Herramientas para medir la estabilidad de tu conexión a Internet

Herramientas para medir la estabilidad de tu conexión a Internet

Sergio De Luz

Cuando contratamos una conexión a Internet, ya sea de fibra o ADSL, lo primero que solemos comprobar es la velocidad de Internet. Cuanta mayor sea la velocidad más rápido se descargará el contenido de Internet y mejor será nuestra conexión, al menos en teoría. Además de la velocidad, también hay un factor muy importante, más incluso que la velocidad, y que muy pocos tienen en cuenta, que es la estabilidad de la conexión. Existen varias formas para comprobar la estabilidad de nuestra conexión, y todas ellas las podremos realizar fácilmente desde nuestro ordenador, aunque eso sí, deberemos dejar funcionando el programa durante un cierto tiempo para comprobarlo correctamente.

¿Cuándo una conexión a Internet es estable?

Una conexión a Internet o a la red local es estable cuando suceden dos cosas: no se pierden paquetes y cuando el jitter es cero o cercano a cero. Cuando navegamos por Internet, jugamos online o vemos contenido en streaming en diferentes servicios, es fundamental que nuestra conexión a Internet sea estable, y ni perdamos paquetes ni tampoco tengamos un jitter demasiado elevado.

Si nuestra conexión a Internet pierde paquetes y/o tenemos un jitter demasiado alto, los motivos pueden ser muy amplios, y las recomendaciones para arreglarlo dependen del motivo.

Conexión por Wi-Fi o por cable

Las redes inalámbricas WiFi cuando tenemos muchos dispositivos conectados simultáneamente se colapsan, en casos extremos, podríamos tener pérdida de paquetes por el simple hecho de conectarnos a esta red inalámbrica WiFi e intentar conectarnos con otros equipos de la red local o con Internet. Lo mismo ocurre si estamos muy lejos del punto de acceso WiFi, podríamos perder paquetes por la baja cobertura.

En el caso de utilizar sistemas Wi-Fi Mesh también es probable que puedas tener problemas de inestabilidad, esto sobre todo ocurre cuando tenemos un sistema WiFi mesh doble banda simultánea y tenemos decenas de clientes inalámbricos conectados simultáneamente. Al no tener una banda de frecuencias dedicada, la red de retorno o backhaul está compartida con los clientes inalámbricos, y eso supone un tráfico adicional muy importante que afecta a todos los clientes WiFi conectados. Esto no afectaría a los clientes cableados directamente al router, pero también afecta a los cableados al nodo Mesh ya que la red de interconexión es vía WiFi.

Para solucionar estos problemas, nuestra recomendación (al menos, para comprobar qué ocurre) es conectarte por cable de red Ethernet directamente al router, y con un cable de calidad que sea Cat6 o superior. De esta forma podrás descartar que el problema sea del WiFi o de la conexión a Internet.

Usar PLC para acceder a la red local e Internet

En el caso de estar utilizando dispositivos PLC estamos en un escenario similar, hay instalaciones eléctricas que no están en buen estado, y dispositivos PLC de baja calidad. En estos casos deberías cumplir con las principales recomendaciones a la hora de utilizar dispositivos PLC:

  • Comprobar que la instalación eléctrica está en buenas condiciones.
  • No conectar los PLC directamente a las regletas eléctricas, sino que los debes conectar directamente a la pared.
  • No utilizar SAI o UPS porque esto provoca mucho ruido eléctrico, y podría ser el culpable de la inestabilidad de la conexión.
  • Los electrodomésticos de gran consumo como hornos o microondas también ocasionan alta latencia e inestabilidad en este tipo de dispositivos.

Tal y como podéis ver, hay que tener mucho cuidado a la hora de utilizar dispositivos PLC debido a que son bastante sensibles al ruido eléctrico.

¿Nuestra conexión a Internet usa xDSL o FTTH?

En las redes ADSL cuando llueve o en condiciones complicadas pierden paquetes debido a la alta atenuación, o a la variabilidad repentina de esta atenuación. En las conexiones a Internet vía FTTH no tenemos este problema, o funcionan o no funcionan, pero no tendremos esta problemática de inestabilidad. Esto no se puede solucionar de ninguna forma, a no ser que cambies de tecnología de acceso a Internet, pero sí puedes verificar que el problema está en la conexión xDSL y no en tu red local o en el router.

