Crear copias de seguridad es algo muy recomendable y que debes tener en cuenta siempre. Esto te permite proteger tus archivos y mantenerlos a salvo ante posibles problemas que puedan surgir, como fallos en dispositivos o ataques informáticos. Sin embargo, es fundamental que almacenes en buen lugar esas copias. Vamos a explicarte por qué no es buena idea tener las copias en un mismo equipo.
¿Pasa algo si tengo copias de seguridad en un mismo equipo?
Si tienes copias de seguridad en un mismo equipo, como podría ser un ordenador, corres el riesgo de tener ciertos problemas como los siguientes:
- Problemas de hardware.
- Ataque informático.
- Robo o pérdida del dispositivo.
- Corrupción grave del sistema.
Aunque tengas una copia de seguridad en otra unidad física del ordenador, como podría ser un HDD o SSD adicional, realmente está en el mismo equipo. Si ese PC tuviera algún problema, como una sobretensión, incendio o una inundación, realmente puede afectar a todo el equipo, sin distinción entre unidades de almacenamiento.
Además, un ataque informático, como podría ser de ransomware, puede propagarse por el dispositivo fácilmente y llegar a afectar a las diferentes unidades que haya. Esto podría provocar la pérdida de todas las copias de seguridad almacenadas.
Igualmente, puedes perder el dispositivo o que te lo roben. Vas a tener ahí esas varias copias de seguridad, con las diferentes unidades de almacenamiento. Al tener todo en el mismo lugar, la exposición es total ante circunstancias de este tipo que puedan aparecer en cualquier momento.
Si hubiera algún fallo importante en el sistema, podría dar lugar a corrupción de archivos y que esto afecte a todas las unidades que hay, sin afectar únicamente al disco principal, y perder el contenido.
La regla 3-2-1, la mejor
Para tener copias de seguridad de garantías, que realmente sean útiles cuando lo necesites, una buena opción pasa por la regla 3-2-1. Esto supone lo siguiente:
- 3 copias de seguridad.
- 2 formatos diferentes (nube y unidades físicas).
- 1 copia, al menos, fuera de la ubicación principal.
De esta forma, te garantizas tener varias copias de seguridad, que estén en diferentes formatos (por lo que podrás acceder de forma remota por Internet o también a través de unidades físicas) y una de esas copias, al menos, en un lugar externo para evitar problemas como inundaciones, incendios o robos.
Esto es mucho mejor que tener una copia de seguridad dentro del mismo equipo. Estarás muy protegido ante posibles problemas que puedan aparecer y tus datos siempre estarán disponibles si necesitas restaurarlos en caso de pérdida o ataque informático.
Por ejemplo, si quieres tener tus fotos y vídeos de viajes a buen recaudo, una buena opción es tener un disco duro externo, guardar ese contenido también en el ordenador y usar alguna plataforma de almacenamiento en la nube. Vas a tener varias copias, en diferentes formatos y no todas en la misma ubicación física.
