Cuando llega el verano y la temperatura aumenta, eso puede significar también que pagues más en la factura de la luz. Es importante que controles los electrodomésticos de mayor consumo y que gestiones adecuadamente la temperatura del hogar. En este artículo, vamos a hablarte de cómo algo tan sencillo como usar persianas puede ser muy útil para que consumas menos energía durante estos meses.
Te hablaremos de por qué es un gran aliado para ahorrar en verano. Además, te daremos algunas recomendaciones adicionales para que puedas reducir el consumo de electricidad durante este tiempo, sin que ello suponga pasar calor. A veces, simplemente con realizar pequeños ajustes o cambios en tus hábitos puede ser determinante.
Bloquear el sol, clave
Uno de los motivos por los que se calienta más tu casa en verano es por la entrada de luz directa del sol. Si no cubres tus ventanas, eso puede dar lugar a que durante horas entre luz solar y haga que la temperatura suba, lo que te obligará a poner durante más tiempo el aire acondicionado o a mayor potencia.
Las persianas pueden ayudarte a tapar las ventanas. Van a bloquear la entrada de luz solar, por lo que reducirá ese aumento de temperatura. El vidrio va a dejar pasar la luz solar y ese calor va a quedar atrapado dentro. Aunque sea mínimamente, cualquier subida de la temperatura va a hacer que el consumo de energía sea mayor.
Simplemente con bloquear la entrada de luz solar, vas a poder mantener algo más fresca tu vivienda. Esto evitará que muebles, paredes y cualquier objeto pueda acumular calor. El resultado es que la estancia va a tardar más en ganar temperatura, por lo que el compresor del aire acondicionado, cuando lo pongas, tendrá que funcionar a menor potencia y consumirá menos energía.
Esto lo puedes notar más o menos en función de cómo sea tu vivienda, la orientación y tamaño de las ventanas, la temperatura exterior, etc. No obstante, ya sea en mayor o menor medida, es algo que va a influir en el consumo de electricidad durante los meses de más calor.
Ventila a la hora adecuada
También queremos recomendarte la importancia de ventilar la casa a la hora adecuada. Cuando la temperatura sube mucho fuera, es más momento para decidir ventilar la casa. Por tanto, debes evitar las horas centrales del día, que es cuando hace más calor fuera y más aire caliente podría entrar.
Lo ideal es que ventiles tu hogar por la mañana temprano, cuando la temperatura aún es más fresca. En función de dónde vivas, esto puede ayudarte a tardar más en encender el aire acondicionado ese día. Por supuesto, nunca debes ventilar la casa si acabas de poner el aire, ya que estarías malgastando electricidad.
En definitiva, evitar que entre luz directa del sol en tu casa puede ser buena idea para ahorrar en verano. Esto ayudará a mantener la casa más fresca y reducir así el consumo de electricidad. Además, también deberías gestionar correctamente el momento del día en el que ventilas.