Estos problemas afectan a cualquier uso de la conexión a Internet, por ejemplo, si jugamos online notaremos «lagazos» e incluso desconexiones del servidor de juegos. En el caso de estar utilizando servicios de streaming de vídeo, notaremos que se tiene que parar la visualización para llenar el «buffer». Aunque en este último caso no lo notaremos tan fácilmente gracias al buffer, al guardar cierta cantidad de MB de información localmente para no tener problemas si tenemos estos «lagazos» o inestabilida de la conexión.

Medir la estabilidad de nuestra conexión a Internet para cualquier usuario doméstico y sin conocimientos es realmente muy fácil, no se necesitan programas muy avanzados para medir la estabilidad, aunque existen y nos darán mucha más información. Nos bastará con el conocido comando Ping para comprobar la estabilidad de la conexión, y verificar si perdemos paquetes o si tenemos un alto jitter. También es cierto que los usuarios más avanzados podrían utilizar sistemas de monitorización muy completos, para monitorizar la latencia que hay hacia el típico servidor DNS de Google, a una web de algún gigante como Cloudflare etc. De esta forma, podrán desarrollar gráficos y mostrarlos en algún visualizador como Grafana donde tendrán toda la información y la hora del corte en la conexión.

Importancia de una conexión a internet estable

Hoy en día estamos rodeados de tecnología, tanto para trabajar, pasar tiempo de ocio o para los dispositivos de domótica que tenemos instalados en casa. Todo esto nos facilita mucho la vida, pero nada sería posible sin una conexión a internet estable y una velocidad decente. Y es que hoy, casi cualquier aparato tecnológico necesita de una conexión a internet. Muchas veces es solo para actualizarse, pero en la gran mayoría de los casos depende de ella. Si queremos que funcione de una forma correcta y eficiente, necesitará de una conexión a internet. Solo de esta forma podremos disfrutar de muchas de las capacidades que esto nos da.

Un ejemplo de ello son las televisiones. Consumir contenido en streaming es prácticamente la norma hoy en día, siendo esto algo que requiere que la conexión sea estable. Cuando no lo es, tendremos más posibilidades de que aparezcan esas incómodas pérdidas de calidad de imagen. En todo caso, algunas plataformas son más exigentes que otras a la hora de disponer de velocidad de conexión. Por otro lado, tenemos los móviles. Por lo general cada persona de un hogar tiene uno, salvo excepciones donde se puede tener alguno corporativo. Estos requieren de conexión a internet para poder disponer de todas sus funciones, y que no quede desaprovechado.

Y por último, el teletrabajo. Esta modalidad de trabajo se ha establecido en muchos sectores como preferente. Pero esta necesita de una conexión a internet estable, y rápida. LAs conexiones VPN, videollamadas, transferencia de datos, son cosas que en muchos casos no pueden esperar. Por lo cual, que todo funcione correctamente y bien, siempre, es muy importante para muchos trabajos. Y esto es porque cualquier micro corte, puede hace que perdamos la conexión y sea necesario reconectar todo el sistema cuando se restablece la conexión.

Cómo mejorar la estabilidad de la red

Hay muchas formas de mejorar la estabilidad de nuestra red, vamos algunas de las que pueden darnos mejores resultados.

Cuando hablamos de ondas, estas se transmiten desde el router u otros dispositivos de forma circular, por lo cual lo mejor es ubicarlo en el centro de la casa, de forma que la cobertura esté distribuida de la forma más uniforme posible. En el caso de que el dispositivo tenga antenas, deben estar rectas, pues si se inclinan la propagación no será uniforme por el ancho de la zona. Por la contra, si no conseguimos ubicarlo de tal forma, siempre podemos dar uso de aparatos para potenciar la señal, de forma que se cubra más espacio mediante un PLC, amplificador WI-Fi o directamente tirando cables por las paredes para llevar la red a los sitios que necesitemos.

