Si utilizas el aire acondicionado en verano para aclimatar tu vivienda, seguramente te interese poder mantener la temperatura y que no vuelvas a tener calor rápidamente cuando lo apagues. Vamos a darte algunos trucos indispensables para que puedas poner en práctica y así reducir el consumo, para que no tengas que estar conectando el aire continuamente.
Evita que la casa se caliente tras usar el aire
Más allá de utilizar el aire acondicionado de forma correcta, para que consuma lo menos posible, también conviene que tengas en cuenta qué hacer una vez lo apagas. Esto puede ser determinante para que la vivienda se mantenga con buena temperatura durante un tiempo más.
Algunas recomendaciones básicas generales, más allá de lo que vamos a explicarte una vez lo apagues, son las siguientes:
- Pon el aire a unos 24 o 25 grados.
- Por la noche puedes subirlo un grado.
- Intenta apagarlo un rato antes de salir o acostarte.
- Mantén los filtros limpios.
Baja persianas o utiliza toldos
Cuando apagues el aire, algo que puedes hacer es bajar las persianas y utilizar toldos. Esto te ayudará a reducir la entrada de calor exterior. Al bajar las persianas, impides que entre luz directa del sol, lo cual podría hacer que la temperatura interior aumente rápidamente.
Lo mismo puedes hacer con toldos, cortinas o cualquier elemento que bloquee todo lo posible la entrada de luz solar. Lo podrás aprovechar para preservar por más tiempo la temperatura.
No abras las ventanas
Tampoco deberías abrir las ventanas. Sin duda, es algo que puede hacer que la temperatura aumente rápidamente. Entraría aire más caliente de fuera, por lo que ese intercambio haría que tuvieras que encender nuevamente el aire acondicionado para recuperar la temperatura deseada.
Si mantienes un buen aislamiento térmico, con las ventanas y puertas cerradas, lograrás que la casa se mantenga más fresca una vez apagues el aire. Lógicamente, esto va a depender también de la temperatura exterior, por lo que podría durar más o menos tiempo.
Intenta ventilar cuando la temperatura baje
Ventilar la vivienda es importante. No obstante, puedes hacerlo en diferentes momentos del día, por lo que conviene elegir el mejor. Lo ideal es hacerlo cuando la temperatura exterior es lo más baja posible, que suele ser a primera hora de la mañana o por la noche.
El objetivo es que ese intercambio de temperatura sea lo menor posible. Si apagas el aire acondicionado y ventilas tu casa con mucho calor fuera, va a suponer un gasto de energía. En cambio, si ventilas con una temperatura exterior baja, podrás mantener más fresca tu casa.
Reduce las fuentes de calor
Tal vez tengas aparatos que generen calor en esa habitación donde apagas el aire acondicionado. Todo lo que puedas reducir el uso de ciertos electrodomésticos que provoquen un aumento de la temperatura, será bienvenido para tu objetivo de mantener fresca la estancia.
En definitiva, estas son algunas recomendaciones que puedes poner en práctica para que la temperatura no aumente rápidamente cuando apagues el aire acondicionado. El objetivo es reducir el consumo de energía, sin que ello suponga perder confort.
