5 aspectos que podemos mejorar en nuestra red Wi-Fi

Escrito por Adrián Crespo

La vuelta de las vacaciones implica la aparición de muchos problemas. Entre otras, la necesidad de una conexión a Internet fija. Las redes Wi-Fi son el principal atractivo para los ciberdelincuentes. Esto puede provocar que el usuario se meta en problemas sin quererlo. Por este motivo, es necesario mejorar la seguridad de nuestra red Wi-Fi tanto como nos sea posible. Para ello, solo tenemos que recurrir al menú de configuración web y las opciones que nos brinda.

En la actualidad, la mayoría de los routers y puntos de acceso poseen una configuración por defecto bastante segura, distando mucho de lo que se ofrecía a los usuarios en los comienzos de las líneas xDSL en nuestro país. Sin embargo, la configuración aún es mejorable, pudiendo modificar los valores para evitar posibles problemas de seguridad. O al menos, retrasar al máximo la aparición de estos.

Como antecedentes previos a la realización del proceso, indicar que se puede acceder al menú de configuración web a través de la puerta de enlace que tiene asignada nuestro equipo. Tecleando esta en el navegador web dispondremos de acceso a nuestro router o punto de acceso y así modificar la configuración de nuestra red Wi-Fi.

Aspectos que pode mejorar en nuestra red Wi-Fi

A continuación, os citamos 5 prácticas que nos pueden ayudar a mejorar la seguridad de nuestra red inalámbrica y protegerla del acceso de intrusos. Los 5 puntos que vamos a mencionar son muy poco comunes en los equipos domésticos. Es decir, los usuarios casi nunca hacen uso de ellos.

Ocultar el SSID

Se trata del más básico. Al no “anunciar” nuestra red inalámbrica las miradas de los ciberdelincuentes no se centran en nuestra red inalámbrica. Esto permite que la red pase un poco más desapercibido. De no conocer su nombre, no sufriremos intentos de conexión no autorizados.

Crear una lista blanca de dispositivos

Utilizar el filtrado de direcciones MAC nos puede ayudar a crear una lista blanca de dispositivos que sí pueden hacer uso de la red, y por lo tanto conectarse. Todos aquellos que no se encuentren incluidos en este listado no podrán acceder al recurso de red.

Desactivar el DHCP

Si no se sabe en qué rango se encuentra esa red, no dispondrán de conectividad para acceder a otros recursos o Internet. Es cierto que por defecto y sobre todo por comodidad, los usuarios no se paran a desactivar este elemento. Pero lo que sí es verdad es que asignar direcciones de forma manual a nuestro equipos no solo permite que tengamos un mejor control, también se impide que los intrusos sepan en un primer momento qué parámetros de red hay que asignar.

Limitar el número de dispositivos conectados

Si vamos a conectar un número pequeño de dispositivos, lo mejor es ajustar al máximo posible este número. Si consiguen conectarse a nuestra red, al menos que el número sea lo más reducido posible.

Modificar y verificar algunos aspectos del router o AP

Además de todo lo mencionado con anterioridad, el usuario puede optar por cambiar la IP por defecto del router o AP, modificar la contraseña de acceso al menú de configuración web o bien evitar que la gestión del dispositivo se realice desde interfaces inalámbricas. De esta forma se evita que extraños puedan acceder al menú web y modificar la configuración de nuestro dispositivo sin nuestro consentimiento.

Con estos 5 puntos, podrás mejorar un poco más la seguridad de nuestra red inalámbrica y sin llevar a cabo configuraciones complicadas.