Tipos de Rootkits y qué ataques pueden hacer
Javier Jiménez

A la hora de navegar por Internet son muchos los ataques que podemos sufrir. Muchos tipos de amenazas que de una u otra forma nos pueden afectar. Hay malware capaz de robar contraseñas, información o datos; otros en cambio pueden dañar seriamente el buen funcionamiento de un equipo. Incluso podemos toparnos con ransomware, un tipo de ataque que secuestra nuestros archivos o sistemas y pide un rescate a cambio. En este artículo vamos a hablar de qué es un rootkit y qué tipos hay. También veremos cómo puede afectarnos.

Qué es un rootkit

Un rootkit es uno de los muchos tipos de malware que existen. Sin embargo tiene ciertas peculiaridades que lo hace diferente a otras amenazas que podemos encontrar en la red. Se trata básicamente de un software malicioso que permite la entrada de intrusos a un equipo. Esos intrusos, además, obtienen acceso privilegiado para poder gestionar como quieran.

Puede esconder diferentes programas, procesos o archivos. Su nombre no es casualidad, y es que en realidad puede tratarse de un kit de herramientas dispuesto para permitir a un atacante tomar el control de un equipo una vez ha accedido. Por tanto, no es necesariamente un único archivo o aplicación.

Los piratas informáticos pueden utilizar diferentes métodos para colar rootkits. Pueden aprovecharse de vulnerabilidades existentes en un equipo, por ejemplo. También atacar a los usuarios que están conectados a una red Wi-Fi insegura o incluso mediante dispositivos IoT. Estos últimos aparatos pueden tener fallos que permiten la entrada de intrusos sin que la víctima tenga conocimiento de ello.

Qué tipos hay

Como suele ocurrir en muchas variedades de malware, en el caso de los rootkits también podemos encontrarnos con diferentes tipos. Vamos a ver cuáles son los principales. No todos funcionan igual, además. Según el tipo, pueden aprovecharse de diferentes secciones de un dispositivo y de esta forma poder actuar.

  • Rootkit de kernel: son los que actúan a nivel de kernel. Puede obtener todos los privilegios otorgados al sistema operativo.
  • Rootkit de aplicación: en este caso se trata de un tipo que funciona a nivel de aplicación. Pueden reemplazar o modificar módulos, archivos o código de aplicaciones. Puede pasar por software legítimo.
  • De memoria: también está la opción de rootkits de memoria. Funcionan en la RAM y de esta forma evitan dejar huella digital o firma de archivos en el disco duro.
  • Bootkit: actúa sobre el cargador de arranque. Se inician antes de que lo haga el sistema operativo, justo después de encender el ordenador. Son muy difíciles de eliminar.
  • Rootkits de biblioteca: actúan como un parche del kernel. Pueden bloquear o modificar las solicitudes en el sistema. Podría también reemplazar bibliotecas del sistema.
  • De firmware: un tipo más son los rootkits de firmware de los dispositivos de red. Permite otorgar el control total por parte de los piratas informáticos.

Buscando Rootkits

Qué puede hacer este malware

Hemos visto qué es un rootkit, qué tipos hay y ahora veremos qué es realmente lo que puede hacer. Vamos a mostrar cómo puede afectar a un usuario. Los piratas informáticos pueden tener como objetivo tanto a empresas como a cualquier usuario doméstico, ya que se aprovechan de los errores que detectan en los equipos.

  • Instalar una puerta trasera: una de las funciones principales de un rootkit es crear una puerta trasera en un sistema. Esto permitiría posteriormente que un atacante pueda acceder al equipo y tomar el control total.
  • Agregar otras variedades de malware: siguiendo el hilo anterior, también podría instalar otras variedades de malware en ese equipo infectado. Por ejemplo podría colar un keylogger para robar contraseñas.
  • Leer, copiar o modificar archivos: con el total control de un equipo, un atacante podría leer archivos, copiarlos o incluso modificarlos. Esto podría comprometer la privacidad de los usuarios, ya que todo quedaría expuesto en Internet.
  • Cambiar configuraciones del sistema: además, podría cambiar cualquier parámetro de la configuración del sistema. A fin de cuentas es como si estuviera delante de la pantalla, al tener un control total sobre ese equipo.
  • Registrar credenciales y claves: esto es algo muy valorado en la red por parte de los atacantes. Gracias a colar rootkits en un sistema también podrían registrar los nombres de usuario y las contraseñas para entras en las cuentas.

Cómo evitar esta amenaza

En definitiva, un rootkit es una amenaza importante. Hemos visto qué tipos hay y cómo puede afectarnos. Es fundamental contar siempre con herramientas de seguridad y tener en cuenta algunas medidas esenciales para no ser víctimas de este problema y otros similares que puedan aparecer.

Tener los equipos actualizados

Algo esencial es tener los dispositivos correctamente actualizados. Esto nos permitirá corregir posibles vulnerabilidades que aparezcan. Por ejemplo, algo habitual es que surjan problemas en el sistema operativo por tener una versión obsoleta, aunque también puede afectar a cualquier aplicación que tenemos instalada e incluso a controladores.

Por tanto, nuestro consejo es siempre contar con todos los parches y las últimas versiones que haya disponibles. Esto nos permitirá corregir las vulnerabilidades, pero también lograr un mejor rendimiento al aprovechar todas las novedades disponibles.

Usar programas de seguridad

Por supuesto, también debemos instalar un buen antivirus. Algunos ejemplos que podemos nombrar son Windows Defender, Avast o Bitdefender. Sin embargo, cualquiera que sea de garantías va a ayudar a detectar archivos maliciosos que puedan poner en riesgo los equipos y robar información.

También podemos contar con un firewall e incluso extensiones para el navegador. Todo esto va a servir para crear una barrera de seguridad importante, que mantenga lejos a los piratas informáticos y nos avisen en cuanto surja una amenaza.

Revisar vulnerabilidades en la red

¿Tienes alguna posible vulnerabilidad en la red? Por ejemplo, es importante revisar que no haya ningún dispositivo IoT que tenga algún fallo. Esto podría ser que estuviera desactualizado, que no tuviera ninguna contraseña o que la configuración no fuera la adecuada y permitiera que un intruso entrara en la red.

Es esencial revisar que cualquier aparato que tengamos conectado a la red esté protegido correctamente. Esto nos ayudará a evitar ataques con rootkit y cualquier otra amenaza que busque robar datos personales o infectar el sistema para provocar un mal funcionamiento.

Sentido común

Pero si hay algo importante es el sentido común. Es fundamental evitar cometer errores que puedan afectar al funcionamiento de los sistemas y que dejen abiertas ciertas vulnerabilidades que utilice un atacante. Por ejemplo, hay que tener cuidado a la hora de instalar aplicaciones o descargar archivos de Internet.

Un error común es descargar archivos adjuntos que nos llegan por e-mail sin revisar si realmente se trata de una fuente fiable o no. Es uno de los métodos más utilizados para colar malware y comprometer la seguridad de los sistemas.

Por tanto, siguiendo estos pasos que hemos mencionado podemos mantener la seguridad y evitar ataques con rootkit. Es imprescindible una revisión constante de los sistemas y dispositivos que tenemos conectados a la red, mantenerlos actualizados y también usar programas de seguridad que protejan.

¡Sé el primero en comentar!