Cómo saber si el router funciona bien o existe algún problema

Cómo saber si el router funciona bien o existe algún problema

Javier Jiménez

Tener problemas con Internet es algo que puede ocurrir muy frecuentemente. Intentamos navegar por la red, conectar nuestros dispositivos, y vemos que ocurre algún problema y no nos deja. Esto puede ser debido a causas muy diferentes. Puede que nuestros dispositivos estén mal configurados, que haya algún problema con la operadora, que la señal sea débil… Pero también puede tratarse de problemas con el router. De ello vamos a hablar en este artículo.

Qué el router no funcione bien es algo que puedes saber si tienes en cuenta una serie de factores. Si no tienes muy claro cuáles son las claves para distinguir si va bien o tiene problemas, en RedesZone te vamos a explicar qué es lo que tienes que comprobar en el equipo y cuáles son las soluciones que puedes aplicar para que vuelva a funcionar como siempre.

Lo que debes tener claro es que, uno de los claros indicadores de estos equipos son las luces y la conexión a Internet que ofrecen. A partir de ahí ya podemos a dar más detalles de cada uno de los puntos que tienes que revisar si tienes problemas con este equipo.

 

¿Tengo problemas en el router?

Esta es la pregunta que se hacen muchos usuarios cuando ven que no tienen conexión a Internet o que ésta funciona mal. ¿Hay algún problema con el router o la causa es otra? Vamos a mostrar algunos puntos básicos que debemos comprobar para ver dónde está el error. Está claro que es el principal dispositivo que permite que naveguemos por la red y siempre que surja alguna complicación debemos solventarla lo antes posible.

Una cosa que debemos tener en bastante en cuenta es que los routers son aparatos de uso continuo y prácticamente ininterrumpido por lo que con el pasar del tiempo pueden empezar a perder su capacidad o eficiencia en algunos aspectos, normalmente solemos darnos cuenta de que un router está llegando al final de su vida útil cuando empezamos a presenciar síntomas como conexiones lentas, tenemos que estar reiniciándolo constantemente para que funcione correctamente, a veces puede que pierda la conexión por momentos debido a la saturación y esto no sucedía antes y problemas de este estilo.

Otros casos que suelen darse bastante a menudo cuando nuestro router tiene algún problema o está cerca de averiarse es el hecho de que deje de funcionar de manera repentina y sin alguna razón aparente como podría ser algún corte de luz o alguna parada de servicio por parte de nuestro proveedor, en estos casos suele funcionar con un pequeño reinicio para que vuelva a funcionar con normalidad.

Signos pequeños como estos, son los que debemos tener en cuenta sobre todo si empiezan a repetirse continuamente, para saber si es el momento de revisar a fondo nuestro router, sea a nivel físico o a nivel de configuración, o por otro lado es posible que sea el momento de sustituirlo si vemos que después de las revisiones previas no muestra ninguna mejoría, ya que cuando empezamos a perder la conectividad o tenemos una señal que no es constante, y esto sucede muy a menudo, la principal causa en la mayoría de los casos, suele ser que nuestro router ya se encuentra defectuoso.

Esto último también es aplicable si observamos falta de respuesta por parte de nuestro aparato o una disminución significativa del rendimiento bien sea a nivel de velocidad de nuestra conexión o incluso a la pérdida de la configuración sin razón aparente.

 

Comprobar otros dispositivos

Sin duda el primer paso que podemos hacer para ver si el problema está en nuestro router o en el dispositivo que usamos es probar con otro. Por ejemplo si estamos teniendo problemas para navegar por Internet con el ordenador, podemos probar con un móvil o cualquier otro dispositivo. Sería raro que tuviéramos fallos en la conexión en varios dispositivos, por lo que es un buen inicio para detectar problemas.

