Lo normal es que tengas un ordenador portátil con una unidad de almacenamiento SSD. Esto permite alojar ahí el sistema operativo, además de copias de seguridad que puedas generar. Incluso podrías tener más de una unidad, según el modelo. Sin embargo, es fundamental que cuides estos dispositivos y evites que todo tu contenido pueda perderse, lo que incluye copias de seguridad importantes que puedas tener.
Vamos a hablarte de un error habitual que puede dañar tus SSD. El objetivo es que entiendas el riesgo de cometer ciertos errores y sepas cómo puede afectar a estas unidades de almacenamiento que son tan utilizadas actualmente. Aunque nos centremos en un portátil, realmente puede pasar algo similar en un ordenador de escritorio.
Cuidado con el sobrecalentamiento
Un enemigo claro de las memorias SSD, es el calor. Si tu dispositivo se sobrecalienta, eso puede dar lugar a problemas. La unidad de almacenamiento va a ir deteriorándose poco a poco y la vida útil será menor. Llegado el momento, podrías perder todo el contenido que has ido almacenando allí.
Además, algo que debes tener en cuenta, es que los modelos más actuales, los que funcionan más rápido, como los SSD NVMe PCIe Gen 4 y Gen 5, suelen calentarse más. Si transfieres archivos continuamente, esto puede incrementarse, por lo que es clave hacer lo posible para no cometer errores que sobrecalienten aún más estas unidades.
El error principal consiste en apoyar el portátil en la cama, en un cojín o cualquier superficie que no sea completamente plana y pueda evitar que se refrigere correctamente. Esto, especialmente si lo haces de forma repetida, puede dañar ese SSD y acortar la vida útil, por lo que podrías perder el contenido que tienes almacenado.
Todo esto puede ser más visible si estás realizando tareas con el ordenador que requieran de una gran potencia. Por ejemplo, editando vídeos, jugando, transfiriendo archivos grandes, usando máquinas virtuales, etc. Siempre que esté funcionando al máximo, la temperatura podría aumentar. Más aún si, como hemos explicado, lo pones encima de un cojín, en la cama, etc.
Cómo evitar problemas
Lo principal es apoyar el portátil en una superficie dura, que permita ventilar correctamente. También podrías ayudar un poco más a esa ventilación e inclinar el portátil, para lo cual podrías usar incluso unos tapones de botellas, algo muy simple y que puede ser muy efectivo para evitar sobrecalentamientos.
También es importante que lo mantengas limpio. Evita que acumule polvo, ya que eso puede generar sobrecalentamientos. Es común que los ordenadores portátiles acumulen suciedad con el tiempo, por lo que llevar a cabo una revisión periódica, puede venir bien para evitar problemas.
Por otra parte, si vas a realizar tareas complejas, que requieran de una gran potencia, las puedes separar. Evita editar vídeos al mismo tiempo que estás jugando, por ejemplo. Si haces esto, estás generando un mayor estrés a esa unidad SSD, por lo que se calentará con mayor facilidad y podría funcionar peor.
En definitiva, el calor viene mal a las unidades SSD. Si quieres mantener tus archivos a salvo, sin perder contenido importante, es clave que uses bien tu portátil y no cometas el error de que se sobrecaliente el SSD.
