Por fortuna, la disponibilidad de conexión a Internet por fibra óptica implica cada vez menos gastos. En el sentido de que el ISP ofrece planes cada vez más económicos y con mayores velocidades. Sin embargo, es necesario realizar ciertas acciones para sacar el mayor provecho posible a las altas velocidades de Internet, sobre todo cuando estas superan los 300Mbps simétricos. Si tenemos un buen equipamiento, todos los clientes que estén conectados a la red, navegarán y descargarán datos mucho más rápido, y tendrán una gran experiencia de usuario.
En qué consiste la ONT
Las siglas de ONT significan Optical Network Terminal. Es el dispositivo que te permitirá disfrutar de la conectividad a Internet mediante FTTH, es decir, fibra óptica directamente a la casa. En muchos casos se ofrece un router Wi-Fi con funcionalidad de ONT integrada, o bien, se ofrece una ONT y un router Wi-Fi por separado. En España la mayoría de operadores proporcionan un router con ONT integrada, pero hay algunos casos específicos donde se proporciona ONT + router por separado, como en el caso de Pepephone cuando la red es de Movistar.
Las necesidades de Internet pueden variar dependiendo de las circunstancias de cada cliente, porque depende no solamente de las personas que haya en la casa consumiendo ancho de banda, sino del número de dispositivos conectados a la red inalámbrica y cableada. Además, la mayoría de estos dispositivos se conectan vía Wi-Fi, para que puedan conectarse smartphones, tablets, dispositivos IoT y otros.
Si optas por el Wi-Fi, la opción más práctica es optar por un proveedor con un plan que incluya un router con el puerto PON integrado, que es el que va a permitir que se conecte la fibra directamente al router. Sin embargo, si tu prioridad es obtener la máxima calidad de conexión, la mejor jugada es que te ofrezcan una ONT y un router Wi-Fi por separado, para así comprar tú mismo un router de alto rendimiento y exprimir al máximo la red de fibra.
Mejora la cobertura Wi-Fi de tu casa y su rendimiento
No siempre las personas que se encuentran en una vivienda se encuentran juntas, o en locaciones de la casa muy próximas unas de otras. En esa situación, puede pasar que más de uno tenga problemas de cobertura de la red Wi-Fi. Esto puede solucionarse cambiando la ubicación del router a una que tenga la menor cantidad de interferencias posible. Una ayuda muy eficaz para mejorar la cobertura en casa es utilizar una aplicación que te ayude a construir un mapa de calor Wi-Fi.
¿Qué es esto? Pues, es un mapa que te dará un panorama de cuáles son las zonas de la casa que tienen mayor o menor cobertura con el router Wi-Fi que estás utilizando en la actualidad. Sin embargo, la recomendación más práctica es descargar una aplicación en nuestro móvil. Si utilizas Android, recomendamos WiFi Heatmap. Es gratuita y en cuestión de minutos contarás con un mapa de calor bastante completo y con datos fáciles de entender.
En el caso de que uses iOS, tienes una opción de las más recomendadas que se llama WiFi SweetSpots. Por sobre todo, esta aplicación te ayudará a determinar de forma muy práctica la mejor ubicación de tu router.
Una vez que tengas una aplicación, entonces podrás optar por mejorar la red de tu hogar con los siguiente dispositivos que vamos a ver. El objetivo será lograr que la conexión funciona lo mejor posible, que no haya pérdida de velocidad en ningún momento y que, en definitiva, logremos una buena calidad.
Routers Wi-Fi de alto rendimiento
El router es el núcleo de la red, tanto cableada como inalámbrica, por él pasan todos los datos y se encarga de gestionar todas las conexiones. Tener un buen router es fundamental para poder exprimir al máximo la velocidad del FTTH que nos proporciona nuestro operador. Para elegir un buen router, tenemos que tener en cuenta varios aspectos muy importantes, como el procesador y la memoria RAM del router, el número de puertos Ethernet y a qué velocidad funcionan cada uno de ellos (como mínimo debe ser Gigabit Ethernet, es decir, a 1Gbps).
