Para poder crear copias de seguridad de forma externa, en una unidad física, vas a tener diferentes opciones disponibles. Vamos a hablarte de cada una de ellas, con las principales ventajas y desventajas, para que puedas elegir la que mejor se adapte a lo que necesites y tener tus archivos siempre disponibles. Recuerda que es esencial tener copias de seguridad, de cara a enfrentarte a problemas muy variados, como son los ataques ransomware, la pérdida de información por fallos a nivel de hardware o errores accidentales.
Vas a poder utilizar discos HDD externos, unidades SSD, memorias USB o incluso servidores NAS. En todos ellos vas a poder almacenar tus archivos sin depender de la nube, aunque en el caso de los NAS sí que puedes aprovechar también la conexión de Internet y acceder, de forma remota, a las copias de seguridad.
Dónde guardar tus copias físicas
Hay diferencias en características clave, como la capacidad de almacenamiento, la velocidad o la portabilidad de esos dispositivos. Por tanto, lo que para una persona pueda ser lo mejor, tal vez para otra lo sea alguna alternativa.
Discos HDD
Los discos duros HDD son una opción clásica para tener copias de seguridad externas. Tienen la ventaja de que son económicos y permiten almacenar bastante cantidad de datos. Un disco de 5 TB, por ejemplo, lo puedes comprar por unos 125€. Es una buena opción si necesitas almacenar grandes cantidades de archivos de tus dispositivos móviles o del ordenador.
Suelen ocupar un espacio reducido, aunque no tanto como otras opciones que vamos a ver. No es tan portable, pero igualmente sí que puedes llevarlo a diferentes lugares. Si no tiene una gran capacidad (1 o 2 TB) pueden ser más pequeños y livianos. Una desventaja clara es la velocidad. Suelen ser más lentos en comparación con los SSD y tienen también una menor vida útil, aunque dependerá del uso que le des y de la calidad de esa unidad.
Unidades SSD
Las unidades SSD externas son otra opción que tienes para guardar copias de seguridad. En los últimos años han estado cada vez más presentes. Aunque son algo más costosas que los HDD, tienen varias ventajas que hacen que sea una alternativa ideal para muchos usuarios a la hora de crear copias.
La principal ventaja es que son unidades más veloces que los HDD. Muy útil si haces copias de seguridad frecuentemente y no quieres perder tiempo en esperar a que carguen tantos archivos. También son más silenciosos y son dispositivos de menor tamaño y peso, por lo que son mucho más portables.
En cuanto a desventajas, son dispositivos más caros y no suelen tener tanto espacio disponible. Es buena opción si solo necesitas 1 o 2 TB.
Pendrives y memorias USB
Por otra parte, está la opción de almacenar copias de seguridad en pendrives y memorias USB. Esto permite llevar el contenido a cualquier lugar, ya que el tamaño de las unidades es muy reducido. Los hay que incluso puedes llevar en el llavero, junto a las llaves de casa. Son económicos. Una memoria USB de 256 GB la puedes comprar por unos 20€.
El problema es que no tienen mucho espacio. Lo normal es que tengas hasta 128 o, como mucho, 256 GB. Sí son útiles para copias de seguridad básicas, como documentos y archivos que ocupen poco. Tampoco son muy rápidos, en comparación con los SSD.
Son también unidades menos fiables. Tienen una vida útil más reducida y suelen generar más problemas a corto plazo, especialmente si no utilizas una marca de calidad. Por ejemplo, puedes tener problemas relacionados con la corrupción de archivos y no poder acceder a lo que tienes almacenado.
Servidores NAS
Por último, puedes contar con servidores NAS para tus copias de seguridad. Es una opción diferente a todo lo que hemos visto anteriormente, ya que en este caso sí que puedes tener la unidad conectada a Internet y acceder a tus archivos de forma remota, desde cualquier lugar, simplemente con el móvil o PC.
