- Casos en los que no es necesario tener un sistema Mesh en casa y basta con un repetidor Wi-Fi
- Por qué cambiar tu repetidor Wi-Fi por una red Mesh es la mejor decisión si no quieres problemas
Tanto utilizar un punto de acceso como un sistema Wi-Fi Mesh puede ayudar a mejorar la conexión. Sin embargo, funcionan de forma distinta y eso puede hacer que puedas encontrar ciertas ventajas en caso de que utilices un punto de acceso profesional, de calidad, para poder conectar tus aparatos. Vamos a hablarte de los puntos principales, para que puedas elegir qué te conviene más y tener una conexión de calidad en casa.
Punto de acceso o sistema Mesh
Un punto de acceso se conecta directamente por cable al router o a un switch de red. Lo puedes ubicar en la pared o en cualquier lugar y repartirá la conexión a los aparatos que necesites conectar. Al conectarse por cable directamente, evita los problemas típicos con el Wi-Fi, como son los obstáculos, posibles interferencias o la distancia.
En cambio, un sistema Mesh está compuesto por varios satélites que se conectan entre sí de forma inalámbrica. Aunque es una mejor opción que usar un simple repetidor Wi-Fi, sigue expuesto a posibles problemas si la distancia es muy grande, hay obstáculos y otros aparatos que puedan afectar a la red inalámbrica.
Siempre que sea posible, para poder tener una conexión estable y veloz, lo mejor es que utilices un punto de acceso y, además, que sea profesional y de calidad. Esto permitirá llevar la conexión de un lugar a otro de tu vivienda y mantener una gran estabilidad y velocidad. Si tienes una instalación de cable en tu casa, esto cobra aún más sentido.
Puedes utilizar algunos puntos de acceso de calidad, como un UbiQuiti UniFi U7-PRO o un TP-Link Omada EAP720. Ambas opciones cuentan con Wi-Fi 7, que es el último protocolo de red inalámbrica disponible.
Puedes usar sistemas Mesh por cable
Como alternativa a utilizar un sistema Wi-Fi Mesh habitual, puedes utilizar la opción conocida como Mesh backhaul. Significa que vas a poder conectar los nodos entre sí por cable Ethernet, en vez de utilizar la red inalámbrica. Esto aporta mayor estabilidad y evitas ciertos problemas.
Es necesario tener un modelo que admita esta opción. A partir de ahí, podrás llevar la conexión de un nodo a otro, conectados en diferentes lugares de tu casa, a través de cable Ethernet. Tendrás mejor conexión que si los conectas de forma inalámbrica e incluso podrías conectarlos a un switch de red o punto de acceso.
Cada uno de esos nodos podrá repartir la conexión a otros equipos de forma inalámbrica, pero también podrás usar los puertos Ethernet que tengan. Esto último ayuda a mantener la estabilidad y velocidad siempre.
Recuerda siempre que los nodos deben ser compatibles entre sí, aceptar la opción de backhaul y revisa los puertos Ethernet que tienen disponibles. Lo ideal es que sean, al menos, Gigabit Ethernet. Esto te garantiza poder alcanzar hasta 1 Gbps por cable. Un ejemplo que sí soporta backhaul es el TP-Link Deco BE3600.
Elegir entre un punto de acceso profesional o un sistema Mesh puede ser determinante para mejorar tu conexión de Internet. Nuestra recomendación es que uses un punto de acceso cuando sea posible, para garantizarte una mayor estabilidad, pero sin renunciar a la opción de un sistema Mesh, siempre que las condiciones lo permitan.
