La nube ofrece un amplio abanico de opciones. Podemos subir archivos y tenerlos siempre disponibles, por ejemplo. También incluso llegar a virtualizar sistemas. En este artículo, vamos a explicarte en qué consiste un escritorio virtual en la nube, también conocido como VDI, y en qué situaciones puede ser interesante usarlo. Vamos a hablarte de todo lo que tienes que saber si dudas en empezar a utilizarlo.
Esto es algo que se utiliza cada vez más para trabajar de forma remota. No es necesario estar en un lugar físico para poder acceder a herramientas de trabajo, de la misma manera que si estuvieras en la oficina. Por tanto, aporta mucha utilidad para cualquiera que necesite llevar a cabo tareas laborales.
En qué consiste el VDI
Pero, ¿en qué consiste exactamente? Se trata de una estación de trabajo que, como su nombre indica, es virtual. No va a estar en el mismo lugar físico en el que te encuentres. Va a tener un sistema operativo que vas a poder usar, como si fuera tu ordenador, pero realmente no es un aparato físico al que tengas acceso.
Funciona gracias a un proveedor central, que puede ser alguna plataforma como Microsoft Azure, VMware Horizon Cloud, etc. Es una máquina virtual, alojada en un servidor, con un software específico de virtualización que va a permitir tener un sistema operativo y poder acceder a él desde otros aparatos, sin importar dónde estemos.
A partir de ahí, una vez está todo bien instalado y configurado, lo vas a poder usar como si fuera un ordenador normal. Vas a poder acceder a múltiples aplicaciones, generar archivos, acceder a Internet, etc. Todo igual que con tu ordenador, pero con todo almacenado en la nube, en un servidor fuera de tu casa o lugar de trabajo.
Esto lo podrías usar también a nivel doméstico, aunque es más frecuente en el ámbito empresarial. Según las características, vas a tener más o menos recursos disponibles, por lo que el equipo será más o menos potente. Básicamente, igual que un ordenador, puede tener más o menos memoria RAM, mejor o peor procesador, más o menos espacio disponible, etc.
Limitaciones del VDI
Hemos visto cómo el uso de los escritorios virtuales ofrece muchas ventajas, pero no podemos obviar que también tiene algunas limitaciones. Es algo que hay que tener en cuenta antes de implementarlos. Una de sus principales limitaciones, y quizá la más importante, es la dependencia de una conexión a Internet estable y rápida. Hemos visto cómo opera íntegramente en la nube y cualquier interrupción o inestabilidad, causará retrasos o problemas de rendimiento.
También hay que tener en cuenta que el VDI trae un coste asociado relacionado con proveedores como Microsoft Azure, VMware Horizon o Citrix, y sus correspondientes suscripciones. Bien es cierto también que un VDI tiene una curva de aprendizaje para usuarios no experimentados, que pasa por la selección del proveedor hasta la gestión de accesos. La latencia es otra de sus limitaciones, sobre todo cuando hablamos de aplicaciones que requieren inmediatez sin retardos como software de diseño 3D o juegos.
Cuándo es útil un escritorio virtual
No vas a estar atado a un único equipo. Es decir, podrías acceder a ese escritorio virtual en la nube desde un ordenador portátil, uno de sobremesa, una Tablet, un móvil… Si eres un trabajor que tiene que moverse de un lugar a otro, cambiando de dispositivo, es interesante. Por tanto, es útil si sueles ir de un sitio a otro y teletrabajar.
También viene bien para que otras personas puedan trabajar en algún proyecto de forma esporádica. No necesitan tener acceso físico a ese equipo, ni tampoco configurar un ordenador para cada persona que vaya a participar. Simplemente, tendrán acceso a ese escritorio virtual en la nube y sería suficiente.
Por otra parte, también puede suponer un ahorro en hardware. De cara a una empresa, no necesita tener tantos equipos físicos, sino que sus trabajadores podrían acceder a un VDI bien configurado y poder realizar allí sus tareas, por lo que se ahorraría en costes de mantenimiento, comprar nuevos equipos, etc.