En el caso del Wi-Fi, es importante que sepamos qué versión de Wi-Fi tenemos en nuestro router, Wi-Fi 5 o Wi-Fi 6 siempre es lo que debemos elegir, además, también es fundamental comprar un router de gama alta con doble banda simultánea o triple banda simultánea, para proporcionar el mejor rendimiento inalámbrico posible aunque conectemos múltiples dispositivos. Si vas a compartir archivos en red local e Internet, deberás fijarte en si tienen puertos USB 3.0, y además, la CPU del router debe ser potente para no tener cuello de botella.
Por último, el firmware de los routers es uno de los aspectos que no solemos tener en cuenta, el firmware es algo fundamental, tanto para el rendimiento cableado e inalámbrico, como para las opciones de configuración avanzadas que incorpora. Un router Wi-Fi con un firmware muy completo, nos dará mayores posibilidades de gestión y administración.
Amplificadores Wi-Fi
En el caso de que no tengas cobertura total en tu hogar con el router Wi-Fi, puedes optar por un amplificador Wi-Fi o también conocido como repetidor Wi-Fi. Por fortuna, existen estos dispositivos para facilitarnos la vida y evitar mover constantemente de ubicación a nuestro router. Muchas veces, las posibles ubicaciones en donde lo colocaríamos podría variar dependiendo de si hay muchos clientes conectados, o simplemente es una zona de paso para posteriormente ampliar la cobertura en un lugar cercano. Los amplificadores Wi-Fi, hoy en día, tienen una variedad de opciones que nos permitirá ampliar con eficacia la cobertura Wi-Fi en nuestras casas. Incluso, hay amplificadores que son tan compactos como un móvil o un control remoto.
¿No estás seguro sobre cuál elegir? Os recomendamos elegir uno de los mejores repetidores Wi-Fi con mejor relación calidad-precio, nos referimos al amplificador AVM FRITZ!Repeater 3000. Actualmente, puedes encontrarlo a muy buen precio en Amazon y no dudes en echar un vistazo al análisis y comparativa con otros modelos.
Sistemas Wi-Fi Mesh
Los sistemas Wi-Fi Mesh son los aliados de los usuarios que necesiten tener cobertura Wi-Fi en todo su hogar, y también que tengan una gran velocidad inalámbrica en cualquier dispositivo. Gracias a estos dispositivos, no solamente tendremos un router principal en nuestro hogar, y unos nodos que actúan como repetidores Wi-Fi, sino que tendremos dos características fundamentales:
- Roaming Wi-Fi: podremos pasar del router al nodo y viceversa, sin corte en la conexión inalámbrica. Podremos seguir manteniendo una videollamada o una llamada VoIP sin cortes Wi-Fi.
- Band steering: el sistema Wi-Fi Mesh nos colocará en la mejor banda de frecuencias Wi-Fi disponible, dependiendo de la señal recibida, la velocidad que podremos conseguir y otros parámetros avanzados.
Los sistemas Wi-Fi Mesh nos permiten tener cobertura con una gran velocidad con un único SSID, para que no nos tengamos que preocupar absolutamente de nada. Algunos de los mejores sistemas Wi-Fi Mesh son los ASUS ZenWiFi, NETGEAR Orbi, D-Link COVR e incluso el Mesh WiFi de AVM FRITZ!, los cuales tienen un sistema operativo que son capaces de integrar en Mesh WiFi a los repetidores Wi-Fi y PLC Wi-Fi.
Dispositivos PLC
Otra opción más que tenemos son los dispositivos PLC. En este caso funcionan a través de la línea eléctrica. Suele ser un kit de dos aparatos. Uno de ellos se conecta al router y a la electricidad, mientras que el segundo se enchufa a la electricidad en otro punto del hogar. Esto permite que la conectividad de Internet llegue a otros lugares de la vivienda.
Hay diferentes tipos de PLC, ya que nos encontramos con algunos que únicamente permiten conectar a la red a través de cable Ethernet, mientras que otros también por Wi-Fi. Es importante tener en cuenta algunos aspectos como la velocidad que admiten y también la calidad para poder soportar una larga distancia.
