Tipos de RAID: qué configuración se ajusta mejor a nuestro NAS y cómo afecta cada tipo en el rendimiento

Un RAID es un grupo de discos duros independientes configurados para funcionar como uno solo, ya sea sumando su espacio total, mejorando la velocidad de lectura y escritura o configurados para duplicar la información para estar seguros de que, en caso de que uno de los discos duros se rompa, no vamos a perder los datos.

Los RAID son muy comunes a la hora de montar un servidor en una empresa o un NAS doméstico, y existen diferentes tipos de RAID diferentes, cada uno con unas características propias según la finalidad que busquemos y el número de discos que vayamos a utilizar.

Tipos de RAID más comunes

JBOD

JBOD

Aunque JBOD no es un tipo de RAID como tal, suele ser una de las configuraciones que nos aparece a la hora de configurar los discos duros en un servidor o en un NAS. Acrónimo de Just a Bunch of Disks (un puñado de discos), este tipo de RAID configura los discos para que cada uno funcione de manera independiente como si se trataran de discos duros conectados de manera individual al ordenador.

En JBOD, el 100% del disco de cada unidad está disponible, y si falla uno de los discos duros perdemos la información guardada en él, pero no la de los demás discos duros. En este tipo no tenemos ni redundancia de los datos ni las mejoras de velocidad que nos ofrecen otros tipos de RAID.

Resumen:

  • No es un RAID técnicamente hablando.
  • No hay ganancia de velocidad de lectura ni escritura.
  • Sin respaldo de datos. Pero si falla un disco solo se pierde la información de él.

RAID 0

Raid 0

RAID 0 es uno de los tipos más básicos de RAID, tanto que muchos usuarios ni siquiera lo consideran un tipo como tal. En esta configuración todos los discos duros funcionan como un único volumen, y su espacio total es la suma del espacio de todos los discos duros.

A diferencia de en JBOD, esta configuración ofrece una mejora de velocidad ya que escribe los datos de manera simultánea en los dos discos (concretamente, el doble de velocidad de lectura y escritura) pero no ofrece ninguna tolerancia a fallos; si se estropea un disco duro perdemos toda la información de todos los discos.

Resumen:

  • Doble velocidad de lectura y escritura.
  • No hay paridad de datos ni volumen de respaldo.

RAID 1

RAID 1

RAID 1 es uno de los tipos de RAID más utilizados para quienes buscan duplicidad de los datos para estar seguros de que los datos nunca se pierden. En este tipo de RAID, los datos se duplican en los discos duros como si fuese un espejo.

De esta manera, aunque no tenemos mejora de rendimiento en las velocidades de escritura la velocidad de lectura sí es el doble, dado que los datos se leen a la vez desde las dos unidades. Además, tenemos una seguridad absoluta de manera que, si falla uno de los discos duros, los datos siguen intactos en el segundo y, al reemplazar el dañado, los datos volverán a duplicarse.

Por desgracia, el espacio total de un RAID 1 es la mitad del espacio total de los discos duros. Por ejemplo, si hacemos un RAID 1 con dos discos duros de 4 TB solo tendremos un espacio total de 4 TB.

Resumen:

  • Mayor velocidad de lectura. Sin mejora en la velocidad de escritura.
  • Un disco duro espejo. Si falla uno de los discos duros se puede reemplazar sin perder datos.
  • Perdemos el 50% del espacio total de los discos.

RAID 5

RAID 5

En el RAID 5, la información se distribuye a lo largo de todos los discos duros, aunque se reserva dicho espacio (el tamaño de una de las unidades) para paridad. Esta paridad, además, se reparte entre todos los discos duros.

Este tipo de RAID ya es más utilizado en entornos empresariales que en entornos domésticos, aunque si tenemos un NAS con 3 o más discos duros podemos elegirlo para tener una gran ganancia de velocidad de lectura, además de, gracias a la paridad de los datos, poder recuperar toda la información si uno de los discos duros falla. Si fallan dos perdemos absolutamente toda la información de todo el RAID.

El espacio total de un RAID 5 es el espacio de todos los discos duros menos 1, es decir, si vamos a usar 4 discos duros de 4 TB el espacio total será de 12 TB. La mejora de velocidad de lectura es también X-1 veces el número de discos usados. En el ejemplo anterior, por ejemplo, sería de 3 veces más.

Resumen:

  • RAID con paridad.
  • El espacio total de los discos es X-1, igual que la mejora de la velocidad de lectura.
  • No hay mejora en velocidad de escritura.
  • Si falla uno de los discos duros, cualquiera de ellos, se puede reemplazar y recuperar todos los datos.

