equipos.

De esta forma no solo estaremos mejorando la conexión de nuestro hogar, sino que también le daremos una segunda vida a un aparato que posiblemente terminaría olvidado en un cajón de nuestro hogar, sin darle ningún uso. Eso sí, debemos tener presente que no todos los routers van a ser compatibles y que no todos van a ofrecernos realmente una buena calidad de conexión. Esto hay que tenerlo en cuenta y en este caso habría que optar por otra de las alternativas que hemos mencionado para llevar Internet a otros lugares.

En definitiva, estas son las mejores opciones que tenemos para llevar Internet a otros lugares del hogar. Así podremos conectarnos en todo momento. Es una realidad que hoy en día las necesidades para tener conexión han cambiado mucho respecto a hace solo unos años. Es muy común que tengamos muchos dispositivos en nuestra vivienda, especialmente con el auge del Internet de las Cosas, que son todos aquellos aparatos que utilizamos en nuestro día a día y que tienen acceso a la red. Por ello es importante siempre lograr que la conexión funcione lo mejor posible, con buena estabilidad y velocidad.

Consejos para mejorar la conexión inalámbrica

Es una realidad que hoy en día la mayoría de dispositivos se conectan sin necesidad de utilizar cables. Hemos visto anteriormente cómo llevar la conexión a otras habitaciones del hogar. Podemos hacer uso de diferentes tipos de dispositivos que nos ayudan a ello. Ahora bien, también podemos tener en cuenta algunas recomendaciones para mejorar la conectividad inalámbrica. Vamos a dar algunos de los principales consejos.

Colocar correctamente el router

Un primer consejo es colocar adecuadamente el router. Esto es muy importante, ya que si no lo colocamos en un lugar adecuado podríamos tener problemas para optimizar la señal. Podríamos ver cómo la velocidad que nos llega es muy limitada o incluso no tener cobertura para poder conectarnos. Es algo fundamental.

Lo ideal es colocar el aparato en una ubicación central de la vivienda o incluso en la zona donde realmente vamos a conectarnos. De esta forma evitamos que esté situado en una punta del hogar y tengamos que conectarnos desde la otra punta, muy alejado. Hay que optimizar la ubicación que vamos a darle al router y así lograremos mejores resultados.

Es mejor colocarlo en una zona elevada, como puede ser arriba de un mueble, que en la parte baja de cara a poder tener mejor velocidad. Además, conviene alejarlo de otros aparatos electrónicos, como puede ser una televisión o reproductor de vídeo, así como electrodomésticos como podría ser un microondas, que funciona en una frecuencia cercana a los 2,4 GHz y podría crear interferencias. Pero más allá de esas interferencias, también podría provocar sobrecalentamiento y afectar al rendimiento y a la vida útil.

A mayores, este no debería estar guardado dentro de armario o falsos techos, de forma que sí, no ocupan espacio, pero nos afectaría negativamente pues todo tipo de paredes hacen que pierda eficacia. Por lo cual cuanto más liberado de obstáculos de todo tipo se encuentre, mejor será la cobertura que este nos proporcione.

Usar antes en el router

Lo primero que debemos comentar, es que no todos los routers tienen la posibilidad de incorporar antenas externas, pero si esto está disponible, puede ser una buena forma para mejorar su rendimiento.

Lo primero que se suele pensar, es que estas deben estar orientadas hacia arriba de forma recta pues al fin y al cabo, cuando las vemos en los dibujos de las cajas o en otra publicidad, nos las muestran como tal. Pero esto no es lo más recomendable

Lo mejor es colocarlas de forma perpendicular, así tendremos una en vertical y otra en horizontal, de esta forma se maximiza cuando el cliente y el punto de acceso coinciden en la polarización, de forma que es más sencillo cuando se orientan de este modo.

En todo caso, esto no hará que nuestra red sea más rápida de los normal, pero si nos ayudará a que la cobertura que reciben los demás dispositivos mejore, lo cual no los hará sufrir tanto. Esto puede repercutir en cosas tales como la batería, pues si la red llega con más claridad y potencia, no tiene que esforzarse en no perder la conexión.

Elegir la banda adecuada

También debemos elegir correctamente qué banda vamos a utilizar. Como sabemos, hoy en día la mayoría de dispositivos permiten utilizar la banda de los 5 GHz y la de los 2,4 GHz. Cada una de ellas tiene sus ventajas, pero también inconvenientes. A grandes rasgos podemos decir que la primera es la que ofrece una mejor velocidad, pero es más sensible a la distancia y posibles obstáculos. En cambio la segunda, aunque es más lenta, es mejor si vamos a conectarnos lejos del router.