Una de las ventajas es que vas a poder configurar copias automáticas y, además, hacerlas desde cualquier sitio. También vas a poder guardar bastante contenido, ya que hay servidores NAS que pueden tener incluso más de 16 TB disponibles. Eso sí, el precio es más elevado que un disco HDD normal.
| Dispositivo | Caso de Uso Ideal | Capacidad Típica | Ventaja Principal | Desventaja Principal | Coste Relativo |
|---|---|---|---|---|---|
| HDD | Copias de seguridad masivas, archivo multimedia, almacenamiento económico a largo plazo | 1TB - 10TB+ | Precio más bajo por GB y grandes capacidades disponibles | Velocidad limitada (100-160 MB/s) y menor durabilidad por partes mecánicas | Bajo |
| SSD | Trabajos profesionales, edición de vídeo, gaming, aplicaciones que requieren velocidad | 250GB - 4TB | Alta velocidad (500-3500 MB/s) y mayor durabilidad sin partes móviles | Precio elevado por GB comparado con HDD | Alto |
| Pendrive | Transferencias rápidas de archivos pequeños, portabilidad máxima, uso temporal | 8GB - 512GB | Máxima portabilidad y bajo coste inicial | Capacidad limitada y menor fiabilidad a largo plazo | Muy Bajo |
| NAS | Copias automáticas, acceso remoto, trabajo colaborativo, servidor doméstico | 2TB - 100TB+ | Automatización de copias y acceso remoto desde cualquier lugar | Mayor inversión inicial y complejidad de configuración | Muy Alto |
¿Qué opción elegir?
En definitiva, estas son algunas opciones que puedes tener disponibles para guardar tus copias de seguridad. ¿Cuál elegir? Pues dependerá de lo que necesites, en cuanto a velocidad y almacenamiento. No obstante, si lo que quieres es tener tus copias guardadas con las máximas garantías y fiabilidad, quédate con discos HDD externos, SSD o servidores NAS. Evita los pendrives, salvo para cosas concretas.
Por rendimiento, pensando en el largo plazo y en evitar problemas habituales, los SSD suelen ser más resistentes y duraderos. Especialmente, es lo mejor si vas a llevar de un sitio a otro tus copias de seguridad. En mi caso personal, lo que hago desde hace ya mucho años es tener varias copias de seguridad. Tengo un par de discos externos HDD, pero también un servidor NAS, donde realizo copias de seguridad desde cualquier lugar, además de usar la nube para las copias que me gustaría tener disponibles siempre. Esto, unido a memorias SSD en varios portátiles, me permiten tener mis archivos perfectamente protegidos en caso de que ocurra algo. Siempre es interesante tener copias de seguridad offline (en equipos que nunca conectes a Internet), así como con acceso a la red.
Mantenimiento de los dispositivos para las copias de seguridad
Las copias de seguridad tienen como objetivo salvaguardar nuestros datos importantes. Cuando hablamos de datos nos referimos a fotos, documentos, vídeos, audio y mucho más. Pero si no tenemos el mínimo cuidado con los dispositivos en los que almacenamos toda esta información, podríamos tener problemas no deseados.
Por ese motivo, el mantenimiento de los dispositivos de almacenamiento es fundamental para garantizar que las copias de seguridad sean accesibles y seguras a largo plazo. Un aspecto muy importante es el entorno en el que almacenamos este tipo de dispositivos con nuestra copia de seguridad.
Si hablamos de discos HDD, SSD y USB lo mejor es un lugar fresco, seco y libre de polvo para evitar daños por calor, humedad o partículas. Las temperaturas superiores a 40 grados pueden acelerar el desgaste de los componentes electrónicos, mientras que la humedad puede causar corrosión en las conexiones. Si vivimos en un entorno con cualquiera de estas condiciones, la mejor idea podría ser usar cajas protectoras o fundas para proteger los dispositivos. Los servidores NAS, al estar siempre encendidos, tendrán que contar con un área bien ventilada para evitar el sobrecalentamiento, y si es necesario, usaremos un sistema de alimentación ininterrumpida (SAI) para protegerlos contra cortes de energía que puedan dañar los discos internos.
Como parte de este mantenimiento, pequeños gestos pueden marcar la diferencia. Un fallo habitual que puede dañar los datos es desconectar un dispositivo sin usar la opción “Expulsar” o “Quitar hardware de forma segura” en el sistema operativo. Es importante hacerlo en los discos externos y los USB, para evitar que se corrompan o pierdan archivos. Antes de desconectar, tendremos que comprobar siempre que no haya transferencias activas.
Hay herramientas como CrystalDiskInfo que nos permiten comprobar el estado de salud del disco y es algo que debemos hacer cada seis meses al menos. Si se detectan problemas, tendremos que poner a salvo los datos en nuevo dispositivo inmediatamente.