Estos aparatos son una alternativa muy interesante para lograr la mejor conexión posible en el hogar. Nos permiten navegar por cable o Wi-Fi desde otras zonas y no tener los problemas que tendríamos si nos conectamos directamente al punto de acceso que se encuentre a una gran distancia.
Obstáculos
Algo de lo que casi todas las casas padecen, son los obstáculos. El problema se encuentra en que muchas veces es imposible salvarlos, sobre todo cuando hablamos de paredes y demás cosas que se encuentran fijas. Estas pueden causar un deterioro bastante notorio en la señal Wi.Fi que se propaga por todo el lugar. Entonces será necesario colocar todos los dispositivos en los lugares adecuados para que todo funcione de la mejor forma posible.
En general cuando se trata de una casa pequeña como puede ser un piso, no tendremos demasiados problemas. Pero los problemas más grandes pueden aparecer en las casas como tal. Si son de nueva construcción, el problema puede ser un poco menor. En cambio si son reformadas, los problemas pueden aparecer con las paredes. La piedra y el hormigón son algunos de los materiales que más afectan a la distribución de la cobertura. En cambio la madera es la más permisiva dentro de lo que puede afectar.
Esto quiere decir que una buena forma de mejorar considerablemente la calidad de nuestra conexión, es colocar bien el router en un primer momento. Lo más recomendable es que este se encuentre en un salón o una oficina o estudio, que son los lugares donde seguramente más importante sea la calidad de la conexión. Por la contra no es recomendable encerrarlo en algún mueble o colocarlos detrás de algún adorno para ocultarlo. Todo esto hará que la señal se debilite. Por lo cual, a no ser que no utilicemos la red Wi-Fi, la ubicación de este dispositivo es muy importante.
Siempre vamos a tener la posibilidad de extender cableado desde el router a otros logares de la casa, pero esto puede ser tan fácil como convertirse en una pesadilla si no conocemos por donde van los tubos corrugados de las paredes.
Cambiar la ubicación del router
La ubicación del router es crítica para tener una buena cobertura inalámbrica en nuestro hogar. Es fundamental que el router esté ubicado en una zona central de la vivienda, para que la señal llegue a todos los sitios de manera más o menos uniforme. También es muy importante que no esté en el suelo, sería ideal que estuviera a una altura de entre 1 metro y 1,5 metros, con el objetivo de poder llegar a todas las habitaciones de la casa sin muchos problemas.
Es muy importante que el router no esté cerca de cristales, espejos ni obstáculos demasiado grandes, porque esto atenuará muchísimo la señal WiFi y no llegará con suficiente cobertura a todas las habitaciones de la casa. Por supuesto, es recomendable que alejes el router lo máximo posible de electrodomésticos que pudieran afectan a la cobertura, como los microondas.
Mejorar la tarjeta WiFi del PC
No solamente es muy importante tener un buen router WiFi, un repetidor WiFi de gama alta o un sistema WiFi Mesh. Si tenemos una tarjeta WiFi, ya sea interna con puerto PCIe como externa con USB, es fundamental que esta tarjeta WiFi sea de calidad. De nada sirve tener un muy buen router, si luego tenemos una tarjeta WiFi barata de 10 euros, no podrás conseguir un buen rendimiento inalámbrico si estás en este escenario.
Si tienes un ordenador de sobremesa y quieres conectarte por WiFi, lo mejor que puedes hacer es comprar una tarjeta WiFi PCIe con antenas externas y una base de antenas, para colocar esta base de antenas encima del PC y tener la mejor recepción de señal posible. En el caso de que tengas un portátil, tienes dos opciones: comprar una tarjeta WiFi interna nueva y desmontar el portátil, o bien comprar una tarjeta WiFi por USB de calidad.
Por supuesto, una recomendación básica es que siempre que sea posible, te conectes a la red por cable, porque obtendrás el mejor rendimiento posible, la mínima latencia de la conexión y la máxima fiabilidad sin ningún tipo de corte.
