Si la VPN empieza a fallar, algo que podrías notar en caso de que la velocidad de Internet disminuya o aparezcan cortes, lo habitual es desinstalarla e instalar otra. Sin embargo, esto no siempre soluciona el problema, especialmente si no has detectado exactamente qué ocurre. Por ello, conviene que revises algunos aspectos como el servidor al que te conectas, la ubicación o posibles funciones que tengas mal configuradas.
Comprueba qué ocurre con la VPN
Es importante que elijas siempre una buena VPN, ya que esto reduce el riesgo de que aparezcan problemas. Podemos recomendarte algunas como Surfshark, NordVPN o Proton VPN. No obstante, siempre pueden aparecer ciertos problemas al navegar y conviene realizar algunas comprobaciones para ver qué ocurre, antes de decidir probar con otra VPN.
Prueba otro servidor
Lo primero es elegir otro servidor. Tal vez estés conectado a uno que se encuentre saturado, lo cual hará que la conexión sea más lenta, se corte y aparezcan problemas para navegar con normalidad.
Si utilizas una buena VPN, vas a tener un amplio abanico de opciones para elegir el servidor que más te interese. Podrás seleccionar entre una larga lista y así ir probando cuál funciona mejor. Puedes hacer pruebas de velocidad, por ejemplo.
Elige una ubicación distinta
También podrías probar con otra ubicación distinta. Esto es importante, ya que conectarte a servidores que estén cerca de ti, puede hacer que la conexión sea más veloz y tenga menos latencia. Lo vas a notar al jugar por Internet, realizar una videollamada o ver contenido en streaming.
Por ejemplo, si estás de viaje por China y necesitas una VPN para usar redes sociales o los servicios de Google, lo ideal es que te conectes a una ubicación cercana, como podría ser Hong Kong o Japón, en vez de conectarte a América o Europa.
Revisa las funciones que has configurado
Otro paso que deberías dar es revisar las funciones que has configurado. Podrías tener habilitadas algunas como el túnel dividido, kill switch, DNS personalizado y otras que pueden afectar a la conexión. Tal vez no necesites tener todo esto configurado de esa forma.
No siempre vas a necesitar usar una VPN para lo mismo. Puede que solo necesites acceder a alguna plataforma bloqueada geográficamente y no te interesen todas las funciones relacionadas con la seguridad, por ejemplo.
Mira si el problema no es de la VPN
Por otra parte, el problema podría no estar en la VPN. Comprueba la conexión, para ver si hay algún problema con el Wi-Fi o algo que impida que funcione bien. También podría haber algún programa que esté interfiriendo o alguna configuración en el sistema que afecte negativamente.
Puedes probar la velocidad de Internet sin VPN y luego con la VPN activada. Eso te ayudará a descartar muchos problemas y así poder actuar para lograr que la conexión funcione lo mejor posible.
En definitiva, antes de decidir cambiar la VPN, puedes probar todo lo que hemos mencionado. El objetivo es lograr una conexión óptima cuando te conectes por este medio y así evitar problemas.
