La forma más segura de acceder a los recursos de nuestra red local desde Internet es usando una VPN (Virtual Private Network). Hoy en día hay dos protocolos muy rápidos y fáciles de utilizar que son ampliamente usados, tanto por usuarios domésticos como también por empresas. El popular protocolo WireGuard VPN y el servicio SDN de Tailscale nos permitirá conectarnos remotamente a nuestro hogar, e incluso hacer reenvío de tráfico y salir a Internet a través del servidor VPN configurado. Sin embargo, los usos que se les puede dar a estos dos protocolos es claramente diferente. En esta guía te explicamos cuándo deberías usar WireGuard y en qué casos es mejor Tailscale.
Las VPN hoy en día son más necesarias que nunca, porque los bloqueos por parte de los operadores se están intensificando, y muchas veces necesitaremos acceder de forma remota sin restricciones a nuestro hogar para hacer uso de servicios locales que previamente hemos configurado con Cloudflare Tunnels, pero que están bloqueados.
Escenarios donde debes usar WireGuard
El protocolo VPN de WireGuard es uno de los más recomendables actualmente, es un protocolo muy rápido que nos proporcionará una gran velocidad en descarga y subida, aunque el hardware sea bastante limitado. Es un protocolo que ha sido construido desde cero con las mejores tecnologías criptográficas modernas, dejando completamente de lado algoritmos de cifrado antiguos o considerados obsoletos. Gracias a la suite de cifrado usada, tendremos cifrado punto a punto, autenticación robusta y autenticidad de los datos transferidos.
Para utilizar una VPN con WireGuard, es totalmente necesario que el servidor físico donde lo instalemos (un NAS o un mini PC, por ejemplo) tenga lo siguiente:
- Una IP privada fija en la red local para el servidor donde tengamos WireGuard instalado
- El router debe tener la dirección IP pública, no es posible conectarnos al servidor VPN desde Internet si nuestro operador tiene CG-NAT.
- Debemos abrir un puerto hacia el servidor VPN con WireGuard si está en un NAS, Raspberry Pi o mini PC.
Una característica muy interesante de WireGuard es que debido a su popularidad y funcionamiento, la mayoría de fabricantes de routers domésticos como ASUS, FRITZ!, Keenetic o TP-Link entre otros muchos, e incluso routers profesionales como los de HPE Instant On, lo incorporan en sus sistemas operativos, así que tenemos el servidor VPN directamente integrado en el router. En el caso de que esté en el router, el propio sistema operativo del router se encargará de abrir el puerto correspondiente.
WireGuard deberías usarlo (por encima de Tailscale) en los siguientes escenarios:
- Si tienes una IP pública en tu conexión, y quieres conectarte directamente a casa sin intermediarios.
- Si quieres tener la máxima velocidad posible de descarga y subida, sin depender de terceros.
- Si quieres hacer reenvío de tráfico hacia Internet, y todo ello de forma sencilla.
- Si no quieres depender de un tercero para la infraestructura de control.
Como podéis ver, WireGuard tiene muchas ventajas, sin embargo, hay ciertos casos en los que podrías querer usar Tailscale (o ZeroTier) que es una gran alternativa
¿Cuándo merece la pena usar Tailscale?
La tecnología de Tailscale (que realmente utiliza WireGuard por debajo) es muy recomendable en ciertos escenarios, de hecho, es el favorito de muchos usuarios avanzados por encima de ZeroTier debido a sus posibilidades. Esta tecnología SDN a nivel de criptografía es tan buena como WireGuard, ya que la base está hecha con ese protocolo. Para utilizar una VPN con Tailscale, es totalmente necesario que el servidor físico donde lo instalemos (un NAS o un mini PC, por ejemplo) tenga lo siguiente:
- Un sistema operativo compatible con Tailscale donde poder instalarlo.
