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Contar con copias de seguridad es un factor muy importante, pero es necesario que funcionen correctamente. Si hubiera cualquier tipo de fallo, realmente quedarían inservibles y perderían sentido. Es por ello que resulta fundamental revisar que todo funcione bien y, en caso de que notes algún fallo al acceder al contenido, actuar correctamente para solucionar el problema o no empeorarlo.
Qué hacer si una copia de seguridad falla
Si una copia de seguridad falla, algo que puede ocurrir si intentas acceder a los archivos y no puedes abrirlos, es importante que evites dañar más el disco. También deberías ver qué podría estar fallando, analizar la unidad o incluso buscar una versión anterior, en caso de que tengas alguna disponible.
Evita dañar más el disco
Algo básico es que, de primeras, no sigas modificando la copia dañada. Esto puede dar lugar a problemas añadidos. Si notas que algunos archivos no se abren, evita borrarlos, moverlos o sobrescribir la unidad. Esto podría hacer que el disco se dañe más y llegar a perder definitivamente esos archivos.
Lo mejor es que dejes la unidad problemática intacta, hasta al menos ver qué ocurre. En caso de que tuvieras que recuperar archivos dañados, será más sencillo si no todos se han dañado o no ha dejado de funcionar por completo esa unidad de almacenamiento.
Averigua qué está fallando
También conviene que intentes averiguar qué es lo que falla exactamente. Una vez sepas qué ocurre, actuar para intentar solucionarlo. Algunas posibles causas detrás de los problemas al acceder a una copia de seguridad son las siguientes:
- El archivo está corrupto.
- Errores en el sistema de archivos.
- El disco está empezando a fallar.
- La copia de seguridad se interrumpió antes de finalizar.
- Algún problema de permisos.
Comprueba el disco
También deberías comprobar el estado del disco. Podría tratarse de un disco duro externo, de alguna unidad interna o de un servidor NAS. Sea cual sea tu caso, vas a poder analizar si la unidad funciona correctamente o tiene algún tipo de problema. Especialmente, debes buscar lo siguiente:
- Errores SMART.
- Detecta sectores pendientes o defectuosos.
- Errores de lectura.
- Temperatura anormal del disco.
- Desconexiones.
- Ruidos extraños.
Busca una versión anterior
Si tuvieras una copia anterior, puedes buscar esos archivos que fallan y restaurarlos. Siempre y cuando no sean documentos que necesiten estar actualizados, podrías evitar problemas que puedan afectarte a la hora de acceder al contenido.
Por ello, conviene siempre tener varias copias de seguridad y que puedan servir cuando sea necesario. No obstante, tener los archivos actualizados va a ser clave.
Mantén tus copias a salvo
Nuestra recomendación es que apliques la regla 3-2-1. Esto significa que vas a tener tres copias de seguridad, en dos formatos distintos (nube y físico) y una de ellas, al menos, en algún lugar externo. Con esto te garantizas disponer de diferentes copias y no perder archivos importantes en caso de que ocurra algún problema.
Además, deberías mantener una revisión periódica de esas copias de seguridad. Comprueba que funcionan correctamente, que están actualizadas y que puedes acceder cuando sea necesario. Un error común es dejar una copia en el olvido, pensando que todo está bien, y que no esté disponible cuando realmente lo necesites.
Por otra parte, cuando vayas a utilizar unidades físicas, además de plataformas en la nube, debes comprobar que se trata de opciones seguras y de garantías. Asegúrate de que todo funciona correctamente y de que no corres riesgos innecesarios.