Otra cosa que podemos hacer, es usar otra banda de la red. Hoy en día los routers trabajan con dos bandas, la de 2.4GHz y 5GHz. Pero la más común es la primera, y la que tiene mayor compatibilidad con dispositivos. También es la que más afectada se puede ver por interferencias de electrodomésticos, por ejemplo, pues pueden emitir frecuencias en esta misma banda.

En cuanto a los 5GHz, solo la podemos utilizar en dispositivos más modernos, pues requiere receptores que sean capaces de trabajar con ella. Además de la velocidad que ofrece, le afectan menos las interferencias.

En cuanto a otras configuraciones, hay varias cosas que podemos revisar en pro de mejorar la estabilidad de la red, para ello tenemos que acceder a la configuración del dispositivo. Entre otras, podemos hacer cosas tales como abrir puertos, asignar direcciones IP fijas a dispositivos o realizar filtrados por MAC, de forma que solo se podrán conectar dichos dispositivos.

Usar Ping, la forma más fácil y rápida para ver la estabilidad

Ping es una de las herramientas de conexión incluidas por defecto en todas las versiones de Windows. Para utilizarla, lo único que debemos hacer es abrir una ventana de CMD y teclear en ella el comando «ping» seguido del parámetro -t (para hacer un ping indefinido en lugar de solo 4 paquetes) y la IP o el dominio al que queremos conectar, por ejemplo:

  • ping -t 8.8.8.8

Este comando empezará a enviar paquetes al servidor DNS de Google y a devolverlos a nuestro ordenador.

Ping -t 8.8.8.8

Debemos dejar que este comando se ejecute durante varias horas ya que, de no ser así, no podremos saber si nuestra línea es realmente estable. En 5 minutos puede no fallar, pero si falla, lo hará seguramente dentro de, por ejemplo, 12 horas.

Una vez terminemos, pulsaremos el atajo de teclado «Control + C» y esperaremos a que CMD nos muestra los resultados. En estos resultados podremos ver el número de paquetes enviados, recibidos y perdidos, así como su correspondiente porcentaje. Cuanto mejor sea el % de paquetes perdidos, más estable será nuestra conexión, por lo que es un valor muy importante para comprobar si nuestra conexión es o no estable.

Conexión estable sin perder paquetes

Si el número de paquetes perdidos es muy bajo, o cero, nuestra conexión funciona a la perfección. Si por el contrario el número de paquetes perdidos es elevado, probablemente tengamos algún problema con la conexión, problema que puede ser o no ser nuestro.

Lo mismo ocurre si tenemos un tiempo de ida y vuelta mínima y máxima que varía mucho, lo normal es que se acerquen siempre a la media, pero si tenemos un «máximo» de 100ms y una media de 10ms, entonces en uno de los paquetes ha ocurrido algún tipo de problema. Es recomendable que miremos todo el registro de los paquetes enviados y recibidos para comprobar si ha sido algo aislado, o ha ocurrido más veces a lo largo de las horas.

Qué hacer si se pierden muchos paquetes

Si se pierden muchos paquetes, el problema puede ser tanto nuestro como de la compañía. Para saber si es nuestro, lo que debemos hacer es, si lo tenemos conectado por Wi-Fi (las conexiones Wi-Fi son bastante más inestables que las de cable), conectar el ordenador por cable directamente al router y volver a probar la estabilidad de la línea. Si sigue yendo mal, el siguiente paso será hacer un ping a un ordenador dentro de la misma red local y comprobar si con su IP se pierden igualmente los paquetes o dentro de la red local el ping es estable y los problemas vienen de fuera.

En caso de que con el ordenador de la red local haya problemas, el fallo es nuestro, y debemos comprobar tanto el router (que puede estar dañado) como los cables y conectores de nuestra red local. Si, por el contrario, dentro de la red local todo funciona correcto y los problemas se experimentan al salir de ella hacia Internet, entonces ya es un problema más allá del router, y lo ideal es llamar a la compañía para que lo revisen y solucionen.