En caso de que el problema persista, entonces estaríamos ante un fallo genérico y no de ese dispositivo. Puede que nuestro router tenga algún problema y por ello no esté funcionando correctamente. Siempre tendremos a mano algún otro aparato con el que poder conectarnos a la red y determinar si todo funciona bien.

 

Ver las luces del router

Otra señal que siempre podemos tener en cuenta es la de las luces. Normalmente los routers tienen una serie de LEDs informativos para ver si la red Wi-Fi está activada, si hay equipos conectados a los puertos Ethernet o si hay acceso a la red directamente. En caso de que veamos algún LED rojo, por ejemplo, podría indicarnos que hay algún fallo.

Esto variará según nuestro router, pero podemos observar las luces indicativas para ver si realmente está conectado y funcionando correctamente. Sin duda es una prueba más para comprobar que todo va bien o debemos llevar a cabo alguna acción para corregir el problema.

Comprobar las luces del router

Para saber que significa cada luz LED del equipo que tienes en casa es tan fácil como saber el modelo, que viene en la pegatina que tiene el router, y buscar el manual de usuario en Internet. Si es un router de un operador, las compañías telefónicas suelen resubir guías rápidas para saber qué significa cada luz de sus routers. Por lo que, en cuestión de minutos, tendrás la posibilidad de saber qué es lo que pasa y por qué no funciona bien.

 

Probar Wi-Fi y cable

También podemos probar con otra conexión. Si estamos conectados por cable y tenemos problemas, podemos optar por probar con el Wi-Fi. Tal vez el router no funcione correctamente por algún problema con los puertos Ethernet que impide que nuestros dispositivos se conecten.

Podría darse el caso contrario y que tenga algún fallo con la red Wi-Fi, que no pueda ofrecernos conexión inalámbrica correctamente. Esto suele ocurrir especialmente cuando estamos lejos del aparato y la cobertura no es la mejor. También si tenemos algún problema con el adaptador de red de nuestro dispositivo.

Por tanto, tanto por cable como de forma inalámbrica podemos tener diferentes problemas que afecten a la conexión y es interesante probar la opción alternativa. Así lograrás ver si tu aparato tiene algún problema y poder tomar medidas para solucionarlo.

 

Acceder al router

No hay mejor manera de comprobar que el router está conectado y funcionando correctamente que entrar en él. Esto variará según el dispositivo, pero generalmente suele ser mediante 192.168.1.1 en la barra de direcciones. Allí tendremos que poner las credenciales y claves. Si no sabemos cuál es la puerta de enlace predeterminada, en Windows podemos ir al Símbolo del sistema y ejecutar el comando ipconfig para obtener esa información.

Saber puerta de enlace predeterminada

En caso de que no podamos conectarnos al router podría significar que no está funcionando bien. Puede que no esté conectado, que el cable esté mal, etc. También puedes probar a acceder a través de la aplicación del móvil, ya que muchos modelos cuentan con esta opción disponible.

Ahora bien, tal vez no puedas acceder al router pero no sea problema suyo, sino del dispositivo que usas. Si por ejemplo intentas conectarte desde un PC por cable y ves que no tiene acceso, es posible que el problema sea del cable o que ese ordenador por algún motivo no tiene acceso a la red, algo que podría ocurrir si hay algún problema con la tarjeta de red.

 

Conectarnos a otra red

Es otra manera de descartar que el problema no está en nuestros dispositivos, sino en el router. Si nos conectamos a otra red Wi-Fi y vemos que funciona correctamente, entonces no es fallo de ese ordenador o móvil; si por el contrario nos conectamos a otra red y seguimos sin tener acceso, significa que el fallo está en ese equipo.

Por tanto es otra opción que podemos tener presente para verificar en cierto modo que nuestro router funciona o no. Eso sí, vamos a tener que contar con otra red que haya a nuestro alrededor. Siempre podremos compartir conexión con el móvil, por ejemplo, en caso de necesidad. Con esto lograrás tener un Wi-Fi seguro disponible y simplemente tendrás que probar a conectarte desde cualquier aparato con el que estás teniendo problemas de acceso al router.

