El último estándar disponible para redes inalámbricas es Wi-Fi 7. Ofrece mayor cobertura, estabilidad y velocidad que las versiones anteriores. Sin embargo, esto no garantiza que la conexión realmente vaya a ir mejor. Hay factores que van a influir, como vamos a explicarte. Si tienes alguno de estos problemas, no vas a obtener una mejora real al pasar de Wi-Fi 5 o Wi-Fi 6 a esta última versión.
Por qué va mal la conexión pese a tener Wi-Fi 7
Tener un buen router es clave para lograr una conexión óptima. No obstante, también entran en juego otros factores, como la compatibilidad de los dispositivos, posibles obstáculos que bloqueen la señal o el hecho de usar algunos programas que puedan limitar la velocidad y calidad.
Zonas muertas
Un primer motivo por el cual podrías no solucionar los problemas con la conexión inalámbrica, pese a tener Wi-Fi 7, es si hay zonas muertas. Por ejemplo, podrías conectarte desde una habitación muy lejos del router y donde hay paredes gruesas o muros que impidan que la señal inalámbrica llegue bien.
Esas zonas muertas también podrían estar causadas por interferencias o por objetos metálicos. Lo ideal es que el router esté aislado de otros aparatos, de posibles fuentes de calor y de obstáculos de este tipo que impidan que la señal se transmita correctamente. Esto va a afectar independientemente de la tecnología inalámbrica que utilices.
Dispositivos antiguos que no son compatibles
También puede ocurrir que realmente no estés aprovechando el Wi-Fi 7 por problemas de compatibilidad. Puede que tu router sí tenga esta tecnología, pero el ordenador, móvil y otros aparatos que conectes a la red, no. Esa incompatibilidad va a hacer que, en realidad, estés conectándote a la red inalámbrica haciendo uso de protocolos antiguos, como Wi-Fi 5 o Wi-Fi 6.
Si quieres aprovechar los últimos protocolos al máximo, es importante que no haya cuello de botella y que todos los dispositivos que conectes puedan ser compatibles. Esto incluye el router, que es el principal, pero también posibles repetidores o sistemas Mesh que puedas usar, además de los dispositivos finales que conectes a la red.
Te conectas a través de VPN
Por otra parte, es posible que tu conexión esté limitada por estar usando una VPN para navegar por Internet. Este tipo de aplicación puede ser útil para cifrar la conexión o acceder a contenido bloqueado geográficamente, pero suele dar lugar a pérdida de velocidad y a tener una latencia más elevada.
Lo vas a notar, especialmente, a la hora de jugar por Internet, usar la nube o reproducir contenido en streaming. Lo ideal para aprovechar la tecnología inalámbrica al máximo es evitar conectarte a través de programas como VPN. Asegúrate de tener todo correctamente configurado.
Además, otros programas de seguridad, como podrían ser un antivirus o un firewall, podrían interferir y hacer que la conexión no funcione bien. Es otro motivo más por el cual no podrías aprovechar al máximo la conexión, aunque estés usando la última tecnología disponible.
