¿Qué riesgos de seguridad tienen las pequeñas oficinas?

¿Qué riesgos de seguridad tienen las pequeñas oficinas?

Javier Jiménez

La seguridad es un factor muy importante tanto para los usuarios particulares como para las empresas. Hay muchos riesgos en la red que pueden comprometer nuestros datos e información. Por suerte también podemos hacer uso de herramientas que nos protejan y consejos para preservar siempre la privacidad. El problema es que en ocasiones lo que puede servir para protegernos puede volverse un problema. En este artículo vamos a hablar de los riesgos de seguridad en las pequeñas oficinas.

La seguridad, clave para todos

Como hemos mencionado la seguridad en la red, proteger nuestros dispositivos y mantener siempre la privacidad es algo imprescindible en nuestro día a día. No importa si somos usuarios domésticos, si tenemos una multinacional o una pequeña empresa. En todos los casos podemos ser víctimas de alguna de las múltiples amenazas que hay en Internet.

Por ello es necesario tomas medidas siempre. A nivel de usuario particular podemos instalar antivirus, tener siempre actualizados los sistemas y por supuesto utilizar el sentido común. Sin embargo cuando se trata de una empresa la seguridad suele complicarse. Aquí entra en juego también la seguridad física, como puede ser la instalación de cámaras de vigilancia.

El problema es que muchas empresas pequeñas no tienen todas las garantías necesarias. Pueden ser objeto de ataque e incluso pueden comprometer esos métodos de seguridad que mencionamos.

Riesgos de seguridad en las pequeñas oficinas

Un informe de Check Point indica el riesgo de seguridad que hay en las pequeñas oficinas. Hacen mención al importante proceso tecnológico que hemos vivido en los últimos años y que seguimos viviendo. Estamos rodeados de tecnología por todas partes. Muchos procesos que antes se realizaban de forma manual hoy los podemos llevar a cabo gracias a ordenadores y a Internet.

Lógicamente esto nos ahorra trabajo, nos ayuda a mejorar nuestro día a día, pero también puede suponer un riesgo de seguridad. Especialmente cuando hablamos de pequeñas oficinas donde es posible que no tomen todas las medidas necesarias o los sistemas estén desactualizados.

Desde Check Point hacen mención especialmente al riesgo de los sistemas de vigilancia y seguridad. Un pirata informático podría atacar las videocámaras de vigilancia, los sistemas antiincendios o cualquier sistema de seguridad instalado. Es a través de estos ataques la puerta de entrada a obtener información de ese lugar y poder robar datos.

Podría incluso activar de forma remota la alarma de incendios y bloquear por completo el sistema. Esto crearía incertidumbre, lógicamente.

También podrían atacar la seguridad física de los sistemas. Lo normal es tener equipos conectados a Internet y que puedan ser accesibles de forma remota. Ahora bien, ¿qué ocurre si un ciberdelincuente logra acceder al sistema? Podría controlar esos equipos, robar datos, bloquear el acceso a determinada información, hacer que determinados dispositivos no funcionen…

Sin duda el robo de información es algo que está muy presente cuando hablamos de riesgos de seguridad en las pequeñas oficinas. Un pirata informático con acceso a la red podría robar datos valiosos de esa empresa, de sus trabajadores y clientes.

Vigilancia en las pequeñas oficinas

Cómo proteger nuestra pequeña empresa

Ahora bien, por suerte tenemos a nuestra disposición algunos consejos y herramientas para disminuir los riesgos.

Es muy importante tener siempre los sistemas y dispositivos actualizados correctamente. Gran parte de estos ataques llegan por culpa de tener los sistemas obsoletos. Los piratas informáticos se basan en errores de seguridad que encuentran. De esta forma logran atacar y robar todo tipo de información.

También es muy importante contar con herramientas de seguridad. Un buen antivirus y software de protección puede librarnos de más de un problema.

Por último, aunque quizás lo más importante, el sentido común. Muchos tipos de ataques requieren de la interacción del usuario. Hablamos por ejemplo de abrir un enlace falso, descargar un archivo malicioso, acceder a un e-mail que contenga malware…