Hay que tener en cuenta que esto no siempre es posible, ya hay dispositivos que no son compatibles con la banda de los 5 GHz. No obstante, siempre que podamos elegir es conveniente analizar cuál nos interesa más en cada momento y así exprimir al máximo la conexión y aprovechar los recursos disponibles.

Elegir una u otra va a depender de qué dispositivo vayas a usar. Es decir, no es lo mismo un ordenador que un enchufe inteligente, por ejemplo. En el primer caso va a consumir mayor ancho de banda, vas a usarlo para descargar grandes archivos de la nube o ver vídeos en Streaming en alta calidad. En cambio, un enchufe inteligente apenas va a consumir Internet, ya que apenas recibe y envía información, por lo que la banda de los 2,4 GHz puede ser la mejor.

Diferencias entre 2.4 y 5 GHz

Mantener el router seguro

Por supuesto también debemos mantener el router correctamente asegurado. Es imprescindible para no dejar ninguna puerta abierta a los piratas informáticos. Debemos siempre utilizar contraseñas que sean fuertes y complejas, así como configurarlo adecuadamente. La seguridad es un factor fundamental y el hecho de evitar intrusos en nuestra red Wi-Fi va a hacer que todo funcione mejor.

Un error muy común y que debemos evitar es el de mantener los valores que vienen de fábrica. Por ejemplo mantener la contraseña del Wi-Fi, la de acceso al router o incluso el nombre de la red. Cambiar todos estos parámetros puede ayudarnos a potenciar la seguridad y evitar esos problemas que pueden llegar a afectar a la conexión inalámbrica.

Respecto al cifrado del Wi-Fi, no debes elegir cualquiera. Hay que evitar aquellos protocolos obsoletos, como puede ser WEP o WPA. Lo ideal es utilizar los más recientes, como son WPA-2 o WPA-3. De esta forma la conexión estará correctamente protegida y un posible intruso con las herramientas adecuadas no podría explotar vulnerabilidades.

Usar un buen adaptador de red

La tarjeta de red que tengas instalada en tu ordenador va a ser fundamental para alcanzar una mayor velocidad de Internet, mejor estabilidad y evitar problemas. Normalmente los ordenadores portátiles traen una tarjeta interna, que viene integrada a la placa base. A veces no es la mejor y puede tener bastantes limitaciones. Puede que no tengas buena cobertura o que incluso no sea doble banda y no alcances la máxima velocidad.

Para evitar este problema lo que puedes hacer es instalar una tarjeta de red diferente. Puedes adquirir una nueva e incluso que sea externa. Las tarjetas Wi-Fi por USB suelen tener mejor antena, con mayor capacidad para que puedas conectarte desde más lejos sin que aparezcan los temidos cortes y fallos en la red.

Dentro de las características que debes observar, hoy en día es interesante que cuente con Wi-Fi 6 para poder lograr la máxima velocidad. También es interesante que tenga antena externa (a veces incluso tienen varias) y que ésta tenga un buen tamaño para poder alcanzar una mayor distancia. La capacidad se mide en dBi, por lo que mientras mayor sea, mejor.

Actualmente podemos encontrar en el mercado diferentes adaptadores de red, los cuales pueden variar en especificaciones y funciones, por lo cual es muy importante elegir el que mejor se adapte a nuestras necesidades. En cuanto a tarjetas de red, podemos encontrarlas a nivel interno, las cuales se instalan en los conectores PCI de las placas base y pueden contener antenas que se encajan en una de las bahías traseras de las torres. O externos, los cuales pueden ser USB, y que de nuevo pueden variar en funcionalidades. Este tipo de dispositivos suele ser económicos, por lo cual son bastante accesibles, y en el caso de los USB, suelen ser fáciles de instalar y usar, ya que el propio Windows se encarga de configurar todo una vez conectado.

Otra opción, si disponemos de un equipo que no cuenta con puertos USB o ranuras de expansión, como puede ser un portátil, podemos encontrar estos adaptadores en formato tipo C. Por otro lado, si uno de estos conectores acepta la conexión Thunderbolt, es posible conectar docs. Estos cuentan con diferentes puertos, y entre ellos conectores Ethernet. En algunas ocasiones pueden disponer de conexión Wi-Fi, pero no es lo más común. Estos se caracterizan por contar con tasas de transferencia muy elevadas para poder soportar diferentes puertos en uso de forma simultánea.

