Cookies propias vs cookies de terceros: cuáles son sus diferencias y cómo actúan

Escrito por Javier Jiménez

Cuando navegamos por Internet nos topamos constantemente con mensajes que nos informan del uso de cookies. Es algo que está presente en nuestro día a día. Como sabemos hay muchos tipos de cookies diferentes. Básicamente podemos decir que son pequeños archivos que, de una u otra manera, almacenan información. Sirven para mejorar la experiencia de navegación, ahorrar tiempo al iniciar sesión o entrar en diferentes apartados de una web, etc. En este artículo nos vamos a centrar en explicar las diferencias entre cookies propias y cookies de terceros.

Lo normal es que al visitar una web esa página nos informe de qué tipo de cookies está almacenando. Con gran probabilidad veremos que nos indican que almacenan tanto cookies propias como de terceros. Ahora bien, existen diferencias entre ambas. Por ello vamos a explicarlo en este artículo.

Qué son las cookies propias

En primer lugar tenemos las cookies propias. En este caso son las que se generan por la propia página web que estamos visitando. Pueden ser muy variadas y generalmente se utilizan para mejorar la experiencia del usuario al entrar en una página.

Un ejemplo de cookies propias son las de inicio de sesión. Permiten entrar y salir de una cuenta, recordar el nombre de usuario para facilitar el ingreso de nuevo, etc. También están las cookies de personalización. Estas sirven para recordar cómo hemos interactuado con diferentes apartados de esa página para que la propia web pueda mostrar contenido relacionado, por ejemplo.

Un caso parecido son las cookies de preferencias. Aquí también recopila gustos y, como su nombre indica, preferencias de los usuarios. Por ejemplo si hemos configurado algunos ajustes en esa página, como puede ser el idioma o la forma en la que se ve cierto contenido, lo recuerda para un futuro.

Diferencias entre cookies

Qué son las cookies de terceros

Por otra parte podemos mencionar las cookies de terceros. Son las generadas por servicios o proveedores externos a la web. Pueden ser muy variadas y recopilan datos estadísticos, de uso, recopila gustos de los usuarios, etc.

Por ejemplo podemos nombrar a redes sociales como Facebook o Twitter que utilizan cookies de terceros. También servicios analíticos como Google Analytics que recopila todo tipo de información sobre los visitantes para fines estadísticos, Google Adsense, etc.

Un caso concreto sería el uso del botón de compartir en redes sociales. Utiliza cookies de terceros de esa plataforma.

Básicamente es eso, información que recopilan diferentes servicios externos a la web, sobre el uso que damos al acceder a esa página.

Existen diferencias, como vemos. Pero si lo resumimos podemos decir que en ambos casos recopilan información sobre nuestra navegación. Hay que tener en cuenta que no analizan al usuario en sí, sino simplemente la navegación. Por ello si entramos en una página desde Google Chrome y almacena nuestra configuración y las cookies para tal efecto y posteriormente entramos desde Mozilla Firefox, por ejemplo, la veríamos diferente.

Os dejamos un artículo donde explicamos qué son las cookies, el historial de navegación y la caché. Un repaso a las diferencias de estos términos.