Si necesitas conectar la televisión por Internet, es importante que la velocidad sea buena, que haya estabilidad y no aparezcan cortes. Tal vez necesites instalar algún dispositivo para que la señal sea más potente y poder conectar tu Smart TV sin problemas. Puedes instalar un repetidor Wi-Fi o un punto de acceso. Vamos a hablarte de las diferencias principales entre cada opción, para que puedas elegir la que mejor se adapte a lo que necesitas.
Repetidor Wi-Fi vs punto de acceso
Para elegir qué utilizar, lo mejor es saber diferenciar entre un repetidor Wi-Fi y un punto de acceso. Esto te ayudará a ver si te interesa más conectar tu televisión de una u otra forma.
Conexión con el router
El repetidor Wi-Fi va a conectarse de forma inalámbrica con el router. Recibe la señal y, posteriormente, la reparte al resto de aparatos que vayas a conectar, como es el caso de la televisión. Esto puede suponer que llegue debilitada, especialmente si la distancia es muy grande, hay obstáculos o interferencias.
En cambio, un punto de acceso va a conectarse por cable con el router. Podrás llevar la señal más lejos sin que haya pérdida. Esto evitará posibles obstáculos que pueda haber, interferencias y otros problemas que sí van a estar presentes cuando te conectas por Wi-Fi. Podrás conectar tu TV por cable o de forma inalámbrica con ese punto de acceso, según el modelo y lo que prefieras, pero habrás evitado que la señal hasta allí llegue de forma inalámbrica.
Estabilidad
Podemos decir que el Wi-Fi es más o menos estable en función de parámetros como la distancia, interferencias y obstáculos. Si te conectas a través de un repetidor, podría haber inestabilidad y que se corten las series y películas que ves en streaming.
Al utilizar un punto de acceso, la estabilidad va a ser mayor. Podemos decir que puede llegar a ser casi como conectar la televisión directamente al router por cable Ethernet. Muy buena opción para que no se corte el contenido en streaming.
Velocidad
Aunque no es un factor siempre determinante para usar la televisión, tener una buena velocidad es importante para ver contenido en alta calidad, como puede ser el 4K. En este sentido, al utilizar un repetidor Wi-Fi no vas a tener tanto control. Vas a estar expuesto a las limitaciones que hemos explicado, por lo que, tal vez, no tengas la velocidad mínima necesaria.
Con un punto de acceso, la velocidad sí que puede ser mayor. Vas a tener menos pérdida, lo cual se traduce en una velocidad mayor y estable.
Instalación
En este caso, un repetidor Wi-Fi parte con ventaja. La instalación es muy sencilla, ya que se conecta de forma inalámbrica con el router, por lo que podrás ponerlo donde necesites. Por parte del punto de acceso, la instalación puede ser más compleja al requerir cable de red. Es posible que no puedas pasar cable de una habitación a otra o tengas que realizar algunos cambios.
En definitiva, si puedes realizar una instalación y conectar el aparato por cable, lo ideal es utilizar un punto de acceso. Es lo que te permite ganar en estabilidad, tener mejor conexión y una mayor velocidad.
