Hosting gratis vs hosting de pago vs VPS: ¿dónde debo alojar mi página web?

Escrito por Rubén Velasco

Si estamos pensando en montar una página web, lo primero que debemos pensar es la finalidad que le vamos a dar y al público al que queremos llegar. Según esto podremos decidir si no queremos gastarnos dinero en ponerla en funcionamiento, eligiendo en ese caso un hosting gratis, si queremos que la web tenga gran disponibilidad y rendimiento, buscando un buen hosting de pago, e incluso si queremos tener control absoluto sobre el servidor, siendo seguramente la mejor opción un VPS.

En este artículo vamos a ver las principales diferencias entre los hosting gratis y de pago, así como qué tipo de servidor elegir para alojar nuestra web, si nos sirve con un hosting normal o mejor montar nuestro propio servidor web en un VPS.

Hosting gratis vs hosting de pago vs VPS

Ventajas e inconvenientes del hosting gratis

Sin duda, una de las principales ventajas de este tipo de hosting es que son totalmente gratuitos, es decir, no tendremos que pagar por subir nuestra web y ponerla al alcance de todos.

Sin embargo, como todo lo gratuito, este tipo de hosting suele tener una serie de limitaciones bastante grandes que, según el uso que le vayamos a dar a nuestra web, pueden llegar a resultar bastante molestas.

Una de las principales limitaciones que nos encontramos al elegir este tipo de hosting es que sus recursos son muy limitados. Normalmente nos suelen dar unos pocos cientos de megas, o en algunas ocasiones hasta 1 GB para subir nuestra web y todos los recursos que queramos compartir. También solemos tener tráfico limitado, por lo que si nuestra web es muy grande, y además viene mucha gente a visitarla, agotaremos pronto este ancho de banda y quedaremos offline hasta el mes siguiente.

Cuando un servidor nos dice que no mide el ancho de banda o el espacio consumido, seguramente tendremos problemas de rendimiento, sobre todo con páginas grandes.

Los servidores gratis además suelen tener serios problemas de rendimiento y de disponibilidad, lo que a la larga puede llegar a ser un problema para nuestra página y nuestra fiabilidad. Además, no suelen estar optimizadas para los motores de búsqueda, por lo que nuestra posición en Google será bastante mala.

Por último, indicar que la mayoría de los hosting gratis nos prohíben monetizar nuestra página, pero el hosting sí podría introducir anuncios en la web sin consultarte. Además, en la mayoría de los términos de uso el hosting se hace con la propiedad de la web, por lo que deja de ser tu web.

Ventajas e inconvenientes del hosting de pago

Los hostings de pago son una segunda opción para crear páginas web fácilmente y ponerlas online. Este tipo de servidores suelen pedirnos el pago de una cuota mensual a cambio de alojar nuestra web y eliminar todos los inconvenientes que acabamos de ver de los hosting gratis.

Cuando alojamos una web en un hosting de pago normalmente estamos pagando por tener más espacio de almacenamiento para nuestra web y un tráfico más amplio, incluso en ocasiones hasta «ilimitado». Además, la web será siempre de nuestra propiedad y, si queremos podemos monetizarla sin problemas. También debemos tener en cuenta que este tipo de hosting normalmente está optimizados para Google y además su disponibilidad es muy elevada, en torno al 99% o más.

Los inconvenientes de este tipo de hosting son, por un lado, que para empezar tenemos que pagar para alojar nuestra web, siendo un dinero invertido que puede que no podamos recuperar a corto o medio plazo. Además, debemos tener en cuenta que normalmente tendremos varias modalidades de pago, y la más barata puede quedarse corta en características, mientras que las demás pueden resultarnos bastante caras.

Ventajas e inconvenientes de un VPS

El mayor inconveniente de los hostings, ya sean gratis o de pago, es que nos brindan muy poco control sobre nuestra web y los servicios. Aunque podemos tener acceso a los archivos de la web a través de FTP, no tenemos conexión directa con el servidor, no podemos configurar muchas medidas de seguridad y tampoco tenemos control sobre el sistema operativo o el servidor PHP o de base de datos que se utiliza.

Los servidores VPS (o servidores dedicados, según el presupuesto) son la mejor opción si lo que queremos es ir en serio y además tener control absoluto sobre el servidor y la web. Cuando alquilamos un servidor privado virtual, o un servidor dedicado, estamos obteniendo acceso a la terminal del servidor, y seremos nosotros quienes montaremos el servidor web (Apache o Nginx), el servidor de bases de datos que queramos, la última versión de PHP, etc. Además podremos actualizar el servidor, cambiar las medidas de seguridad, instalar paquetes o servidor, etc. Control absoluto sobre el servidor.

El principal inconveniente de los VPS es el precio. Este tipo de servidores suele ser más caro que los hosting de pago, además de que estaremos pagando por un hardware concreto que, si se nos queda corto, tendremos que aumentar nuestra cuota. Además, mientras que los hostings nos permiten montar una web con un clic desde sus paneles web, en el VPS tendremos que montarlo todo desde cero.

¿Dónde debo alojar mi web entonces?

Según la finalidad de nuestra página web tendremos que elegir el tipo de hosting que mejor se adapte a nuestras necesidades. Si estamos haciendo pruebas y queremos montar una página web personal, sin ninguna necesidad especial, entonces el hosting gratis nos ayudará a tenerla siempre online. Una página web personal con visitas directas y un dominio web personalizado podría estar alojada sin muchos problemas aquí.

Sin embargo, si queremos algo ya un poco profesional y llegar a un pequeño público sin muchas complicaciones, el hosting de pago será el que mejor se adapte a nuestras necesidades. Un blog personal con un número limitado de personas podría encajar bien aquí.

Por último, si estamos montando un proyecto serio y queremos un servidor potente, con cero problemas y sobre el cual tengamos nosotros todo el control, entonces sin duda debemos elegir un VPS o un servidor dedicado. Profesionalmente es, desde luego, la mejor opción, aunque también es la más cara.