Tener una buena conexión para jugar por Internet, es fundamental. Es importante tener una buena velocidad, pero también una latencia baja. En este artículo, vamos a darte algunas recomendaciones esenciales para que puedas jugar como un profesional, sin sufrir cortes en ningún momento. Algunos son consejos básicos, pero que no siempre aplicamos. Reducir el riesgo de cortes, está en tu mano.
Igual que necesitas tener una conexión estable y adecuada para ver contenido en Streaming en alta calidad o utilizar la nube, la necesitas para jugar online. Si la conexión falla, algo que puede ocurrir si no tienes buena cobertura o hay mucha saturación, podrías incluso quedar bloqueado para acceder a una partida.
Juega por Internet sin cortes
Hay juegos que requieren de una conexión muy buena. Son aquellos que tienen un ritmo rápido, como son los de disparos, por ejemplo. Podemos nombrar algunos como Fortnite o Call of Duty. En otros casos, la conexión no va a ser tan importante, pero igualmente conviene tomar precauciones.
Si puedes, conéctate por cable
El primer consejo es que te conectes por cable. Siempre que puedas, es mejor conectarte así que hacerlo a través de redes inalámbricas. Vas a ganar en estabilidad, velocidad y mantendrás el ping bajo. Aunque es cierto que el Wi-Fi actual puede equipararse al cable, especialmente tras la llegada del Wi-Fi 7, las condiciones no siempre son las mejores.
En caso de que estés conectado demasiado lejos del router, tengas un dispositivo con hardware limitado o pueda haber interferencias, la diferencia respecto a usar cable puede ser muy visible.
Activa el modo gaming en tu router
También tienes la opción de habilitar el modo gaming que tienen algunos routers. También puede venir como QoS. Significa que el aparato va a priorizar tráfico para jugar. Si tienes un ancho de banda limitado o muchos aparatos conectados, el router va a priorizar la conexión a ese juego.
Podrás notar que la estabilidad mejora y evitarás problemas habituales que sí pueden aparecer si te conectas de la forma habitual, sin dar priorización de tráfico. Puedes ver nuestro tutorial donde explicamos cómo habilitar la priorización de tráfico en el router.
Elige la frecuencia de los 5 GHz
Lo normal es que tu router sea doble banda. Podrás conectar tus dispositivos, siempre que sean compatibles, tanto a los 2,4 GHz como a los 5 GHz. Sin embargo, de cara a lograr la máxima estabilidad y velocidad, lo mejor es usar esta última frecuencia. Mejora a la de los 2,4 GHz, que es más inestable y sensible a interferencias.
Eso sí, ten en cuenta que la frecuencia de los 5 GHz es más sensible a la distancia. Por tanto, es algo que puedes usar siempre y cuando la cobertura sea óptima y no te conectes demasiado lejos o haya obstáculos.
Optimiza la cobertura
En caso de que no puedas conectarte por cable, y además tengas problemas con la conexión inalámbrica, lo que deberías hacer es optimizar la cobertura. Pero no debes cometer errores en este sentido. No compres cualquier repetidor, ya que no siempre va a ser útil e incluso podrías notar que la conexión va peor para jugar online.
Te recomendamos que utilices un sistema Mesh. Te permite cubrir una mayor superficie y mantener una buena velocidad y estabilidad. Para jugar, es lo mejor.
En definitiva, estos son algunos pasos que puedes dar para mejorar la conexión a la hora de jugar por Internet y evitar problemas. El objetivo es que no aparezcan cortes, ni retardos al jugar.
No uses el Wi-Fi para otras cosas mientras juegas
Un consejo muy sencillo, pero extremadamente efectivo para jugar por Internet sin cortes, es evitar usar el Wi-Fi para otras tareas mientras estás jugando. Aunque tengas una buena conexión, el ancho de banda no es infinito. Si al mismo tiempo alguien está viendo series en streaming, descargando archivos pesados o haciendo videollamadas, tu partida lo va a notar sí o sí, con subidas de ping, tirones o incluso desconexiones.
Esto es todavía más importante en juegos rápidos y competitivos como Fortnite o Call of Duty, donde cualquier pequeño retraso puede hacer que pierdas un enfrentamiento. No importa que el juego no consuma muchos datos: lo que afecta es la saturación de la red y la falta de estabilidad cuando varios dispositivos compiten por la conexión.
Siempre que puedas, intenta que durante tus sesiones de juego no haya otros móviles, tablets, televisores o consolas usando el Wi-Fi. Esto es independiente al modo gaming del router, ya que no evita que alguien esté viendo vídeos en su teléfono. Si vives con más personas, avisa antes de empezar a jugar. Incluso pausar un vídeo en streaming o una descarga puede marcar una gran diferencia. Reducir el uso del Wi-Fi al mínimo te ayudará a tener una conexión más estable, menos lag y partidas mucho más fluidas.