Esta tecnología no requiere abrir puertos, puede funcionar detrás de CG-NAT si tu operador no te proporciona una IP pública, e incluso permite reenvío del tráfico sin problemas. Al utilizar la infraestructura de Tailscale en modo cliente, no necesita tantos requisitos como WireGuard. A cambio de esto, dependeremos de dicha infraestructura para conectarnos a nuestra red local de forma remota.
Tailscale deberías usarlo (por encima de WireGuard) en los siguientes escenarios:
- Si tienes CG-NAT en tu conexión puedes usarlo.
- Si no quieres abrir ningún puerto en tu router hacia el servidor, Tailscale seguirá funcionando.
- Si quieres hacer reenvío de tráfico hacia Internet, podrás hacerlo aunque con una configuración algo avanzada.
En resumen, Tailscale tiene dos ventajas críticas frente a WireGuard: no requiere abrir puertos y funciona con CG-NAT. Un aspecto importante es que este software tiene ciertas limitaciones en su modalidad «Personal» que es la gratuita para siempre, como que solamente podemos tener hasta 6 usuarios, aunque sin límite de dispositivos, además, tendremos solamente tres grupos de ACL (Listas de Control de Acceso) y otras limitaciones que las versiones de pago no tienen.
Si quieres montar una red Tailscale muy grande, lo que podrías hacer es implementar el servidor de control de Tailscale auto-alojado usando headscale, en este caso sí tendrías que abrir puertos y tener una IP pública para que todo funcione correctamente, pero solamente en uno de los nodos de toda la red Tailnet.
Conclusiones
WireGuard y Tailscale comparten el mismo motor criptográfico (WireGuard) pero tienen requisitos técnicos muy distintos a nivel de IP, puertos y topología de red, sobre todo si hablamos de acceso remoto a la red local desde Internet. A continuación os mostramos una tabla comparativa centrada en esos requisitos:
| Requisito / Característica | WireGuard | Tailscale |
|---|---|---|
| IP pública en el router | Obligatoria para acceder desde Internet. | No necesaria; funciona detrás de CG-NAT |
| Apertura de puertos UDP | Sí, redirigir puerto (puerto 51820 UDP por defecto) al servidor. | No es necesaria |
| Compatibilidad con CG-NAT | No funciona. | Sí, diseñado para NAT traversal |
| Dependencia de terceros | Ninguna (solo protocolo). | Sí, plano de control de Tailscale (o headscale) |
| Velocidad máxima | Muy alta, cerca del límite del enlace. | Alta en conexión directa; baja con relés DERP. |
| Complejidad de configuración | Media (claves y peers). | Baja (cuenta y login). |
Si aún no te ha quedado claro si usar WireGuard o Tailscale, en el siguiente checklist puedes decidirte en función de los requisitos de red que tengas en casa o pequeña empresa:
| Paso | Pregunta | Recomendación |
|---|---|---|
| 1 | ¿Tienes IP pública en tu conexión de fibra? | Sí → Continúa; No → Elige Tailscale (soporta CG-NAT) |
| 2 | ¿Puedes abrir/redirigir un puerto UDP en tu router? | Sí → Continúa; No → Elige Tailscale |
| 3 | ¿Quieres máxima velocidad sin depender de terceros? | Sí → Elige WireGuard; No → Tailscale es adecuado |
| 4 | ¿Prefieres configuración mínima y sin tocar el router? | Sí → Elige Tailscale; No → WireGuard es viable |
| 5 | ¿Necesitas más de 6 usuarios o ACL avanzadas gratis? | Sí → WireGuard o Tailscale de pago/headscale; No → Tailscale Personal gratuita |
Como podéis ver, la decisión está basada en cómo es la red y si tenemos IP pública en nuestra red local o no. Os recomendamos acceder a los tutoriales que os hemos enlazado para instalar y configurar cada VPN, podéis ver diferentes ejemplos y cómo generar tanto las claves criptográficas y configuraciones (para WireGuard), así como la configuración a realizar para Tailscale.
