A la hora de instalar una VPN, ya sea en el ordenador o móvil, vas a encontrarte con muchas opciones. Verás que hay versiones gratuitas, pero también de pago. A la hora de viajar, puede ser necesario, además de recomendable, tener un programa de este tipo. Es útil para mejorar la privacidad en redes públicas, pero también para acceder a contenido que pueda estar restringido geográficamente. Pero, ¿basta con una gratuita?
Vamos a hablarte de ello en este artículo. Vamos a explicarte si podrías optar simplemente por una VPN gratuita o, por el contrario, conviene siempre tener una de pago, si tu objetivo es usarla de viaje. Vas a ver que hay factores que pueden ser determinantes para elegir una u otra opción. En cualquier caso, te recomendamos tener siempre más de una VPN instalada, por si alguna no funcionara en ese país. Podemos recomendarte algunas que hemos probado, y que funcionan muy bien, como ProtonVPN, Surfshark, CyberGhost, PrivadoVPN y también PureVPN.
Limitaciones de una VPN gratuita al viajar
Estas limitaciones pueden ser de funcionalidad, pero también que afecten a tu seguridad. Cuando una VPN es gratuita, podría tener opciones más limitadas respecto a otra de pago con la que puedas comparar. Esto se traduce en menos alternativas para lograr una conexión óptima, pero también para protegerte.
Riesgos de seguridad
Lo primero que puede ocurrir, es que vas a tener más riesgos relacionados con la seguridad. Esa VPN gratuita, podría utilizar protocolos de seguridad peores o incluso podría estar utilizando tus datos personales para obtener ingresos. Es algo habitual y debes ser consciente de ello a la hora de elegir.
Además, podría no contar con ciertas características que consideramos muy útiles para preservar la seguridad en la red, al usar una VPN, como es la función Kill Switch. Por tanto, si quieres mantener la seguridad en todo momento, y no tener ningún tipo de problema, cuidado a la hora de usar opciones gratuitas.
Al conectarte a redes Wi-Fi públicas, algo habitual en viajes, conviene tener siempre una VPN que sea segura y realmente te proteja. De lo contrario, tus datos podrían filtrarse y terminar en malas manos sin que seas consciente de ello.
Número de servidores limitados
Este factor también es clave a la hora de viajar. Si utilizas una VPN gratuita, podrías tener muy pocos servidores entre los que elegir. Esto afectará a la hora de encontrar el más adecuado para tu ubicación, por lo que podrías perder velocidad y tener un peor rendimiento a la hora de navegar por la red.
Si estás de viaje, en otro país, lo ideal es que te conectes a un servidor que esté próximo a esa ubicación, para lograr una mejor velocidad y una menor latencia. Si no puedes elegir entre un amplio número, esto va a afectar negativamente a tu conectividad.
No funciona en determinados países
También puede pasar que esa VPN no funcione en el país en el que estás. Es muy común, por ejemplo, a la hora de viajar a China. Allí están restringidas muchas redes sociales y todos los servicios de Google. Es importante usar una buena VPN, para garantizarte que funcione correctamente en ese destino.
Lo ideal es que te informes previamente. Busca información en Internet, donde otros viajeros puedan indicar si esa VPN ha funcionado correctamente o no en el destino al que vas a viajar. Esto evitará que llegues a ese sitio y te encuentres con que no puedes conectarte correctamente a Internet.
En definitiva, cuidado a la hora de elegir una VPN para tus viajes. Es importante utilizar una que sea de garantías, que funcione correctamente y proteja tu privacidad y seguridad. Cuidado con las gratuitas, ya que podrían suponer un problema.
