Wi-Fi 7 es el protocolo más reciente que hay para utilizar la conexión inalámbrica. Es algo que puede estar presente en móviles, ordenadores, routers y también repetidores Wi-Fi. Ahora bien, ¿tiene sentido comprar un repetidor inalámbrico que tenga Wi-Fi 7 si el router que utilizas no es compatible? De ello vamos a hablarte en este artículo. El objetivo es que puedas comprobar si realmente vas a aprovechar o no un dispositivo de este tipo.
Si necesitas mejorar la conexión inalámbrica en tu hogar, probablemente quieras comprar el mejor repetidor que haya. Esto significa que querrás tener alguno que cuente con Wi-Fi 7, que es el último estándar disponible. Sin embargo, no es lo único que deberías tener en cuenta. Hay otros factores que van a entrar en juego a la hora de mejorar la red en tu hogar.
Necesitas compatibilidad
Lo primero que debes saber es que necesitas que haya compatibilidad para aprovechar realmente el Wi-Fi 7. Aunque compres un repetidor con esta tecnología, necesitas que el router, además de los dispositivos que vayas a conectar, cuenten con ella. Si esto no es así, realmente no te conectarás utilizando este protocolo.
Si tu router es Wi-Fi 5 o Wi-Fi 6, aunque compres un repetidor inalámbrico que tenga Wi-Fi 7, la conexión va a estar limitada. Va a haber cuello de botella, por lo que no te conectarás más allá de lo que permita el protocolo Wi-Fi 5 o Wi-Fi 6 que tienes en tu router, independientemente del repetidor.
Esto mismo ocurre al utilizar dispositivos para conectarte a la red, como podría ser un móvil o un ordenador. Si no cuentan con Wi-Fi 7, entonces no aprovecharás al máximo ese repetidor que has comprado y que dispone de la tecnología más actual. Podría haber una diferencia clara entre la velocidad máxima que soportan tus dispositivos y la que ofrece el repetidor.
Sí puedes lograr mejoras
Aunque no puedas aprovechar realmente el Wi-Fi 7, sí que podrías tener ciertas mejoras. Un repetidor que tenga Wi-Fi 7 va a utilizar la tecnología más actual. Esto significa que va a tener buenas antenas (ya sean externas o internas), mayor potencia y mejor gestión de los dispositivos que conectes.
Todo esto se traduce en una mayor estabilidad, menos cortes y también cobertura en zonas en las que podrías tener problemas. Podrás conectar más dispositivos al mismo tiempo y reducir el riesgo de tener problemas a la hora de establecer conexión de calidad, navegar por Internet o realizar descargas.
Además, aunque el router tenga Wi-Fi 5 o Wi-Fi 6, si tienes dispositivos con Wi-Fi 7 sí que podrán conectarse al repetidor con este protocolo. Esto puede hacer que, entre ambos dispositivos, la latencia sea menor y tengas menos problemas de interferencias y otros fallos que afecten a la conexión.
En definitiva, podemos decir que necesitas compatibilidad total para poder aprovechar un repetidor con Wi-Fi 7 al máximo. Sin embargo, eso no significa que no puedas obtener ciertas mejoras, independientemente de si utiliza o no el mismo protocolo que el router que tienes en casa o que otros dispositivos que puedas conectar en tu día a día.