 

Observar la velocidad

Pero no siempre tener problemas con el router significa que no tengamos nada de acceso a Internet. En ocasiones estos problemas se ven reflejados en una pérdida de velocidad, una disminución de la calidad o estabilidad. También podemos observar si el ping o latencia es el adecuado y no es excesivamente elevado.

Siempre podemos ver la velocidad que nos llega al router y la que ofrece a nuestros dispositivos. Si es muy baja podríamos tener problemas con el aparato. Para ello tendrás que acceder al router. Dependerá de cada aparato, ya que el menú es diferente. Tendrás que ir al apartado donde te muestra qué velocidad de Internet está recibiendo.

Hay páginas como test de velocidad en la que puedes hacer una prueba y salir de dudas de si no recibes toda la que tienes contratada o está empeorando con el paso de los días. Así puedes conocer en todo momento cuál es la velocidad de subida y bajada, además del ping de tu conexión a Internet.

 

Buscar información en Internet

Una última posibilidad es la de buscar información en Internet. A veces el problema es de la operadora. Simplemente con realizar una búsqueda en la red podemos informarnos de si hay algún problema genérico y no es solo cosa nuestra. Las redes sociales como Twitter suelen llevarse de mensajes de otros usuarios alertando de un problema.

Como alternativa, siempre podremos acceder a los canales de comunicación oficial de nuestra operadora o llamar por teléfono. Es posible que hayan lanzado un aviso alertando de algún fallo que han detectado y que podría estar afectando a nuestra conexión, así como a otros muchos usuarios.

 

Cómo solucionar problemas con el router

Como hemos visto hay diferentes métodos para saber si un router funciona bien. Ahora bien, también pueden ser muchos los problemas y las soluciones. Vamos a mostrar algunas opciones que tenemos para intentar que el router funcione lo mejor posible. Recomendaciones genéricas que pueden ayudar a solventar los principales errores que puedan aparecer.

 

Reiniciar el router

El primer paso, el más básico, es reiniciar el router. Esto es algo que en muchas ocasiones soluciona los errores más comunes. A veces simplemente con apagar el dispositivo podemos solucionar fallos y lograr que todo vuelva a funcionar correctamente. Al tener el aparato encendido durante mucho tiempo en ocasiones puede hacer que aparezcan ciertos errores.

Ahora bien, hay que reiniciarlo correctamente. No basta con apagar y encender rápidamente el equipo. Para que se haga correctamente hay que mantenerlo al menos 30 segundos apagado antes de encenderlo.

Solución a los problemas del router

Lo que puede ser más complicado es saber cuándo realizar un reinicio del router. Lo cierto, es que no hay un tiempo estipulado como el ideal entre reinicio y reinicio. Pero muchos fabricantes nos dan algunas recomendaciones, indicando que puede ser bueno hacerlo más o menos cada dos meses. En cambio no es algo exacto. En todo caso, lo mejor es saber que no hay nada malo en reiniciarlo de vez en cuando, más bien todo lo contrario. Podemos reiniciarlo una vez al día, a la semana o al mes ya que esto no va a desgastar ni nada por el estilo.

Entonces incluso con la recomendación de dos meses como nos dicen algunos fabricantes, si consideras adecuado hacerlo de forma más frecuente, adelante. Los beneficios en este caso pueden llegar a ser numerosos. Lo único a lo que tendremos que estar pendientes, es a que no se esté realizando alguna tarea importante por internet cuando vamos a proceder con el reinicio. Esto nos ayudará a:

  • Mejorar la velocidad de la conexión a internet.
  • Solucionar problemas menores si estamos teniendo algunos problemillas en la estabilidad de la red.
  • Cambiar la dirección IP, lo cual nos puede beneficiar a su vez en evitar problemas de bloqueos geográficos. En este caso tendremos que cumplir con el tiempo establecido de apagado, ya que de lo contrario se iniciará de nuevo con exactamente la misma configuración que tenía previamente al reinicio.
  • Expulsar posibles intrusos que estén dentro de nuestra red, pero en este caso se recomienda acompañarlo con un cambio de contraseña. Pero esto no nos va a librar de algún que otro posible malware que se pudiera colar por el router hacia nuestros equipos.
  • Conseguir actualizaciones y parches cuanto antes. Lo cual previene fallos y nos puede incluso proporcionar alguna nueva funcionalidad que el fabricante aplica.
 

