Si tienes alguna copia de seguridad en un disco SSD o HDD externo, es importante que te asegures de que funciona correctamente y de que no va a dejar de hacerlo a corto plazo. Esto te ayudará a evitar la pérdida de archivos importantes. Además, es interesante tener más de una copia y en diferentes lugares como un servidor NAS que tengamos en la misma red local, en un NAS remoto e incluso en la nube a modo de backup en una localización externa. Siempre es recomendable guardar como mínimo tres copias de seguridad, y cada una de ellas en un lugar, incluyendo un disco externo que esté completamente «offline» o no conectado a la red local ni a Internet.
Algunos pasos rápidos para saber si un disco puede fallar pronto:
- Realizar un test de estado, puedes usar un programa como CrystalDiskInfo para ello.
- Estar alerta ante fallos y sonidos extraños.
- Comprueba el tiempo de uso.
Comprueba el estado SMART
Lo normal es que los SSD y HDD actuales registren información interna sobre el estado de la unidad. Utilizan lo que se conoce como tecnología SMART y vas a poder usar herramientas como CrystalDiskInfo, además de aplicaciones propias de los fabricantes que también nos brindan exactamente la misma información. Podrás obtener algunos indicadores como:
- Errores de lectura.
- Sectores reasignados.
- Sectores pendientes.
- Temperatura.
- Número de encendidos.
Dependiendo de si es un disco duro o una unidad SSD, tendremos unos datos u otros. Por ejemplo, en el caso de las unidades SSD podemos ver los TB de lectura y escritura que hemos realizado con la unidad, mientras que los discos duros no muestran esta información.
Con esto, puedes tener ciertas pistas en caso de que veas sectores reasignados o pendientes, así como errores de lectura. No significa que vaya a dejar de funcionar inmediatamente, pero sí deberías estar alerta. Además, si usas un sistema operativo como Windows, Linux o macOS, el propio sistema nos avisará si encuentra algún tipo de problema, para que realicemos una copia de seguridad cuanto antes.
Detecta fallos de funcionamiento
También puedes observar errores o ciertas señales negativas cuando accedes a esa unidad de almacenamiento. Por ejemplo, puedes observar cosas como:
- Lentitud al abrir archivos, o errores aleatorios a la hora de abrirlos o escribir alguna modificación en ellos.
- Sonidos extraños del disco al leer o escribir, esto solamente sucede si es un disco duro.
- Chasquidos metálicos, nuevamente, esto solamente si es un disco duro, porque las unidades SSD no tienen partes móviles.
- Imposibilidad de acceder a ciertos documentos, porque la información se ha corrompido.
Ten en cuenta el tiempo de uso
Algo más que puedes mirar es el tiempo de ese disco externo. Aunque no sea algo determinante, ya que influirá mucho cuánto lo hayas utilizado o la cantidad de escrituras que haya tenido, sí puede ser útil para hacerte una idea de cuánta vida útil le queda. La vida útil de los SSD y HDD, según Kingston, uno de los fabricantes más conocidos, es la siguiente:
- SSD: 8 años y una tasa de fallos anualizada del 0,9%. Esto es lo que suelen durar, no obstante, todo dependerá de uso que le hayas dado, sobre todo el nivel de TB de escrituras mensuales que tengas.
- HDD: 4 años y una tasa de fallos anualizada del 1,7%. Hay discos duros que pueden aguantar más de 8 años sin problemas, pero de media, suelen durar unos 4-5 años por lo que tenlo en cuenta si tienes discos con estos años.
Nunca te fíes de una única copia
Más allá de poder hacerte una idea de cuándo un SSD o HDD podría fallar, es importante que tengas en cuenta disponer de varias copias y no limitarte solo a una. Esto permitirá tener siempre un buen respaldo, en caso de que algún dispositivo se dañe o no puedas acceder por cualquier circunstancia.
Lo ideal es que tengas en cuenta la regla 3-2-1. Esto consiste en lo siguiente:
- 3 copias de seguridad.
- 2 formatos distintos.
- 1 en algún lugar externo.
Por tanto, es buena idea tener 3 copias de seguridad, en 2 formatos distintos (en la nube y unidades físicas) y que, al menos, una de esas copias esté en un lugar externo. Si hubiera algún incendio en tu vivienda o negocio, por ejemplo, siempre tendrías copias también fuera y tus archivos estarían a buen recaudo.
Además, es importante que esas copias de seguridad las tengas actualizadas y que te asegures de guardar lo realmente importante. Estarás protegido ante problemas muy variados, como podría ser un ataque de ransomware o simplemente el deterioro habitual de las unidades de almacenamiento, ya sean SSD o HDD que, como hemos explicado, tienen una vida útil, aunque el tiempo será variable.