Utiliza cables de red de buena calidad
Un aspecto que se acostumbra a ignorar es el cable de red utilizado para realizar el enlace entre la ONT a nuestro router. También puede darse entre el router y nuestro ordenador, consola, etc. Cualquiera que sea el caso, debemos contar con cables de red de buena calidad. Una de las ventajas directas es una mayor calidad de transmisión de datos a través de la red que tenemos en nuestra casa. A pesar de que hoy en día, ni mañana, ni en las próximas semanas e incluso en los próximos meses, no percibamos problema alguno, en algún momento notaremos una degradación en la calidad de nuestra conexión. Esto sucede especialmente con los cables de red con calidad bastante baja.
La mejor práctica es la compra de cables de red prestando atención a lo siguiente:
- La categoría del cable (siempre de Categoría 6 o superior)
- El revestimiento del cable, si es UTP no tenemos demasiado revestimiento, si es S/FTP será mucho más robusto.
- Conectores RJ-45 blindados y apantallados, siempre que sea posible.
Si necesitas de más opciones respecto a qué cable elegir y buenas ofertas de cables de red. Te adelantamos que no será necesario invertir demasiado dinero por un par de cables de red nuevo.
¡OJO! Si te han sugerido construir tu propio cable de red, debes utilizar los materiales adecuados a la categoría del cable y por supuesto, tener el conocimiento y soporte necesario en el caso de que tengas problemas con el cable. Es bueno tener en cuenta que un cable de red mal construido te dejaría con muchos más problemas de conexión o sin conexión en absoluto.
Si te decides por esta última, esta pequeña guía puede ayudarte a construir tu propio cable de red y que puedas así minimizar el margen de error a la hora de hacerlo.
Lo primero que tenemos que hacer es asegurarnos de que tenemos todos los materiales necesarios:
- Cable UTP, que puede ser de diferentes categorías según su velocidad de transferencia de datos y frecuencia de transmisión, recomendamos que utilices como hemos mencionado antes categoría CAT 6 1.000 Mbps (1 Gigabit) y cuya frecuencia de transmisión es de 100 Mhz hasta uno de CAT 7 cuyos valores se incrementan a 10.000 Mbps y 600 Mhz.
- Conectores RJ45, como ya sabemos, es el que va en los extremos de cada cable y el que se conecta a los aparatos, recomendamos comprar varios para tener de repuesto, por si alguna vez se dañase algún extremo o por si no logramos construirlo bien en el primer intento.
- Cubierta protectora o capuchón, que nos permitirá proteger ambos conectores, sobre todo los clips, ya que del uso suelen romperse y esto puede provocar que los cables se desconecten solos de nuestros aparatos con cualquier movimiento.
- Pelacables, como su nombre lo indica, nos permitirá pelar el cable, pero con esta herramienta podremos hacerlo sin temor a dañar la funda que recubre los hilos de cobre.
- Crimpadora o «crimp tool», que nos permitirá enlazar de manera definitiva nuestro cable con el conector RJ45 y nuestra cubierta.
- Y de manera opcional, si queremos probar que todo este correcto al 100%, podemos optar un «tester» o probador, de cables, donde podremos conectar ambos extremos del y nuestro aparato detectara si cada tramo o conexión esta realizado correctamente, o si alguno falla avisarnos en que extremo se encuentra y en que par de cables.
Una vez que tenemos todo a mano, podemos empezar a armar nuestro cable, lo primero que debemos hacer es medir el largo que necesitamos, los cables que se utilizan normalmente suelen ser de 1.5 o 2 metros, pero en este caso podemos elegir la longitud que nos haga falta, ya que lo construiremos con nuestras propias manos, tenemos esa ventaja de elegir según nuestra necesidad.
Habiendo cortado el cable, procedemos a pelarlo, lo recomendable es que se quite la cubierta de aproximadamente 2,5 cm, ya que esto permitirá trabajar el cable con mayor comodidad y no nos quedaremos cortos a la hora de introducirlo en el conector RJ45.
Ahora debemos separar cada uno de los hilos de colores que vienen dentro del cable para proceder a distribuirlos según los estándares que necesitemos, estos se utilizan básicamente para dos propósitos, una es para un “cable directo”, que es la mas utilizada, ya que se sirve para conectar diferentes dispositivos entre si, por ejemplo un router con un ordenador. También tenemos un estándar para cable cruzado, que normalmente se utiliza para conectar dispositivos iguales entre si, como podrían ser un switch con otro switch o un ordenador con otro.