Mantener el equipo actualizado

Por supuesto también puede ayudar a solucionar problemas el hecho de tener el router correctamente actualizado. Es muy importante que los controladores estén con la última versión disponible. Por un lado vamos a mejorar el rendimiento. Vamos a conseguir que la velocidad de la conexión sea mejor, un menor ping y menos problemas en general. Pero también vamos a resolver posibles problemas de seguridad.

Es una realidad que los routers pueden tener fallos a nivel de firmware. Puede haber vulnerabilidades que incluso sean aprovechadas por los piratas informáticos para recopilar datos y acceder a la red. Por ello necesitamos tener todo actualizado siempre. Lo ideal es conocer cuál es la última versión según el modelo exacto.

 

Tener siempre la seguridad presente

Otro tema muy importante es la seguridad. Si tenemos nuestro router con una contraseña de acceso débil, si no impedimos que haya intrusos, podríamos tener problemas en el funcionamiento.

Por ello nuestro consejo es siempre utilizar cifrados adecuados, tener contraseñas que contengan letras (mayúsculas y minúsculas), números y otros símbolos especiales. De esta forma estaremos usando claves realmente fuertes. Esto lo debemos aplicar tanto a la hora de acceder al aparato como también a la propia red Wi-Fi. Utiliza cifrados WPA-2 o WPA-3, que son los más recientes, y evita aquellos obsoletos como son WPA o WEP y que pueden ser explotados por un atacante.

Debes utilizar una contraseña de garantías. Por supuesto cambiar la que viene de fábrica, pero que sea una totalmente aleatoria y lo suficientemente larga. Evita palabras o dígitos que puedan relacionarte y que sean fáciles. Es importante utilizar letras (tanto mayúsculas como minúsculas), números y otros símbolos especiales. Esto debes aplicarlo tanto en la clave del Wi-Fi como también para acceder al router.

 

Restablecer la configuración

Restablecer la configuración que viene de fábrica con el router podría solucionar muchos problemas. Puede que hayamos intentado realizar un cambio que se ha hecho mal o que hemos tocado alguna característica que ahora impide que funcione como debería. Por ejemplo si hemos creado una red de invitados y sin darnos cuenta hemos cambiado algún parámetro importante.

Esto siempre nos ayudará a solucionar problemas de muchos tipos a nivel de software y de configuración. A fin de cuentas vamos a dejar el dispositivo tal y como venía cuando lo compramos o nos lo suministró la operadora.

Aunque dependerá del modelo exacto, generalmente para restablecer la configuración del router vas a tener que pulsar un pequeño botón que hay detrás del aparato. En ocasiones tendrás que utilizar algún objeto fino. Vas a tener que mantenerlo pulsado durante 20 o 30 segundos y de esta forma se reseteará a los valores predeterminados, tal y como venía de fábrica.

 

Buscar en Internet errores concretos

Una cuestión también básica es la de buscar en Internet errores concretos. Es posible que tengamos algún fallo puntual en el router que se deba a algún error. Podemos buscar en la red información y ver si a algún otro usuario le ha pasado lo mismo y podemos resolverlo sin muchas dificultades.

Aconsejamos buscar en foros especializados y páginas oficiales del modelo exacto que estamos utilizando. De esta forma podremos saber más datos acerca de esos errores y sus posibles soluciones para que funcione adecuadamente. Hay algunos errores que pueden ser muy comunes y habrá bastante información en la red.

