Es cierto que la nube ha ganado mucho peso en los últimos años. Tenemos plataformas muy utilizadas, como Dropbox o Google Drive, donde podemos guardar archivos y tenerlos disponibles en cualquier lugar. Sin embargo, creemos que las unidades físicas, los discos duros externos o cualquier otro tipo, van a seguir siendo muy utilizadas a la hora de crear copias de seguridad. Te vamos a explicar los motivos principales.
Lo ideal es utilizar ambas opciones. De hecho, en RedesZone recomendamos la regla del 3-2-1. Consiste en tener tres copias de seguridad, en dos formatos distintos y que una de esas copias sea externa. En caso de que haya algún problema, incluso si sale ardiendo tu casa, estarías protegido.
Las unidades físicas tienen muchas ventajas
Por unidades físicas podemos mencionar un disco duro HDD, un disco externo, una memoria USB, un disco SSD… Hay muchos formatos, con velocidades y capacidades distintas. Hay diferencias entre copias de seguridad en unidades internas y externas, aunque en ambos casos vas a tener siempre acceso físico.
Control total sobre esos archivos
Una ventaja clara, es que con las unidades físicas tienes el control total sobre esos archivos, sobre esa copia de seguridad que tienes almacenada. Si usas la nube, en plataformas como Dropbox o Google Drive, realmente ese contenido está en servidores que no son tuyos, por lo que no vas a controlarlos.
Aunque sea útil poder acceder a esos archivos desde cualquier lugar, de forma remota, la incertidumbre de que no dependes al 100% de lo que ocurra, va a hacer que no desaparezcan las copias de seguridad físicas.
No dependes de Internet
Otro factor importante a tener en cuenta, es que no dependes de Internet. Tienes un disco duro externo, por ejemplo, y tus archivos estarán disponibles, aunque no tengas cobertura. Basta con enchufar ese aparato a un ordenador o móvil y poder actualizar la copia de seguridad, descargar archivos o revisar que todo esté bien.
La nube, aunque sea estable y funcione bien en el 99% del tiempo, siempre tiene la probabilidad de que falle justo cuando lo necesitas. Puede haber un fallo en tu conexión de Internet, pero también en el lado de los servidores.
Facilidad para ver el contenido
Por supuesto, es más fácil de ver el contenido y de forma más ágil. Basta con conectar un disco duro externo a tu ordenador o móvil y listo. No necesitas tener una cuenta de usuario, iniciar sesión, instalar una aplicación para entrar en la nube, etc. Es todo más rápido y directo, lo cual es ideal también para usuarios menos expertos.
Por tanto, creemos que la facilidad de uso es otro elemento que va a hacer que las unidades físicas no dejen de existir y sigan siendo una opción muy importante para crear copias de seguridad.
Velocidad de transferencia
La velocidad de Internet ha mejorado mucho en los últimos años. La llegada de tecnologías como el Wi-Fi 7 o el 5G, hace que sea más rápido subir y descargar archivos de la nube con el móvil. También las tarifas de fibra óptica permiten ya contratar incluso 10 Gbps. Sin embargo, si tenemos en cuenta la rapidez, suele ganar las unidades físicas.
Una unidad SSD puede tener velocidades de lectura de 6 o 7 Gbps sin problemas. También las unidades que se conectan a puertos USB 3.2 o Thunderbolt, tienen una gran velocidad. Usar la nube, en cuanto a velocidad de transferencia, va a tener más limitaciones. Al menos, a día de hoy.
En definitiva, utilizar la nube para tener copias de seguridad es una buena opción, pero creemos que las unidades físicas van a seguir estando muy presentes.
