Tener copias de seguridad, es algo fundamental para mantener los archivos a buen recaudo y no perder documentos importantes. Sin embargo, debes ser consciente de que esas copias no van a durar eternamente. De hecho, incluso podrías perder el contenido en poco tiempo, según dónde lo tengas almacenado. De ello vamos a hablarte en este artículo. Te daremos algunos consejos para que no tengas problemas.
Si utilizas discos externos, HDD o SSD para tus copias, algo bastante habitual, es importante que recuerdes que tienen una vida útil. Podrían dejar de funcionar no solo por un problema puntual, sino también por deterioro, por el simple paso del tiempo. Esto hace que sea imprescindible tomar medidas de precaución.
Revisa tus copias de seguridad
Para no perder tus copias de seguridad, es fundamental revisarlas de forma periódica. Asegúrate de tenerlas siempre correctamente almacenadas y no cometer errores que puedan suponer la pérdida de documentos necesarios para tu día a día. Especialmente, debes revisar las copias antiguas que puedas tener almacenadas.
Asegúrate de tener varias
Algo fundamental, es asegurarte de tener varias copias de seguridad. Si una falla, sea cual sea el motivo, siempre tendrías al menos otra para poder restaurar tus archivos. No te la juegues a tener una única copia, ya que podría haber problemas muy variados que afecten a su funcionamiento.
Por ejemplo, podrías tener un SSD o un HDD donde almacenas tus archivos y que llegue al final de su vida útil. No significa que pierdas todo el contenido, pero sí que podrías perder esa copia de forma parcial. En el peor de los casos, directamente va a dejar de funcionar y sí perderías todo lo que tuvieras almacenado.
Configura recordatorios
Una buena idea es crear recordatorios que te ayuden a realizar copias alternativas y verificar que tus unidades de almacenamiento siguen funcionando correctamente. Esto es útil, especialmente, si cuentas con unidades externas, donde almacenas archivos y no siempre accedes a ellos con regularidad.
Al crear estos recordatorios, puedes realizar comprobaciones periódicas y ver así que tus archivos siguen estando ahí, accesibles, y no hay ningún problema con esa unidad.
Combina la nube y copias físicas
Otro consejo que queremos darte, es que no apuestes únicamente por la nube o solo por copias físicas. Lo ideal es que tengas ambas opciones. De hecho, puedes usar la estrategia 3-2-1. Esto significa que vas a tener, al menos, tres copias de seguridad, en dos formatos distintos y una de ellas en algún lugar externo.
Podrías tener copias en plataformas como Google Drive o Dropbox, pero también en unidades físicas externas. Siempre tendrás acceso a través de Internet, desde cualquier lugar, pero igualmente contarás con unidades que puedas llevar de un lugar a otro y conectarlas a tus dispositivos.
En definitiva, cuidado con tus copias de seguridad. Es muy importante que las almacenes correctamente y que seas consciente del riesgo que puede haber de perder el contenido. No cometas errores y revisa muy bien todas tus copias, para poder acceder a ellas cuando realmente vayas a necesitarlo.