 

Consultar al soporte técnico

Por último, algo similar a lo anterior pero consultar al soporte técnico. Allí nos guiarán para ver qué podemos hacer para que nuestro router vuelva a funcionar correctamente. Una llamada a la operadora también puede ayudar para que nos resetee la línea y, de forma remota, intentar solventar ciertos problemas que puedan aparecer. Aunque, todo dependerá del router que tengas instalado en casa.

No todos los problemas del router van a ser de parte del cliente, por lo que contactar con el soporte técnico puede ser muy útil para ver si de su lado pueden encontrar una solución. Así que si crees que no es cosa del router y se trata de una incidencia con la línea de banda ancha fija de tu casa, llama a tu proveedor de Internet para preguntar qué sucede exactamente.

En definitiva, estos son algunos de los métodos que podemos tener en cuenta para ver si nuestro router funciona correctamente. En caso de problemas hemos visto algunas soluciones básicas para intentar corregirlos.

 

Qué errores habituales puede haber en un router

Vamos a ver también qué errores habituales puede haber en un router. Una serie de problemas que podríamos tener presentes a la hora de utilizarlo y conectarnos a Internet. Así sabremos cuáles son las complicaciones típicas que podemos resolver con los consejos que hemos dado previamente.

 

Mala velocidad

Sin duda uno de los errores más habituales en un router es tener mala velocidad. Puede ser que ofrezca una velocidad de red limitada por cable o también por Wi-Fi. Esto podría deberse a problemas de hardware, cableado, tener el firmware desactualizado… Las causas son diversas, como vimos anteriormente. No obstante, la velocidad es sin duda una de las señales más evidentes de que hay algún tipo de error con el router.

Pero no hay que quedarse solo con la velocidad. Otro punto muy a tener en cuenta es la latencia, algo esencial para llevar a cabo algunas acciones como jugar por Internet, hacer una videollamada o emitir en directo. Si tenemos un ping excesivamente alto podría deberse a un problema con el router.

 

La cobertura es mala

Otro error también muy común es que la cobertura sea mala. Esto lo podemos comprobar si intentamos conectarnos desde otros dispositivos de forma inalámbrica y recibimos una mala señal, velocidad limitada o inestabilidad. Los routers pueden tener tanto antenas internas como externas. A veces podría ocurrir que haya un problema con el hardware de esas antenas y de ahí los fallos de cobertura que lastren la buena calidad de la señal.

Cada vez tenemos más aparatos conectados de forma inalámbrica, por lo que siempre conviene tener un router en buen estado que ofrezca conexión sin que haya problemas de este tipo en ningún momento. Aquí puede ser determinante qué banda del Wi-Fi estamos utilizando, ya que no es lo mismo la de 2,4 GHz que la de 5 GHz.

Si vas a conectarte lejos del router, lo ideal es que utilices la banda de los 2,4 GHz. Es menos sensible a la distancia y posibles obstáculos, aunque no vas a lograr la máxima velocidad.

 

Cortes de red

Los cortes de red, la inestabilidad, también están detrás de los errores del router. Puede ocurrir que estemos navegando por la red y de repente veamos que se corta, que dejamos de tener acceso a Internet o a cualquier servicio que estemos utilizando. Suelen ser cortes momentáneos, que apenas duran unos segundos, pero sin duda muy molestos.

Una causa común para que ocurra esto es que el dispositivo esté saturado y no pueda responder a las solicitudes de los diferentes equipos que tenemos conectados. Aunque los aparatos modernos están capacitados para permanecer conectados durante mucho tiempo y poder conectar múltiples dispositivos, podría ser el motivo de esos cortes. Si tienes muchos aparatos conectados y además están consumiendo muchos recursos, puedes tener este tipo de errores.

