Keyloggers: cómo detectarlos y evitar que roben tus claves en Windows

Keyloggers: cómo detectarlos y evitar que roben tus claves en Windows

Javier Jiménez

Son muchas las amenazas que de una u otra forma pueden poner en riesgo nuestros equipos. Podemos ser víctimas de ataques muy variados y no importa el tipo de sistema operativo o dispositivo que utilicemos. En este artículo vamos a hablar de los keyloggers. Son un problema muy presente en la red y que puede comprometer las contraseñas. Vamos a explicar cómo saber si tenemos un keylogger en Windows y, lo más importante, cómo evitarlo.

Qué es un keylogger

Un keylogger es un software malicioso que ha sido diseñado para recopilar pulsaciones de teclas de las contraseñas que un usuario introduce en el sistema. Es una técnica más para el robo de claves.

Hay que tener en cuenta que este tipo de amenazas puede estar presente en diferentes sistemas operativos y dispositivos. Sin embargo en este artículo nos centramos en Windows por ser el más utilizado en equipos de escritorio.

Puede infectarnos de maneras muy diversas. Por ejemplo podemos recibir un archivo malicioso por correo electrónico, descargar software desde sitios inseguros y que en realidad resulta ser un malware, enlaces fraudulentos por redes sociales… En definitiva, son diferentes los métodos que pueden usar para colarnos este tipo de malware.

Por tanto, podemos decir que un keylogger es un software creado de forma maliciosa para registrar las pulsaciones de teclas. Pueden recopilar nuestras claves de servicios muy variados como correo electrónico, aplicaciones, redes sociales, servicios online… Además, hay que indicar que no solo contraseñas, sino también claves de cuentas bancarias o cualquier PIN que utilicemos.

Cómo detectar keyloggers en Windows

Es muy importante que sepamos detectar este tipo de amenazas para que no nos afecte. Si somos víctimas de este problema y antes de que pueda actuar hemos encontrado que está presente en nuestro sistema, podremos evitar comprometer nuestras contraseñas. Por suerte podemos tener en cuenta algunas acciones en Windows para ello.

Usar el administrador de tareas

Una de las opciones es utilizar el administrador de tareas. Allí nos muestra todos los programas y procesos que están en ejecución. Nos aparecerán herramientas como el navegador o cualquier aplicación que estemos utilizando. Pero también nos puede mostrar procesos que sean extraños para nosotros.

¿Hay algo en ejecución que no debería? Una pista muy habitual es cuando encontramos duplicado el proceso Aplicación de inicio de Windows. Está dentro de Procesos de Windows. En caso de que veamos un proceso llamado Aplicación de inicio de Windows (1) o similar, significa que puede que alguien esté dentro de nuestro equipo. Podría tratarse de un keylogger.

Administrador de tareas

Detectar amenazas con el antivirus

Otra opción clásica es la de utilizar algún antivirus para detectar amenazas. Ya sabemos que hay muchas herramientas de seguridad que podemos utilizar. Las hay tanto gratuitas como de pago y para Windows existe una gran cantidad de alternativas.

La idea aquí es realizar un análisis completo del equipo para detectar posibles amenazas, malware y problemas que pueda haber. Una manera más de detectar a tiempo un posible keylogger que haya en el sistema.

Esto es algo que debemos realizar de manera periódica, pero además siempre que detectemos alguna anomalía en el equipo, algún mal funcionamiento, la instalación de algún programa, etc.

Usar la línea de comandos

También tenemos la posibilidad de utilizar la línea de comandos de Windows para detectar conexiones a Internet sospechosas. Para ello vamos a Inicio, escribimos CMD y ejecutamos el Símbolo del sistema.

Tenemos que ejecutar el comando netstat b. Ahí aparecerán todos los sitios web y aplicaciones de Internet conectadas a nuestro equipo. Podemos ver las direcciones IP para detectar alguna ubicación remota desconocida y sospechosa.

Ver aplicaciones sospechosas instaladas

Es posible que a la hora de instalar algún programa lleve oculto alguna aplicación adicional. ¿Hemos visto algo sospechoso? Puede que un keylogger se oculte en una aplicación que tengamos instalada y no sabemos realmente por qué.

Por tanto siempre es conveniente hacer un repaso a todos los programas que tenemos instalados. Una manera de controlar en todo momento que no haya algo raro.

Cómo evitar keyloggers

Ahora vamos a pasar al punto más importante: cómo evitar ser víctima de keyloggers. El objetivo no es otro que evitar infectarnos por este tipo de malware que puede comprometer seriamente nuestra seguridad.

Utilizar herramientas de seguridad

Algo fundamental es utilizar herramientas de seguridad. Tenemos muchas a nuestra disposición. Muchos antivirus que están disponibles para todo tipo de sistemas operativos y dispositivos.

Tener programas que nos protejan es muy importante para evitar la entrada del malware, pero también para detectarlo y eliminarlo. Por tanto nuestro consejo es siempre tener este tipo de software en nuestros sistemas.

Seguridad de los navegadores

Mantener los equipos actualizados

Otra cuestión muy importante es la de mantener los equipos correctamente actualizados. En muchas ocasiones surgen vulnerabilidades que son aprovechadas por los piratas informáticos para explotarlas y llevar a cabo sus ataques.

Es esencial que tengamos siempre las últimas versiones instaladas. De esta forma podremos evitar problemas que afecten no solo al rendimiento, sino también a la seguridad. Una manera más de evitar keyloggers en Windows.

Instalar software oficial

Como hemos mencionado, en muchas ocasiones los keyloggers llegan a través de programas que hemos instalado. Para evitar que esto ocurra debemos instalar software únicamente desde sitios oficiales.

Es cierto que en ocasiones podemos acceder a una gran variedad de software en sitios de terceros, pero no siempre son de garantías. Es importante asegurarnos de que lo que estamos descargando es legítimo.

Sentido común

Por último, aunque posiblemente lo más importante, el sentido común. Este tipo de amenazas suelen entrar por errores que cometen los usuarios. Es esencial que cuidemos la manera en la que navegamos, que no descarguemos archivos que pueden ser peligrosos por correo o que no accedamos a páginas fraudulentas.

Si tenemos presente siempre el sentido común podremos evitar muchos problemas que comprometan nuestros sistemas.