RAID 6

RAID 6

Prácticamente igual que el RAID 5, pero añade un segundo nivel de paridad, lo que nos permite que fallen hasta dos discos duros del RAID y poder sustituirlos. Si fallan 3, entonces toda la información del RAID se pierde.

A cambio de esta doble paridad incluida en el RAID 6 se pierde el espacio total de dos de los discos duros. Por ejemplo, en una configuración de 4 discos duros de 4 TB, el espacio total que tendríamos es de 8 TB, con el doble de velocidad de lectura.

Resumen:

  • Similar a RAID 5, pero con un nuevo nivel de paridad.
  • Soporta que fallen hasta dos de los discos duros sin pérdida de información.
  • El espacio total de los discos es X-2, igual que la mejora de la velocidad de lectura.
  • No hay mejora en velocidad de escritura.

Otros tipos de RAID

RAID 3/4

Raid 3

Este tipo de RAID es muy similar a un RAID 5, aunque inferior en muchos sentidos. Nos ofrecen velocidades de lectura muy superiores a las demás, pero el sistema de paridad no está distribuido, sino que se guarda todo él en uno de los discos duros.

Estas configuraciones no son muy utilizadas ya que la fiabilidad, respecto a la 5 con paridad distribuida o cualquiera las siguientes combinadas no es demasiado elevada.

RAID 01 (0+1)

raid 01

RAID 01 es, a grandes rasgos, un RAID 1 creado a partir de dos configuraciones RAID 0. Para esta configuración de RAID se crean dos conjuntos RAID 0 (es decir, dos RAID iguales suma del espacio de los discos duros) y, a continuación, un RAID 1 que duplique ese RAID 0 en otro RAID 0.

No es un tipo de RAID muy utilizado ya que la tolerancia a fallos es muy alta y, si uno de los discos falla, solo queda uno de los RAID 0 como punto de inflexión. Si falla algo en este, todos los datos se pierden sin remedio.

Mejor que el RAID 01, los usuarios que optan por este sistema eligen el RAID 10.

RAID 10 (1+0)

Raid 10

RAID 10 es similar al anterior pero a la inversa, es decir, creamos dos RAID 1 (espejo) y, a continuación, hacemos un RAID 0 de los dos anteriores. De esta manera tenemos una división de espejos en la que podemos permitirnos que todos los discos duros, menos uno, puedan fallar en cada RAID 1 sin perder los datos.

RAID 30/50/100

raid 50

Por último, en muchas empresas suelen optar por otras configuraciones, como RAID 30 (3+0), Raid 50 (5+0) o RAID 100 (10+0).

Estas configuraciones se basan en RAID 10, es decir, se crea un RAID 0 a partir de otras configuraciones de RAID (3, 5 o 10) que cuentan con funciones de paridad en cada distribución, un sistema mucho más tolerante a fallos en los que se aprovecha mejor el espacio y nos podemos permitir hasta el fallo de un disco en cada uno de los RAID inferiores.

Qué tipo de RAID debo elegir para mi NAS doméstico

A la hora de elegir un RAID para nuestro NAS doméstico debemos tener en cuenta, por un lado, el tipo de información que vamos a guardar en él, el número de discos que vamos a utilizar y si queremos dar mayor importancia al espacio de almacenamiento y la velocidad de lectura y escritura o a la paridad y seguridad de la información ante posibles fallos.

Si estamos utilizando un NAS de un solo disco, no podremos crear un RAID como tal, por lo que tendremos que configurar un JBOD formado por un solo disco independiente.

Un NAS de dos discos ya nos brinda algo más de libertad. Por ejemplo, además del JBOD, podemos configurar un RAID 0, para tener todo el espacio disponible y mayor velocidad de escritura y lectura, o un RAID 1, para tener una copia espejo de los datos y tolerancia a fallos.

Si nuestro NAS tiene para 3 discos duros podemos realizar varias configuraciones, como JBOD, RAID 0, un RAID 1 y un disco JBOD e incluso un RAID 5 para tener un sistema con copia de paridad.

Por último, si nuestro NAS tiene para 4 discos duros, entonces podemos configurar, además de las típicas JBOD, RAID 0 y RAID 1, una configuración con paridad distribuida, como RAID 5, para tener una copia de los datos siempre disponible. También es posible configurar un RAID 10 si queremos.

En el siguiente enlace os dejamos una guía para elegir el mejor RAID para nuestro NAS.