 

No funciona algún puerto Ethernet

Otro problema relativamente común que puede afectar al router es que alguno de sus puertos Ethernet no funcione correctamente. Puede que no tengan más de 100 Mbps de velocidad de sincronización, como si fueran Fast Ethernet, o tal vez incluso directamente no funcionen y no podamos conectar aparatos.

Esto lógicamente va a impedir que podamos navegar con normalidad a través de cable de red. Veremos que al conectar un aparato a un puerto en concreto deja de funcionar o no lo hace como debería. Es una prueba evidente de que algo va mal y es un fallo más que puede comprometer el buen funcionamiento de este tipo de aparatos.

Generalmente esto ocurre después de haber dado un tirón a un cable o haberlo sacado de mala manera. Puede que algunos pines se hayan doblado y eso va a hacer que el puerto Ethernet no funcione correctamente. Estamos ante un problema a nivel de hardware, por lo que aquí principalmente va a ser fundamental hacer un buen uso del aparato en todo momento y cuidarlo.

 

El cable de fibra se ha roto

Si tienes fibra óptica en casa, uno de los problemas más comunes es el cable de fibra o el latiguillo averiado. Si tenemos en cuenta que el cable de fibra está compuesto por un hilo de fibra de vidrio, comprenderemos su fragilidad. Aunque tienen un revestimiento y una protección de kevlar, esto solo lo hace más resistente ante tirones, pero si doblamos el cable más de 90 grados o sufre un golpe más fuerte de la cuenta, lo más probable es que la fibra se acabe rompiendo.

Debes saber que, por su composición, el cable de fibra no es como un cable de ADSL convencional con el cual, ante una rotura, podías solucionar el problema con un simple empalme de los cables. Esto con la fibra óptica no es posible y necesitarás una fusionadora para poder arreglar el cable, por lo que, lo más sencillo en este caso es llamar a la operadora para que envíen un técnico que repare el cable averiado.

Pero, ¿cómo sé si el cable se ha roto? Lo principal es observar el router o la ONT. Si detectas que alguna luz se ha vuelto roja, esto quiere decir que no hay conexión entre la CTO y tu router y quiere decir que, o bien el cable se ha desconectado, o bien que se ha roto en algún punto. En algunos casos es sencillo averiguar si el problema es por la rotura del cable, puede que el latiguillo tenga un nudo y si pasas el dedo por el cable, notarás un pliegue que posiblemente sea el foco del problema. También puede que tu mascota haya decidido jugar con el cable y al mordisquearlo, lo haya roto. Debes prestar especial atención en esto porque, como hemos dicho, la composición de la fibra óptica es vidrio, y si tu mascota o tu bebé juegan con él y acaban ingiriéndolo, puede suponer un problema muy serio.

Más allá de la sensibilidad del cable, muchas averías se producen por apretar el router contra la pared para que no se vean demasiado los cables. Ten cuidado con esto porque, al igual que el cable, los conectores de fibra que son de color verde, también son sensibles y pueden averiarse si les das algún golpe o los doblas más de la cuenta.

Asegúrate de colocar tu router en un lugar poco accesible para evitar este tipo de problemas y no maltrates el cable si quieres esconderlo para que no se vea.

 

¿Qué hago si el router no enciende? Soluciónalo así

Si al encender tu router WiFi ves que no entiende de ninguna forma, y que incluso no se enciende ningún LED de estado, entonces debes revisar ciertos aspectos y ver qué está ocurriendo, con el objetivo de poder solucionarlo.

 

Problema de alimentación del router

Si tu router no enciende, es muy posible que sea problema de alimentación del equipo. En primer lugar, deberías revisar si la regleta donde tienes conectado el router funciona correctamente y está encendida. También podrías probar a conectarlo directamente a un enchufe de pared que hayas comprobado previamente, así podemos descartar que sea problema de la regleta y del enchufe donde conectas los diferentes equipos.

