Un servidor NAS permite alojar contenido y tenerlo disponible en todo momento, para poder acceder desde otros dispositivos. Por tanto, es un aparato pensado para funcionar de forma continua. Es muy útil para crear copias de seguridad, liberar espacio en otros equipos o compartir grandes archivos con amigos y familiares. Sin embargo, es importante que tengas en cuenta cuándo debes reiniciarlo.
¿Puedo tener el NAS encendido las 24 horas?
Sí, el NAS lo podrías tener encendido las 24 horas del día. De hecho, es un aparato que está diseñado precisamente para eso, con unidades de almacenamiento también específicas para funcionar de forma ininterrumpida. Por tanto, no es malo dejar tu servidor NAS siempre encendido en casa.
Lógicamente, un NAS consume energía. Si lo tienes siempre encendido, es un gasto que vas a tener que soportar. Es igual que tener siempre encendido el router, una cámara de seguridad o cualquier otro aparato de forma permanente. Eso sí, no significa que consuma mucha energía y, además, están diseñados para gastar poco en reposo.
Incluso si llevas meses con el NAS encendido, no necesariamente hay motivos para reiniciarlo o apagarlo, más allá de ahorrar energía o si no vas a necesitarlo.
¿Cuándo debo reiniciar el NAS?
Hay situaciones en las que sí deberías reiniciar el NAS. No porque no sea un aparato diseñado para estar siempre encendido, sino para lograr que el funcionamiento siga siendo el adecuado y evitar problemas de seguridad. Los principales motivos son los siguientes:
- Después de una actualización.
- Cuando hay problemas de software.
- Tras un cambio de hardware.
- Después de algún cambio importante en el funcionamiento.
Al igual que ocurre con un ordenador o móvil, por ejemplo, reiniciar el NAS después de una actualización es recomendable. Puede ser una actualización del sistema operativo, del firmware o determinados paquetes. Es posible que el propio aparato solicite ese reinicio, pero incluso si no lo hace, es buena idea tenerlo en cuenta.
También deberías reiniciarlo si tienes problemas de software. Una aplicación podría dejar de funcionar, algún servicio empieza a ir lento, la interfaz web no va bien o aparecen errores al utilizar cualquier apartado del NAS. Esto puede pasar si se ha quedado pillado algún proceso o algún programa no se ha cerrado bien. Al reiniciarlo, todo podría volver a la normalidad rápidamente.
En caso de que hayas instalado una nueva memoria RAM o unidad de almacenamiento o hayas sustituido alguna anterior, también puede ser necesario reiniciar el aparato para que todo funcione bien. Esto podría evitar problemas y aprovechar al máximo el dispositivo.
Otro motivo para reiniciarlo es si notas algún cambio importante en el funcionamiento o bien que el propio fabricante lo haya recomendado. No necesariamente va a estar relacionado con una actualización de software, pero sí con cambios que se hayan producido en la configuración, por ejemplo, y que eso pueda suponer algún tipo de problema o limitación.