Cuando hayas elegido el estándar que mas se adapte a lo que necesitas, deberás distribuir los alambres según el orden de dicho estándar, a continuación te dejamos unos ejemplos de como debe verse cada uno de ellos según su código de colores. Esto nos puede llevar a los dos tipos de cables:
- Estándar 568-B, en donde se debe utilizar este código de colores para crear un cable directo o paralelo.
- Estándar 568-A combinado con el 568-B, para realizar un cable cruzado.
Y por ultimo, una vez introducidos los hilos según el estándar elegido en el conector, procedemos a finalizar el proceso “crimpando” el cable con nuestra crimpadora.
Un switch Multigigabit o 10G para navegar aun más rápido
Aunque nuestra casa no cuente precisamente con una red empresarial, un switch es uno de los grandes aliados para mejorar nuestra calidad de conexión. Así también, podremos contar con más puertos si fuese necesario. Esto es especialmente útil si es que se cuenta con un servidor NAS en nuestro hogar, además, podremos conseguir velocidades superiores a 1Gbps, actualmente hay switches no gestionables muy económicos que alcanzan velocidades de 10Gbps, por lo que es un aspecto a valorar.
Algunos de los switches más recomendables son los ASUS XG-U2008 y el QNAP QTS-308-1C, ambos con puertos 10G Multigigabit y también puertos Gigabit Ethernet. No será necesario realizar ningún ajuste adicional al dispositivo porque tiene la capacidad de identificar el tipo de cable que se está conectando, qué tan largo es y la tarjeta de red del ordenador. Estas características son típicas de los switches no gestionables, mucho más prácticas cuando se los utiliza en el entorno doméstico.
Escoge los mejores servidores DNS
Generalmente, cuando estamos conectados a la red Wi-Fi, desde nuestro ordenador tenemos la configuración de DNS para que obtenga la IP del servidor DNS automáticamente. ¿Cómo reviso este aspecto? En Windows 10, busca la parte de «adaptador de red» y te desplegará las opciones de Configuración de Windows. Luego, seleccionas la opción Red e Internet > Cambiar opciones del adaptador y te aparecerá todas las interfaces que tenemos en nuestro ordenador.
Es fácil identificar cuál es la interfaz de red inalámbrica, si notas la palabra «Wi-Fi» o «Wireless», entonces esa es la tarjeta. Una vez que la encuentres, haz clic derecho y escoge la opción Propiedades > Protocolo de Internet versión 4 (IPv4) > seleccionas la opción y luego, Editar
Como vemos en la captura, nuestra conexión a Internet tiene componentes lógicos esenciales: dirección IP (IP address), máscara de subred (subnet mask), puerta de enlace predeterminada (default gateway) y los servidores DNS (DNS servers). En este caso, como estamos conectados a la red inalámbrica en nuestro ordenador no es necesario configurar direcciones IP en específicos.
Sin embargo, nuestro router Wi-Fi sí cuenta con estos datos de configuración. Si no está configurado, podemos conectarnos a la red pero no podremos salir a Internet. Por eso, se aconseja tener conocimiento de los datos de IP de nuestro enlace en el caso de que se resetee de fábrica nuestro router y podamos configurarlo de nuevo sin vueltas. Ahora bien, ¿cómo podríamos hacer para navegar más rápido con los DNS?
Mejores servidores DNS gratuitos
No siempre los servidores DNS que nos ofrece nuestro proveedor son los más rápidos. Por eso, una salida segura es optar por uno de los servidores alternativos. Hoy en día, tenemos varias opciones. Sin embargo, no todos ofrecen la más alta velocidad, principalmente por la capacidad de los servidores.
En definitiva, estos son algunos puntos importantes que podemos tener en cuenta para lograr la máxima velocidad de fibra óptica al navegar por Internet. El objetivo no es otro que evitar cortes y poder conectar muchos aparatos sin que surjan problemas. De esta forma tendremos una mayor capacidad para nuestras conexiones.