Qué hacer si tenemos mucha latencia en algunos paquetes

Si vemos que la latencia de algunos paquetes es muy alta, el problema puede ser muy variado. Desde un problema con nuestro PC o la conexión WiFi o cable, hasta el propio servidor DNS de Google o allí donde hayas realizado la prueba. Los problemas de latencia son complicados de solucionar, porque dependen demasiadas variables. Lo único que tú puedes hacer es asegurarte que en la red local no tienes una alta latencia, podemos hacer un ping a un ordenador de la misma red local, o directamente a la puerta de enlace predeterminada del router, de esta forma, podrás «aislar» el problema y descartar que sea problema de tu red local.

En el caso de que tu red local no tenga problemas, entonces podría estar en la forma de conexión (xDSL o FTTH), o también en la red del propio operador que está colapsada por algún motivo. En otros casos se ha dado una alta latencia al pasar por un determinado router que está muy colapsado enviando mucho tráfico, en estos casos poco o nada podrás hacer, lo único que podrías hacer es abrir una incidencia en el operador e indicarles cuál es el router problemático haciendo un tracert o traceroute para ver los diferentes saltos (routers intermedios) por donde va el tráfico de red.

¿Sirve esto para medir la velocidad de Internet?

Como hemos explicado, el comando «ping» solo nos va a ayudar comprobar la estabilidad de nuestra conexión. Con este comando, por ejemplo, podremos saber si nuestra conexión es estable (no se corta), si el ping es estable y no tiene subidas que puedan estar demostrando un problema mayor. Pero no nos servirá para medir la velocidad de nuestra conexión.

Si lo que queremos es medir nuestra velocidad, entonces ya sí debemos recurrir a herramientas y servicios externos de test de velocidad, desde el que podremos medir la velocidad de Internet y, además, comprobar el ping, latencia o tiempo de respuesta.

Test de velocidad jazztel

Recordamos que el comando Ping viene incluido en prácticamente todos los sistemas operativos, por lo que, aunque nosotros hemos puesto el ejemplo de Windows, funcionaría casi igual en Linux (aunque aquí no necesita el parámetro -t) y también lo tenemos disponible en macOS.

Beneficios de una conexión estable y rápida

Cuando navegamos por internet puede llegar a ser muy incómodo si la conexión es mala o muy lenta. Esto puede afectar a muchos factores en nuestro día a día, ya que internet está muy implementado en todo lo que hacemos en nuestras vidas. Desde el ocio hasta nuestro trabajo o negocio, dependen de que las conexiones a Internet funcionen de forma adecuada y sin contratiempos. Algunos de los puntos donde nos puede beneficiar una buena conexión a Internet son.

  • Conexión confiable: Poder realizar tareas sin que la conexión a internet se corte es algo muy importante, sobre todo si son trabajos largos, los cuales no cuentan con algún tipo de autoguardado. En este caso, las conexiones de Fibra Óptica suponen un gran salto, ya que pierden menos la conexión que los cables convencionales.
  • Productividad: La capacidad y velocidad de internet va directamente ligado a nuestra productividad, ya que dependemos de estas en muchos casos para que los trabajos se puedan hacer de forma rápida y eficiente. Esto permite alcanzar el máximo potencial en lo que a productividad se refiere, ya que no se perderá tiempo en cargas lentas.
  • Seguridad: Es uno de los factores que más importan a las empresas actualmente, tener toda la información segura, es muy importante y vital para las compañías. La estabilidad de la red, puede beneficiar a esto directamente.
  • Gastos: Normalmente cuando pensamos en tener la máxima velocidad de internet, pensamos en que será costoso, tanto el suministro del servicio, como la instalación de todo lo necesario para que todo funcione correctamente. Pero lo cierto es que esto se puede ver contrarrestado por la productividad que puede ofrecer una buena conexión a internet, incluso es posible que en algunos casos, los costes sean menores.
  • Estrés: Como dueños de un negocio, no deberíamos tener mucha presión por parte de factores que no dependan de nosotros. Y en el caso de la conexión a internet, es lo mismo. El no tener que preocuparse de si se va a poder realizar alguna tarea a tiempo puede ser de gran ayuda para la salud mental de los trabajadores, lo cual repercute directamente en su productividad.

¿Sueles utilizar otras herramientas para comprobar la estabilidad de tu conexión?

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