Existen muchas variedades de malware que pueden comprometer la seguridad de tu ordenador o de algún dispositivo móviles. Puedes infectarte por diferentes formas y esto puede dar lugar al robo de contraseñas, datos personales o que un atacante tome el control del equipo. Ahora bien, ¿podrías infectarte si estás navegando en modo de incógnito o privado con tu navegador? De ello vamos a hablarte en este artículo.
Es importante que sepas exactamente cómo actúa el modo de incógnito, para no tener una falsa sensación de seguridad. El objetivo es que puedas mantener a salvo tus datos y liminar la exposición, además de no dar facilidades a los piratas informáticos.
El modo privado no evita malware
Debes ser consciente de que el modo privado del navegador, no va a evitar que te infectes con algún virus. Es una opción que está disponible en navegadores como Google Chrome o Mozilla Firefox, pero no va a bloquear la descarga de archivos maliciosos, ni exploits o extensiones peligrosas que puedan infectarte.
Por ejemplo, aunque estés navegando en modo de incógnito, podrías hacer clic en un enlace que te llegue por correo o que veas en alguna web, y derive en un sitio malicioso, creado para infectar con malware. Podrías descargar un archivo que contenga virus, independientemente de si navegas o no en modo privado.
También podrías ser víctima de un ataque Phishing o instalar algún programa falso. Todo esto va a comprometer tu seguridad y no importa si estás navegando en modo de incógnito. El riesgo de sufrir ataques informáticos, siempre va a estar presente y es algo que debes tener en cuenta, para no dar facilidades a los atacantes.
Por tanto, no tengas la falsa sensación de mayor protección por estar navegando en modo privado. Aunque lo tengas activado, el riesgo de descargar un virus está presente y no va a actuar como una barrera defensiva para protegerte.
Cómo actúa
Entonces, ¿qué hace exactamente el modo de incógnito del navegador? Esta opción sí es útil para mejorar, hasta cierto punto, la privacidad. No va a guardar el historial de navegación, por ejemplo. Significa que no va a guardar los sitios web que visitas o las búsquedas que haces. Tampoco guardará las contraseñas, si le dieras, por error, a almacenar.
Además, al no guardar las sesiones, sí que puedes mejorar en seguridad si, por ejemplo, te conectas desde un equipo público. Al estar en modo privado, no se guardará tu usuario, ni tampoco la clave de acceso. Tampoco guardará formularios que hayas rellenado y que pueda suponer un riesgo para tu privacidad.
Puede ser útil para mejorar tu privacidad, hasta cierto punto, pero igualmente no va a evitar que expongas datos o información confidencial. Por ejemplo, no va a protegerte de cualquier cosa indebida que hagas pública en redes sociales o en foros de Internet, disponible para cualquiera.
En definitiva, el modo de incógnito no va a evitar que entren virus en tu ordenador o móvil. No ocultará tampoco tu IP, ni evitará que pongas las contraseñas donde no debes. Ten siempre presente la necesidad de instalar un buen antivirus, además de tener todo correctamente actualizado.
