Es importante crear copias de seguridad y tener los archivos disponibles en caso de que surja algún problema en el ordenador o en algún dispositivo móvil. Para ello, lo habitual es tener algún disco duro externo donde guardar el contenido. Sin embargo, en los últimos años se ha popularizado el uso de la nube para esto mismo. Hay muchas plataformas, cada vez con más capacidad, y puede ser una alternativa interesante.
Vamos a hablarte de las ventajas y desventajas de usar la nube en vez de un disco duro externo. Según qué necesites, puede que te interese utilizar una u otra opción. El objetivo es que siempre tengas los archivos a buen recaudo y no tengas ningún problema a la hora de tener tus archivos disponibles.
Ventajas
La primera ventaja, algo muy evidente, es que vas a poder tener tus archivos disponibles en cualquier lugar. Un disco duro externo es algo físico, algo que necesitas llevar de un lugar a otro. En cambio, la nube permite acceder al contenido simplemente con tener acceso a Internet desde cualquier dispositivo.
Menos pérdida de datos
Otro punto positivo es que no estás expuesto a posibles pérdidas de dispositivos físicos o al deterioro. Una unidad física, la podrías dejar olvidada en algún lugar o que deje de funcionar si le das un golpe o simplemente por el paso del tiempo.
Más opciones a tu alcance
También hay que añadir la ventaja de tener muchas funciones disponibles. Por ejemplo, poder crear copias de seguridad automáticas desde tus dispositivos, así como poder editar archivos online, compartir carpetas con otras personas o una mayor accesibilidad desde dispositivos de todo tipo.
Económico
Además, es algo que puede llegar a ser gratuito. Es cierto que hay límites en cuanto a espacio disponible, ya que las plataformas que ofrecen almacenamiento gratis no suelen tener una gran capacidad, pero las que sí son gratuitas pueden ser útiles para muchos usuarios. Hay operadores de telefonía, como es el caso de O2, que incluso ofrecen 1 TB gratis para sus clientes.
Desventajas
Pero también tiene ciertos puntos negativos. Uno de ellos es que dependes de Internet. Para poder acceder a la nube, necesitas tener conexión en tu dispositivo. Si estás en una zona sin cobertura, como podría ser durante un vuelo, y necesitas acceder a tus archivos, no vas a poder. En cambio, con un disco duro externo sería tan sencillo como conectarlo por USB.
El espacio se agota
Además, está la desventaja del espacio. Aunque existen opciones de pago que permiten tener incluso varios TB para almacenar contenido, generalmente no se acerca a lo que podrías obtener con un disco duro externo. Para copias de seguridad de gran tamaño, podría no ser suficiente y tener limitaciones importantes.
Problemas de seguridad
Una desventaja más, es el riesgo de seguridad. Estás expuesto a posibles ataques, filtraciones de datos y problemas que afecten a esa plataforma que utilizas para guardar tus documentos. Un disco duro, aunque también podría ser infectado por algún malware, es más seguro en este sentido, ya que no necesita estar conectado siempre a Internet. El riesgo es algo que debes valorar a la hora de guardar tus archivos en uno u otro lugar.
Servidores caídos
Por otra parte, está el problema de que esa plataforma que utilices deje de funcionar por algún motivo. Puede ser algo momentáneo, que afecte a unos minutos o a unas horas, pero también que sea definitivo y cierre ese servicio. No es algo que puedas controlar, por lo que tus archivos podrían no estar disponibles en todo momento.
Enfoque Híbrido: ¿Es la mejor opción?
Los usuarios más recelosos de su privacidad y que quieren tener el control 100% sobre sus datos, nunca optarán por un servicio en la nube. No quieren depender de que un servidor funcione al 100% para poder acceder a sus archivos y posiblemente tampoco se fían del todo de la seguridad que brindan muchos de estos servicios. Sobre todo si hablamos de una época en la que los ciberataques y las filtraciones están a al orden del día.
Pero como hemos visto, la nube es demasiado cómoda. Suelen ser servicios económicos y con almacenamiento suficiente para la mayoría, accesibles desde casi cualquier dispositivo conectado a Internet. Y es precisamente ahí, donde muchos usuarios no se inclinan ni para un lado ni para otro, adoptando lo que podemos denominar como un enfoque híbrido.
No se trata de elegir uno u otro, sino de integrar los dos para gestionar nuestras copias de seguridad. Podremos tener aquello que más valioso nos parece, en discos duros externos fuera del acceso a Internet, y otros archivos menos relevantes subidos a la nube del servicio que más nos convenga. P
Pero ese no es solo el enfoque o una de las grandes ventajas del método híbrido. Se trata de una manera de diversificar riesgos, ya que un problema de acceso en la nube, o un daño físico en un disco duro externo, puede tener siempre a la otra opción como respaldo. Lógicamente, se trata de algo que hay que evaluar muy bien, ya que contar con un método híbrido también puede suponer más gasto, al tener que mantener uno o varios discos duros externos junto a la suscripción de algún servicio de almacenamiento en la nube.
En definitiva, para crear copias de seguridad vas a poder utilizar tanto la nube, con plataformas de almacenamiento como Google Drive o Dropbox, así como unidades de discos duros externos. Cada una de estas alternativas tiene sus ventajas y desventajas, por lo que va a ser esencial elegir la que mejor se adapte a lo que necesitas.
