Al crear una buena contraseña, la longitud es más importante que la complejidad. Aunque ambos factores son esenciales si quieres tener una clave robusta, segura y difícil de averiguar, un posible atacante va a tener más complicado entrar en tus cuentas si usas una contraseña muy larga que si usas una corta, aunque sea compleja. En cualquier caso, vamos a darte algunas pautas para que puedas protegerte al máximo.
La longitud de una contraseña es fundamental
Cada letra, número o carácter adicional que pongas en una contraseña va a hacer que la seguridad aumente exponencialmente. Se multiplican las posibles combinaciones y eso hace que sea mucho más difícil de averiguar, incluso utilizando programas que tengan la capacidad de poner claves continuamente.
Podemos decir que una contraseña de 20 caracteres, con una gran longitud, aunque no sea excesivamente compleja, va a ser mucho más segura que una contraseña de apenas 6 caracteres, aunque tenga una mezcla de letras y números. Eso sí, siempre y cuando se trate de una clave que sea única y solo uses para una cuenta específica, como podría ser alguna red social, el correo electrónico, etc.
Es muy importante no reutilizar contraseñas. Si usas una misma clave en varios servicios, en caso de que ataquen uno de ellos se podría producir un efecto dominó y que lleguen a acceder a otra cuenta en la que estás utilizando esa contraseña también.
Cómo debe ser una clave robusta
Más allá de la importancia de tener una contraseña que sea larga, de 20 caracteres o más, hay otros factores muy importantes para que esa clave realmente sea robusta. Los principales son los siguientes:
- Contraseña totalmente aleatoria.
- No utilices palabras o dígitos que te relacionen.
- Mezcla de números, letras (mayúsculas y minúsculas) y otros caracteres.
- Evita patrones como “1234”, “abcd” y similares.
Además, es fundamental que cuides tu contraseña en todo momento. No debes compartirla con nadie, ni iniciar sesión desde páginas que no sean oficiales o que sean dudosas, así como evitar mantenerla en caso de que se haya detectado alguna filtración en esa plataforma.
Utiliza siempre autenticación en dos pasos
Después de haber creado una contraseña segura, que sea muy difícil de averiguar, algo que va a hacer que esté en un nivel superior en cuanto a protección es habilitar la autenticación en dos pasos. Es una capa adicional de seguridad que te permitirá evitar que un intruso, incluso si averigua la clave de acceso, entre en tu cuenta.
Ese segundo paso para entrar en una cuenta puede ser un código que recibes a través de un SMS o generado mediante aplicaciones como Google Authenticator. Crearás una mayor protección para evitar quedar expuesto ante ataques de phishing y otras amenazas de seguridad.
Por tanto, la regla de oro para tener contraseñas fuertes es crearlas de forma totalmente aleatoria, que tengan una gran longitud y habilitar, siempre que sea posible, la autenticación en dos pasos. Evita repetir una misma clave en más de una cuenta y no cometas errores como iniciar sesión desde fuentes no oficiales.