Tener los equipos actualizados

Otra cuestión importante es la de tener actualizado el router adecuadamente. A veces surgen fallos que hay que corregir, pero además cada actualización puede hacer que mejore el rendimiento de nuestra conexión. Es imprescindible contar siempre con las últimas versiones y reducir así el riesgo de que aparezca algún tipo de problema. Algunos routers llevan a cabo la tarea de actualización de forma automática, de modo que no tenemos que estar pendientes. Si queremos saber si el nuestro tiene esta función, puede consultarse en el manual, y en algunos modelos, accediendo al cliente web.

Esto también lo debemos aplicar a cualquier programa que utilicemos, especialmente todas aquellas aplicaciones que están conectadas a Internet. Tener versiones obsoletas puede ser un problema importante que exponga nuestra seguridad y además limite el buen funcionamiento de los equipos.

Lo mismo ocurre con el adaptador de red que utilices. En este caso, para actualizarlo en Windows debes ir a Inicio, entras en Administrador de dispositivos, Adaptadores de red y allí seleccionas el que corresponda. Debes hacer clic con el botón derecho del ratón y pinchar en Actualizar controlador para tener la última versión.

Actualizar tarjeta en Windows 11

Además, es importante que tengas la última versión del sistema operativo Windows. De lo contrario podrías tener problemas de compatibilidad y no aprovechar al máximo los recursos disponibles. Puedes actualizarlo fácilmente a través de Inicio, Configuración y Windows Update. Allí te mostrará posibles archivos pendientes de instalar y solo tendrás que agregarlos.

Actualizar Windows 11

Principales motivos por los que no llega el Wi-Fi

Hemos explicado cómo llevar la conexión inalámbrica a otros lugares de la vivienda y de qué forma mejorar el Wi-Fi. Ahora bien, ¿cuáles son los principales motivos por los que la señal no llega a otras habitaciones? Vamos a mostrar una lista con las causas principales y de esta forma podrás identificar si alguna ocurre en tu caso y poder realizar los pasos que hemos explicado para solucionarlo.

Mala ubicación de los puntos de acceso

Uno de los motivos más comunes es que el router o los repetidores que usemos para conectarnos estén mal ubicados. Por ejemplo si están demasiado lejos de esa habitación donde tenemos problemas. En caso de que te conectes a través de un amplificador Wi-Fi, tal vez esté muy lejos del router y, aunque esté cerca de esa habitación, no reciba señal suficiente para que puedas conectarte.

Esto es algo común, ya que muchos usuarios colocan el router en cualquier lugar de la vivienda, normalmente por facilidad y comodidad, pero desde esa zona no reparte bien la señal y llega débil o incluso no llega nada a otros espacios de la casa.

Paredes que bloquean el Wi-Fi

Otro motivo principal es que haya paredes o muros que puedan estar bloqueando la señal inalámbrica. Por ejemplo si una habitación está rodeada de muros bastante gruesos puede que la conexión Wi-Fi no llegue correctamente y aparezcan los temidos problemas de velocidad o cortes en la conexión.

Hay que tener en cuenta que especialmente la banda de los 5 GHz es más sensible a posibles paredes que puedan bloquear la señal. Si te conectas con la banda de los 2,4 GHz, tal vez tengas menos problemas en este sentido y la conexión inalámbrica llegue mejor a esos dispositivos, aunque la velocidad sería menor.

Otros dispositivos afectan

Por supuesto, también está el problema de que otros aparatos puedan estar interfiriendo. Incluso si tienes aparatos antiguos que utilicen el protocolo 802.11b del Wi-Fi podrían afectar indirectamente a otros dispositivos más modernos y que utilices desde otra habitación aunque sean compatibles con protocolos más actuales.

Pero principalmente nos referimos a dispositivos que puedan estar interfiriendo en la señal. Por ejemplo si saturan la red en caso de que tengas muchos conectados, especialmente si los utilizas en la banda de los 2,4 GHz que es la más propensa a saturarse.

No está bien configurado el repetidor

Además, otro motivo por el cual no llega el Wi-Fi a una habitación es si no tienes bien configurado el repetidor. Tal vez esté conectado correctamente al Wi-Fi, bien ubicado, pero hayas cometido algún error al configurarlo. Por ejemplo que no tengas activada la doble banda y no pueda emitir señal correctamente.

Si no utilizas amplificador o repetidor Wi-Fi, entonces este no sería el problema. No obstante, podría pasar algo similar también en cuanto al router, ya que podría estar mal configurado y tener problemas para acceder a Internet con normalidad.

En definitiva, estos son algunos consejos importantes que podemos poner en práctica para mejorar la calidad de la señal inalámbrica y poder conectarnos mejor desde cualquier lugar de la vivienda. Hemos visto también algunos métodos que podemos poner en práctica para mejorar la calidad del Wi-Fi y poder navegar sin mayores dificultades.

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