Por qué me llega tanto Spam a la bandeja de entrada del email

Hoy en día el correo electrónico se ha vuelto una herramienta imprescindible para nosotros. El mundo avanza hacia una nueva era digital y cada vez la correspondencia en papel es menor. Muchos de vosotros en el buzón de vuestra casa, en más de alguna ocasión, os habréis encontrado con el buzón lleno de propaganda que en la mayoría de ocasiones os interesa poco o nada. En el caso del e-mail esto también sucede y es conocido con el nombre de Spam. Así, cuando abrimos nuestra bandeja de entrada nos encontramos con un motón de correo basura. Hoy vamos a hablar de por qué me llega tanto Spam, cómo podemos solucionarlo y qué estrategias podemos emplear para que no se vuelva a repetir la situación.

Lo primero que vamos a ver brevemente es por qué tengo tanto Spam en mi e-mail. Luego veremos cómo hay qué actuar para atajar el problema. Por último, veremos una serie de estrategias que podemos utilizar para no volver a ser víctimas del problema.

Por qué tengo tanto Spam en mi bandeja de entrada

El Spam podemos definirlo como un correo basura, un correo no deseado o correo no solicitado, y que hace referencia a unos e-mails que no hemos solicitado. Evidentemente no son deseados, tienen un remitente desconocido y habitualmente son de tipo publicitario.

En la mayoría de ocasiones este tipo de mensajes simplemente suelen ser mensajes de publicidad no deseados. No obstante, hay que estar alerta porque en algunas ocasiones estos correos pueden contener malware, enlaces maliciosos a sitios web inseguros o archivos que busquen atacar nuestros equipos. Quizás te interese conocer los peligros del Spam y el Phishing.

Una cosa clara es que llegar a tener tanto Spam en nuestra bandeja puede ser muy perjudicial por:

  • Genera una pérdida de tiempo para nosotros.
  • Si estamos trabajando genera una menor productividad para la empresa.
  • También genera estrés y cansancio el tener que dedicarse a borrar lo que no hemos pedido.

En estos casos no pasa simplemente por borrar ese correo. Aquí tenemos que dar un paso más y clasificar ese correo como Spam para no volver a recibir más emails de ese remitente.

Esto es muy importante hacerlo así porque en caso contrario volveremos a recibir mensajes suyos. Luego hay que ir capeando el temporal con paciencia hasta que vayamos reduciendo el Spam. También una cosa curiosa a la que nos enfrentamos es que a veces nos llegan e-mail como Spam que no lo son. Un caso típico suele ser cuando nos registramos en un sitio nuevo.

Respecto a las razones por las que tenemos tanto Spam en nuestro e-mail tienen que ver con escribir nuestra dirección de correo electrónico en un foro público. No obstante, no es la única, cuidado respecto a los sitios que nos registramos o a los que pedimos información de una oferta o producto usando nuestro correo. En resumen, hay que actuar con sentido común y no publicar nuestro e-mail en foros, redes sociales ni ponerlo para recibir ofertas y promociones.

Qué podemos hacer para evitar el Spam

Ahora llega el momento de trabajar realizando una serie de estrategias para que no nos llegue tanto Spam a nuestro e-mail. Una de las más sencillas consistiría en tener tres cuentas de correo electrónico bien delimitadas. Esto lo vamos a hacer en función de su utilización y para que se puedan utilizar en los distintos ámbitos de nuestra vida. Así, vamos a proceder a trabajar utilizando tres cuentas de correo electrónico:

  1. E-mail para el trabajo: su objetivo es separar nuestra vida laboral de la personal.
  2. Correo personal o privado: es el que vamos a utilizar con los amigos, la familia y los bancos. Aquí también se pueden incluir tus compras por Internet, medios de pago como PayPal y los foros de buena reputación.
  3. E-mail para asuntos dudosos: se puede utilizar para recibir ofertas y registrarse en algún sitio si no sabes si es de confianza.

Este tercer e-mail va hacer que los otros dos que son vitales para nosotros no tengan tanto Spam, y si se hace bien, en muy raras ocasiones recibiremos alguno.

También puede que en alguna ocasión estamos casi seguros de que lo que nos va a mandar es Spam. Entonces, si no queremos que ese tercer correo aunque no sea vital para nosotros se llene de Spam, podemos recurrir a los correos temporales. En la mayoría de los casos no requiere registros, se mantiene la privacidad pero caducan tras un determinado periodo de tiempo.

En resumen, hemos visto por qué se produce tanto Spam y hemos ofrecido estrategias para reducirlo o para que prácticamente desaparezca, esperamos que con estos consejos tu bandeja de entrada tenga menos Spam que antes.

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