Guía completa para proteger tus datos en la red

Guía completa para proteger tus datos en la red

Javier Jiménez

Siempre que navegamos por la red puede haber filtraciones. Podemos poner en riesgo nuestros datos e información personal. Esto ocurre la navegar por determinadas páginas, descargar aplicaciones, utilizar plataformas o simplemente al conectarnos a una red que no deberíamos. Conviene tener en cuenta una serie de consejos para proteger nuestros datos en la red. En este artículo vamos a hablar del gran valor que hoy en día tienen nuestros datos y, lo más importante, qué podemos hacer para protegerlos.

El gran valor de los datos en la red

Hoy en día nuestros datos en la red tienen un gran valor. Muchas empresas de marketing tienen un gran interés por hacerse con toda la información posible sobre los usuarios. Esos datos pueden ser vendidos para formar parte de campañas en Internet, comenzar a recibir correos publicitarios, etc.

Pero también pueden ser utilizados para malos fines, más allá de simples campañas de marketing. Pueden acabar en malas manos y ser utilizados por piratas informáticos para llevar a cabo ataques en nuestro nombre o utilizar esa información para llegar a otros usuarios (por ejemplo contactos nuestros en las redes sociales).

Sea como sea, hoy en día nuestros datos en la red tienen un gran valor. Es por ello que necesitamos poner en práctica ciertas acciones para evitar que se filtren. El objetivo es proteger nuestra información y evitar así que llegue a quien no debe. Vamos a dar una serie de recomendaciones básicas para ello.

Cómo proteger nuestros datos e información en Internet

Cifra correctamente tus cuentas

Lo primero y más importante es evitar intrusos en nuestras cuentas. Hablamos de redes sociales, correo electrónico, dispositivos… Siempre debemos cifrar correctamente nuestras cuentas y registros. De esta forma crearemos una primera barrera para evitar la entrada de intrusos que puedan hacerse con nuestros datos o información.

Para ello es vital tener una buena contraseña, que contenga letras (mayúsculas y minúsculas), números y otros caracteres. También, siempre que sea posible, debemos activar la autenticación en dos pasos. De esta forma aunque alguien lograra nuestra contraseña no podría acceder sin ese segundo paso.

Estoy hay que aplicarlo también a los propios dispositivos. Es importante que no puedan acceder a información confidencial en caso de tener acceso físico o remoto a un equipo. Podemos utilizar herramienta de cifrado o crear copias de seguridad en dispositivos seguros.

Cuidado con las redes a las que accedes

Por supuesto hay que tener mucho ojo con las redes inalámbricas a las que accedemos. Es cierto que en los tiempos que corren prácticamente en cualquier lugar vamos a encontrar una red Wi-Fi abierta o gratuita. La cuestión es que no todas ellas son seguras. En ocasiones podemos toparnos con una red que ha sido creada de forma maliciosa para robar datos.

En caso de acceder a redes inalámbricas abiertas o públicas necesitamos tener cuidado. Hay que evitar entrar en sitios sensibles, compartir información personal o introducir contraseñas. No sabemos si esos datos que estamos poniendo van a ser filtrados.

Pero además, al entrar en una red inalámbrica pública en muchas ocasiones nos piden aceptar unos términos y poner datos personales. Puede que nos pidan el número de teléfono, correo electrónico, etc. Cuidado con los datos que ponemos en este tipo de redes.

Proteger los datos en la red

Evita las brechas de seguridad

También hay que tener cuidado con la propia seguridad del equipo. Aquí básicamente recomendamos contar siempre con software de seguridad. Es una buena idea para prevenir la entrada de amenazas que pongan en riesgo nuestros sistemas y también nuestra propia privacidad. Un buen antivirus puede detectar malware.

Pero además de ello también hay que tener actualizados los equipos. A veces surgen vulnerabilidades que pueden ser utilizadas por los piratas informáticos para delinquir. Necesitamos tener instalados los últimos parches y actualizaciones de seguridad.

Controlar dónde alojamos los datos

Hay que cuidar dónde guardamos nuestros datos. Hablamos tanto de alojamiento físico como en la nube. Sin embargo es en este último, el almacenamiento en la nube, lo que puede representar un peligro si no tomamos las precauciones necesarias.

Podemos utilizar muchas plataformas que nos permiten alojar nuestros archivos, datos e información en la red. Es muy útil porque podemos tenerlo disponible desde cualquier lugar y cualquier dispositivo.

El problema es que en ocasiones podemos toparnos con servicios que no cuidan bien nuestros datos. Puede que no estén cifrados correctamente, que tengan brechas de seguridad o que simplemente estén accesibles de manera pública a cualquiera. Por tanto hay que controlar siempre dónde almacenamos nuestros datos e información.

El sentido común, algo muy importante

Por último, y quizás lo más importante de todo: el sentido común. Muchos tipos de amenazas y robo de identidad llegan después de errores que cometemos.

Por ejemplo un tipo de ataque muy común que puede robar nuestras credenciales y datos es el Phishing. Hay que evitar acceder a links que nos llegan por correo electrónico o redes sociales y donde nos soliciten datos.

El sentido común en definitiva puede librarnos de muchos problemas de seguridad que afecte a nuestros datos e información.