En el caso de que esto funciona bien, y el router siga sin encender, es muy probable que el problema sea el transformador de corriente del router. Generalmente estos adaptadores de corriente se rompen o dañan, por lo que dejan de funcionar y no le llega al router la alimentación correctamente. Si puedes probar otro transformador de corriente sería perfecto para descartar que este es el fallo, pero antes de probar otro transformador, debes usar uno que tenga el mismo voltaje o tensión de corriente, de lo contrario, dañarás el router. Si este adaptador de corriente tiene un amperaje mayor no pasa nada, pero si es menor podría no arrancar el router.

Otro de los motivos por los que un router puede no encender, es porque la fuente de alimentación interna se ha roto, algún condensador no está funcionando bien o directamente se ha roto. Debemos tener en cuenta que todos los routers cuentan con una fuente de alimentación interna para proporcionar el voltaje e intensidad correcto a los diferentes componentes internos. Si esta fuente interna está dañada, no arrancará, de hecho, seguramente tengas que cambiar el router a no ser que tengas conocimientos de electrónica y sepas arreglarlo.

 

Placa base del router

Otro motivo de que el router no encienda, puede ser que la placa base del router esté dañada por algún motivo. Aunque le llegue correctamente la alimentación desde el adaptador de corriente y desde la fuente de alimentación interna, si hay algún componente de la placa base dañado, el router no funcionará. En el caso de que la placa esté rota, tendrás que cambiar de router con casi total seguridad porque no podrás arreglarla.

Aunque no es muy habitual que una placa base de un router se rompa, sí existen casos en los que sucede, sobre todo en los routers «baratos» de marcas chinas de baja calidad.

 

Firmware del router

Otro aspecto que debes comprobar, es si has realizado recientemente una actualización de firmware, y esta actualización haya salido mal por algún motivo. Es muy habitual que un router se brickee por una actualización de firmware, en estos casos, el router no encenderá ni arrancará del todo, pero no está completamente «muerto» porque muchos fabricantes incorporan una dual-image del firmware, para evitar que un error de este tipo brickee el router por completo.

Fabricantes como ASUS, AVM, D-Link y muchos otros, incorporan en la memoria flash un firmware básico que arrancará solamente en caso de que el firmware completo no pueda hacerlo. Dependiendo del fabricante, el proceso para arrancar este firmware de emergencia es diferente, pero básicamente tenemos que hacer lo siguiente:

  • Con el cable de alimentación desconectado y el botón de encendido del equipo en ON.
  • Mantenemos pulsado el botón de RESET y procedemos a introducir el cable de alimentación.
  • Esperamos unos 10 segundos aproximadamente.
  • Soltamos el botón de RESET

Ahora ya estará ejecutándose el firmware de emergencia, para poder acceder al router, tenemos que poner una IP fija en nuestro PC y conectarnos por cable, generalmente tendremos que poner la IP 192.168.1.2 con la máscara de subred habitual que es la 255.255.255.0. Y accederemos al router a través de la 192.168.1.1 para cargar un nuevo firmware correctamente.

Tal y como podéis ver, hay muchos motivos por los que nuestro router no arranca, en algunos casos hay solución, pero en otros nos tocará sustituir el router porque nos será menos costoso y más sencillo.

 

Conclusiones

En definitiva, tener problemas con el router es algo bastante habitual. Podemos encontrarnos con fallos relacionados con la velocidad, cortes, una cobertura que no llega donde nos gustaría… Todo esto lo podemos mejorar si tenemos en cuenta algunas recomendaciones como hemos visto. Esto permitirá que conectemos los dispositivos sin que aparezcan errores.

A veces bastará simplemente con reiniciar el aparato, pero en otras tendremos que tocar algo de la configuración. No obstante, lo principal es saber detectar cuál puede ser el problema y a partir de ahí tomar medidas para lograr que nuestro router funcione de forma adecuada y podamos conectarnos a Internet con buen rendimiento.

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