Diferencias entre servidor dedicado, compartido, Cloud y VPS

Diferencias entre servidor dedicado, compartido, Cloud y VPS

Javier Jiménez

A la hora de contratar un hosting para alojar nuestro sitio web podemos toparnos con diferentes opciones. Tenemos servidores dedicados, compartidos, VPS o Cloud. Cada uno de ellos tiene sus puntos diferenciales y pueden ser más útiles para determinados usuarios. Por ello conviene conocer las diferencias y saber elegir cuál se adapta más a las necesidades de cada uno.

Diferencias entre servidor dedicado, compartido, VPS y Cloud

Como decimos, cuando vamos a contratar un servidor web podemos encontrarnos con diferentes opciones. Podemos tener servidor dedicado, VPS o Cloud. Son diferentes y cada uno tiene sus puntos positivos, por lo que debemos elegir una opción que nos convenga más.

Cuando tenemos un sitio web, un dominio en nuestro poder, debemos vincularlo a un servidor. Es decir, los archivos que van a permitir que podamos entrar en ese sitio van a estar alojados en un almacenamiento externo. Aquí es donde vamos a encontrar diferentes opciones.

En ese hosting, ese servidor web, es donde vamos a alojar todas las imágenes y vídeos de un sitio, los archivos que permiten configurar determinados aspectos visuales de esa web y, en definitiva, todo el contenido necesario para que los visitantes puedan entrar y navegar con normalidad.

Qué es un servidor dedicado

En primer lugar vamos a explicar qué es un servidor dedicado. Esto es lo mejor si queremos algo propio, algo que no compartamos con nadie más. Como su nombre indica, está dedicado a cada usuario. Todos los recursos van a estar disponibles para el usuario que lo contrata.

Básicamente podemos decir que es como si compráramos una memoria física, un disco duro por ejemplo, y utilizáramos la capacidad disponible solo para nosotros, sin compartirlo con nadie más.

Una ventaja clara de tener un servidor dedicado es que vamos a poder configurarlo como queramos. A fin de cuentas es nuestro, no tenemos que compartirlo con nadie más. Podemos aprovechar los recursos íntegramente nosotros y tener diferentes opciones a nuestra disposición.

Podemos decir que lo que hacemos es alquilar un equipo, un servicio dedicado, para nosotros. Se le conoce también como servidor de alojamiento dedicado. Esto nos aporta también un mayor control sobre las aplicaciones que vayamos a utilizar en ese equipo.

Aunque hemos visto las ventajas lógicas que tiene contar con un servidor dedicado, también debemos tener en cuenta que el coste es mayor. A fin de cuentas estamos contratando algo exclusivo para nosotros.

Servidor dedicado

Servidor VPS

Una alternativa muy popular son los servidores VPS. Las siglas significan, en español, Servidor Privado Virtual. Aquí debemos indicar que es diferente al anterior ya que no corresponde a cada usuario. En este caso estamos ante un servidor físico dividido en diferentes partes y cada una de ellas cuenta con su entorno virtual propio. Cada una de estas partes que mencionamos es lo que se conoce como VPS.

En este caso el coste es mucho menor al de un servidor dedicado. Estamos compartiendo un servidor físico con múltiples usuarios. La funcionalidad puede ser similar, pero perdemos el control total y por tanto algunas características. Eso sí, tenemos más libertad que con un hosting compartido.

No obstante, un servidor VPS lo podemos personalizar, ya que cada uno actúa de forma independiente. Podemos instalar nuestro propio software, herramientas y sistemas operativos que queramos.

En definitiva podemos decir que un servidor VPS es una partición virtual de un servidor físico. Es interesante para usuarios que tengan una página web con un tráfico de nivel medio, que no necesiten tanto como para adquirir un servidor dedicado.

Qué es un hosting compartido

Un caso diferente es el de los hosting compartidos. En este caso están más indicados para usuarios iniciales que van a probar con la creación de un blog o página web. Consiste en tener un servidor físico dividido para diferentes clientes. Aquí perdemos todo control, ya que dependemos de algo en conjunto.

Por ejemplo debemos tener en cuenta que vamos a poder utilizar el sistema operativo que tenga ese servidor físico dividido entre los clientes. A diferencia de un VPS no vamos a poder instalar nuestro propio sistema.

Esta opción es más económica que las anteriores. A fin de cuentas vamos a tener también menos posibilidades. Todos los usuarios van a utilizar la misma configuración.

Servidor Cloud

Una última opción que tenemos disponible también es la de utilizar un servidor Cloud. También se le conoce como Cloud hosting. En este caso no utilizamos un solo servidor, sino que hacemos uso de un clúster en la nube.

Cada uno de los servidores en el clúster almacena una copia de nuestro sitio web de forma actualizada. El objetivo del clúster es redirigir tráfico de un servidor a otro cuando estén ocupados.

Un servidor Cloud podemos decir que se crea haciendo uso de un software de virtualización para dividir así un servidor físico en diferentes servidores virtuales. Es, por tanto, una opción más para alojar nuestro sitio web.

En definitiva, estas son las cuatro principales opciones que tenemos para almacenar una página web. Como vemos existen diferencias y es interesante que elijamos cuál vamos a utilizar.