Tener copias de seguridad es muy importante para evitar problemas que puedan surgir en caso de sufrir un ataque de ransomware, borrado accidental o que un dispositivo deje de funcionar. La regla 3-2-1 es algo que siempre recomendamos, ya que significa que vas a tener tres copias de seguridad, en dos formatos distintos y una de ellas en algún lugar externo. Sin embargo, esto no es suficiente y vamos a explicarte el motivo.
Copias de seguridad en mal estado
La idea de la regla 3-2-1 es muy buena, pero conviene que realmente esas copias estén disponibles y en buen estado. De nada sirve tener muchas copias si surge alguno de estos problemas:
- Copias incompletas.
- No puedes acceder a los archivos.
- Desactualizadas.
Por tanto, es importante que revises que las copias de seguridad que tienes almacenadas estén disponibles en todo momento, sean completas y las tengas actualizadas. Asegúrate de revisarlas de vez en cuando, para verificar que no hay ningún problema con esa unidad de almacenamiento, con la plataforma en la nube que usas, etc.
Especialmente, un error común es no actualizar las copias de seguridad. Podrías tener tres o más, pero no ir actualizándolas conforme generas nuevos documentos. Llegado el momento, podrías tener problemas si necesitas recuperar algún archivo perdido. Por ello, debes mirar que estén actualizadas y realizar los cambios oportunos.
Podemos decir que una copia de seguridad está realmente terminada cuando puedes acceder a ella y recuperar todos los archivos. Si está incompleta, si no puedes acceder a algún documento o está desactualizada, deja de ser una copia válida.
Consejos para tener tus archivos disponibles
Nuestra recomendación principal es que sigas la conocida regla 3-2-1, ya que consideramos que es esencial tener varias copias, en varios formatos distintos (nube y físico) y una de ellas, al menos, en un lugar externo. Pero debes añadir ese paso adicional de revisar que todas esas copias realmente estén disponibles.
Si vas a utilizar unidades físicas para tus copias, comprueba siempre que se trata de un dispositivo fiable, de garantías y que permita guardar contenido a largo plazo. No importa si se trata de un disco duro externo, de una unidad SSD o cualquier otro dispositivo. Verifica siempre que funcionan bien.
También podrías contar con servidores NAS, lo cual permite tener alojado contenido en una unidad de tu propiedad, a la que podrás acceder de forma remota. Debes tener en cuenta la configuración del aparato, el tipo y cantidad de unidades de almacenamiento, la capacidad, etc.
En cuanto a las plataformas de almacenamiento, como Google Drive o Dropbox, debes usar siempre alguna que sea fiable y que proteja tu privacidad. Además, debes revisar que se trata de una plataforma que tenga un buen recorrido, para garantizar que va a seguir funcionando a largo plazo y no tendrás problemas para acceder a tus archivos.
Por tanto, tener varias copias de seguridad es muy importante, pero no basta solo con eso. Es esencial siempre que revises muy bien su funcionamiento y te asegures de tener tus archivos disponibles cuando realmente vayas a necesitar acceder a ellos.
