Para un uso normal de Internet, como podría ser navegar, ver algún contenido en streaming de forma puntual, usar la nube o jugar, no necesitas demasiado ancho de banda disponible si van a usar la conexión cuatro personas. No obstante, para tener cierto margen, y poder así reducir riesgos que puedan surgir, conviene tener una tarifa de fibra óptica de, al menos, 600 Mbps simétricos.
Tarifa de Internet para cuatro personas
Ten en cuenta que, en general, no vas a necesitar una gran velocidad para tareas cotidianas. Por ejemplo, Netflix recomienda tener 15 Mbps para ver contenido en 4K, según la documentación oficial. Esto significa que, en caso de que haya cuatro personas viendo contenido en streaming en alta calidad al mismo tiempo, bastaría con tener 100 Mbps. Puedes ver nuestro tutorial donde hablamos de qué velocidad de Internet contratar según el uso.
Sin embargo, sí hay situaciones en las que podrías estar exprimiendo más el ancho de banda disponible. Un ejemplo es al usar la nube. Podrías estar subiendo o bajando archivos pesados, por lo que va a caer la capacidad disponible, especialmente si hay varios dispositivos conectados al mismo tiempo.
Por ello, tener una tarifa de 600 Mbps puede ser necesario para una vivienda de cuatro personas, siempre y cuando estén haciendo un gran uso de la conexión al mismo tiempo. Eso equivale a 150 Mbps por usuario, lo cual es más que suficiente para tareas como jugar online, trabajar, ver contenido en streaming o usar la nube.
En casos extremos, si realmente esas cuatro personas van a hacer un gran uso de la conexión, podría ser necesario contratar una tarifa de 1 Gbps. No obstante, serían casos excepcionales y, en realidad, incluso con menos de 600 Mbps podría ser suficiente.
No solo importa la velocidad contratada
Algo que debes tener presente siempre es que no solo importa la velocidad que tenga tu tarifa. Podrías tener limitaciones por otros factores, independientemente también de si hay más o menos usuarios conectados a esa red. Esto puede hacer que la conexión no funcione bien y tengas algunos problemas.
Lo principal puede ser lo siguiente:
- Router mal ubicado.
- Obstáculos o interferencias.
- Cuello de botella en los dispositivos que utilizas.
- No usas la frecuencia adecuada.
Es muy importante que ubiques el router correctamente. Asegúrate de ponerlo en una zona en la que pueda repartir la señal al resto de la vivienda en las mejores condiciones, para que los aparatos puedan conectarse sin problemas. No lo pongas en una zona remota.
Además, debes evitar posibles obstáculos que puedan afectar a la señal inalámbrica. Podría haber paredes o muros que limiten el alcance. Incluso las interferencias pueden afectar negativamente, como es el uso de dispositivos con Bluetooth, microondas o teléfonos inalámbricos.
Por otra parte, es clave que tus aparatos estén bien configurados y sean perfectamente compatibles con el router, para lograr así la máxima velocidad y estabilidad. Por ejemplo, podrías estar utilizando un ordenador que tenga solo puerto Fast Ethernet, por lo que no podrás alcanzar más de 100 Mbps de velocidad.
En cuanto a la frecuencia, para lograr la máxima velocidad debes usar la de los 5 GHz o la de los 6 GHz. Los 2,4 GHz, aunque es la mejor para tener un mayor alcance, ofrece una velocidad más limitada.
